viernes, 12 de agosto de 2011

¿QUIÉN SE ROBÓ A COLO-COLO? ... 2da PARTE


...Con todo lo anteriormente descrito, las responsabilidades no se hicieron esperar. Peter Dragicevic, Gabriel Artigues (Gerente del club) y otros miembros de la directiva, así como el asesor externo Jorge Vergara Nuñez fueron responsabilizados de todo este despilfarro y del descalabro que significó tener a Colo Colo en esta delicada situación. Las acusaciones por la mala administración del club, que terminaron por una deuda descomunal por concepto de remuneraciones, premios y primas con los jugadores y cuerpo técnico. La supuesta evasión tributaria en los contratados celebrados y ejecutados por Colo Colo en dichos items. La inexistencia de contabilidad entre 1998 y 2002. Gastos operacionales que no se rendían cuenta. Suscripción de dobles contratos que simulaban remuneraciones siderales que en la práctica no existían…ufff en lo concreto, un sin fin de sucias prácticas que de ser reales, bordeaban en lo netamente delictual… Y que con el transcurso del tiempo nos seguimos preguntando: ¿Qué tan ciertas eran estas acusaciones?

El ex Secretario de Colo Colo, Luís Maluenda, sostenía por aquel entonces que el señor Dragicevic violaba los Estatutos del club. Según el abogado y ex dirigente, el señor Peter Dragicevic trabaja a espaldas del directorio. Los Estatutos exigen que todo contrato debe ser celebrado, aprobado y ratificado por todo la mesa del directorio, hecho que a juicio de Maluenda, en ocasiones no se hacía.

En lo que respecta a Vergara Nuñez, cientos de historias se empezaron a repetir entre antiguos dirigentes, ex jugadores y funcionarios que en algún momento conocieron y/o trabajaron con el asesor. Muchos coincidían que el mano derecha de Dragicevic era parte importante de la horrible crisis que afectaba a la institución. El mismo Maluenda en una entrevista al El Mercurio –en febrero del 2002- aseguraba que “Vergara Nuñez volvió como asesor personal del señor Dragicevic, pero pagado por el club (…) Era una especie de suprapoder, que decidía todo en la parte futbolística”

Con todos estos antecedentes poco debió pasar para que se interpusieran las primeras acciones legales en contra del club y de sus regentes. Es así como vimos llegar –la ya descrita- solicitud de quiebra en contra de la Corporación. En seguida la declaración de quiebra en contra del Club Social y Deportivo Colo Colo y con ello, el sin fin de personas jurídicas y naturales que fueron sumándose al listado interminable de acreedores. La noticia era portada en Chile y en el extranjero. El gran equipo chileno, el único con tremendos logros deportivos a nivel internacional caía en el descalabro financiero e institucional.

Con la renuncia de Dragicevic a la Presidencia, el club pasaba a ser conducido y administrado por el Síndico. El estado de quiebra hacía cesar en las funciones a todos los dirigentes de la administración de Dragicevic. De tal manera que Juan Carlos Saffie emergía como el “gran salvador” de un Colo Colo caído –y por muchos pateado- en el suelo.

Las querellas tampoco se hicieron esperar. Ante el Trigésimo tercer Juzgado del Crimen de Santiago, el Servicio de Impuestos Internos interpuso una querella criminal en contra Dragicevic y otros integrantes de su mesa directiva. Como primera medida, se dictó el arraigo de los procesados. Entre los querellados figuraban los ex dirigentes, Luís Baquedano y René Reyes, el ex Gerente General, Gabriel Artigues y el ex contador, Héctor Martínez.

Como respuesta a toda esta debacle, en marzo del 2002, la gran hinchada Alba no podía quedar indiferente a esta grave situación. El Colocolino y la Colocolina se reunió detrás de algunos ídolos del club y figuras del espectáculo, para que con el aporte voluntario e íntimo de cada hincha a lo largo del país y del mundo, se pudiera conseguir recursos que sirvieran para hacer frente a esta situación de deuda que vivía el club de nuestros amores. Es así como surgió la Colotón.

En la cancha, un juvenil Colo Colo al mando de Jaime Pizarro, hacía un Torneo de Apertura excelente para las reales expectativas que se tenían. Luego de ganar la fase regular, el Cacique queda tristemente eliminado en semifinales a manos de Rangers. Sin embargo, en el recuerdo quedarán aquellos triunfos sobre Cobreloa en el césped inexpugnable de Calama, así como el triunfo ante las chiquillas de azul. Aquel encuentro, en que Francisco Huaiquipán se consagró como el héroe de la jornada. Por su parte, cabe destacar el tremendo torneo de Sebastián González, quien con goles y amor incondicional por la camiseta, se ganó el cariño, el aprecio y el recuerdo imborrable del Colocolino. Luego del torneo, Chamagol partiría a México.

A comienzo del mes de julio el ex dirigente y miembro de la directiva del club, Martín Hoces, es detenido por una deuda que el club mantenía con un hotel capitalino. A los pocos días es dejado en libertad. Sin embargo, a los tres días de aquel acontecimiento, el turno era de Peter Dragicevic, quien luego de prestar declaración ante la Jueza Eleonora Domínguez del 33º Juzgado del Crimen de Santiago, la Magistrada ordenó la detención del ex timonel de Colo Colo y su ingreso al anexo cárcel Capuchinos. Las acusaciones eran por el delito de fraude tributario en una suma cercana a los 2.400 millones de pesos y supuestas irregularidades en los contratos de los jugadores.

Pasados unos días, la defensa de Peter Dragicevic recurrió de Amparo ante la Corte de Apelaciones de Santiago, recurso que fue acogido por la unanimidad de la sexta sala del Tribunal de alzada y por tanto, se revocó el auto de procesamiento que recaía en su contra. Con esto, el ex timonel quedó en libertad tras permanecer casi una semana en Capuchinos. Lo interesante de esta resolución es que unánimemente, los tres integrantes de la sala, determinaron que Dragicevic no había actuado con dolo. Resolución que la Corte Suprema confirmó en fallo divido por 4 votos a favor y 1 en contra.

Mientras los socios e hinchas buscaban alternativas legales y económicas para sacar a Colo Colo de esta condición de quiebra, se sucedían otros acontecimientos de importancia y connotación para el club. Es así como, la Inmobiliaria Estadio Colo Colo S.A. solicita a la Justicia su propia quiebra, la que quedó declarada en noviembre del 2002. El objetivo de esta medida –como dije- era evitar el remate de nuestro bien más preciado, aquel que tanto costó levantar, el Estadio Monumental.

A claras luces, todo resultaba nefasto en torno al Cacique. A la hora de hablar de Colo Colo, todo se relacionaba con denuncias, querellas, acusaciones, estafas, defensas y Tribunales. Sin embargo no todo era tan malo. En la cancha, un grupo de jugadores, la mayoría de ellos nacidos en casa, liderados por Marcelo Espina y Marcelo Barticciotto, y dirigidos por el Kaiser Pizarro, nos brindaban una de las alegrías más grandes que ha sentido el pueblo Colocolino en el último tiempo. Salir campeón del Torneo de Clausura 2002 en la mismísima quiebra y con ello, bajar la estrella número 23 del firmamento.

Es así como Víctor Loyola, Braulio Leal, Luís Mena, David Henríquez, Alonso Zúñiga, Marcelo Barticciotto, Marcelo Espina, Ignacio Quinteros, Raúl Muñoz, Mario Cáceres, Eduardo Lobos, Manuel Neira, Silvio Fernández, Joel Reyes, Gino Reyes, Francisco Huaquipán, Marco Millape, Nicolás Tagliani, Rodolfo Madrid, Enzo Vera, Vicente Principiano, Miguel Aceval, Jorge Valdivia, Miguel Riffo, Gonzalo Fierro y Fernando Meneses; fueron los artífices de tan grandiosa hazaña. Todo este grupo de profesionales, que vieron reducidos considerablemente sus sueldos, que tuvieron que enfrentarse a condiciones adversas durante todo el año y que escasa experiencia tenían en el primer equipo, jugaron y terminaron siendo campeones con el empuje y coraje que caracteriza a los nacidos en esta institución. Justamente por el amor inmenso que le pusieron a cada encuentro, y porque conocían en carne propia lo que significa Colo Colo, es que muchos hinchas reventamos en lágrimas de felicidad al ver a Espina junto a Barticciotto levantar aquella Copa, que venía a sanar –en parte- el dolor inmenso que sentíamos de ver a un Colo Colo quebrado.

En lo netamente institucional las cosas parecían levemente mejorar. Luego que transcurrieran casi once meses de situación de quiebra, el 13 de diciembre del 2002, el club junto a una gran mayoría de los acreedores logró acordar un convenio judicial, el que permitiría que Colo Colo pudiera salir del estado de quiebra. Es así como en mayo del 2003 la jueza Helga Marchant confirmó que la quiebra del club quedaba alzada provisionalmente. Este hecho hizo posible que una administración colegiada (cuatro integrantes) se hiciera cargo de la institución con la clara misión de pagar las obligaciones del club a sus acreedores, pero siempre bajo la vigilancia del tribunal. De esta manera, suscrito dicho convenio, Juan Carlos Saffie ponía término a su labor encomendada.

Muchos en ese entonces lamentaron la partida del síndico. En el ambiente quedaba la sensación que gracias a este funcionario, el club había podido librarse –temporalmente- de la grave amenaza de verse rematado. Sin duda que para la prensa y para el hincha que se informa a través de ella, tanto el logro del campeonato de clausura 2002 como el levantamiento de la quiebra, parecían ser frutos de la sindicatura y específicamente del trabajo de Saffie.

Frente a esta figura de la historia de la quiebra del Cacique es que me quiero detener un segundo. Durante el año de sindicatura de Saffie  y frente a ciertos acontecimientos, es que en el entorno de Colo Colo muchas cosas quedaron sin respuestas o simplemente se brindaron aclaraciones poco convincentes. Un interesante ejemplo fue el rechazo que le provocó a Saffie que Colo Colo escogiera a Riutort como nuevo Presidente del club. Hecho se produjo una vez acontecida la renuncia de Dragicevic. Para el síndico de quiebras, era absolutamente innecesario que un dirigente del club se entrometiera en asuntos de su exclusiva competencia. Primero, porque la propia ley indica que los dirigentes, gerentes y cualquier otro cargo del fallido cesan en sus funciones desde el momento de la declaración de quiebra. Y segundo, porque la responsabilidad de administración la asume de manera exclusiva el propio Síndico. Sin embargo, resultaba evidente y necesario, que los socios tuvieran un representante que velara fidedignamente por los intereses de la Corporación durante todo el proceso…

Ahora, ¿era Riutort el indicado para asumir aquella tarea? A juicios de la mayoría no. Este Presidente debía –por Estatuto- ser elegido en  una Asamblea de socios y no por el directorio como resultó ser. Además, accedió a la testera del club con el firme patrocinio del ex timonel Eduardo Menichetti (acusados por muchos de ser el gran y original responsable de la situación dramática de la institución), lo que provocó urticaria entre muchos socios e hinchas del club. Todo esto, a ojos del síndico, desacreditaba aun más a Riutort y su intervención.

Juan Carlos Saffie desde un comienzo habló mal de todos los dirigentes del Cacique. Públicamente defendía y justificaba sus actuaciones, y esgrimía que si tal medida se adoptaba, era porque las administraciones anteriores habían dejado al club en esa delicada situación. Es así como Riutort –en un principio- no fue considerado en lo más mínimo por el síndico.

Históricamente, el protagonismo que tiene Colo Colo es sumamente potente. Siempre se ha dicho que el Presidente de Colo Colo viene a ser como un segundo Presidente de Chile en cuanto a la atención que éste acapara. Si bien es cierto, Saffie nunca ocupó ese cargo, a ojos de los hinchas parecía serlo y con el correr del tiempo, éste claramente aprovechó de aquella resonancia para sus propios intereses.

Mientras la prensa informaba que Saffie era un ejemplo de administración, en la interna se observaba como el síndico ya se ganaba sus primeros enemigos… Socios y antiguos dirigentes lo acusaban de excederse ampliamente del mandato legal que le encomendaba la sindicatura. Se decía que éste se había dado el lujo de desafectar y cerrar filiales del club, aumentar las cuotas sociales y modificar el padrón de socios. Hechos que claramente sobrepasaban el campo de atribuciones y además vulneraban gravemente el Estatuto.

Así por ejemplo, Saffie fue acusado por un grupo de dirigentes de filiales, que sostenían que el síndico habría afirmado que al llegar al club y al asumir sus funciones, éste había constatado la inexistencia de balances y rendiciones de cuentas. Además de la nula existencia de algún tipo de registro de socios. Sin embargo, ex dirigentes del club afirmaban que el padrón de socios si existía y por lo demás, estaba perfectamente respaldado… Entones ¿Por qué Saffie negaba o buscaba desconocer la estructura social de la Corporación? ¿Cuál era el real interés de Saffie? ¿Ayudar a Colo Colo más allá de lo netamente económico (La Corporación y sus socios)? ¿O simplemente su propósito era vender rápido los activos del club? … El desconocimiento y la desconfianza reinante entre los mismos dirigentes, permitían que Saffie actuara con plena libertad y con absoluta propiedad en los más diversos ámbitos.

El mismo Saffie –en la interna- consideraba que las filiales no eran más que un instrumento político que era manejado por el señor Dragicevic. El rechazo era absoluto y sus actuaciones así lo hacían notar. No pasó mucho tiempo y el síndico unilateralmente impuso un aumento de las cuotas que debían pagar los socios. Frente a aquello es que vuelvo a preguntar: ¿quién facultó a Saffie para decidir sobre estas materias? ¿Acaso el cargo de síndico le daba el poder omnipotente de no respetar la voluntad de la Corporación?... Personalmente estimo que el síndico no tenía atribuciones en este aspecto, pero en lo concreto, este hecho llevó a que muchos socios se restaran –acertada o erróneamente- de pagar sus cuotas, y por consiguiente, a quedar desafectados del club.

Seamos claros. ¿Qué seguridad había que todos los recursos (cuotas) se destinaran a aliviar la grave situación de la institución? ¿Acaso no era justo dudar de lo que estaba haciendo el síndico, sin el consentimiento de una Asamblea de socios y un directorio?... En la práctica, quiéralo o no, esto fue destruyendo poco a poco a la Corporación y alejando al socio del club.

Ante todos hechos yo me pregunto ¿Qué hacía el señor Carlos Riutort, Presidente de Colo Colo frente a estos graves atropellos? … al parecer, nada.

Pero Saffie no solo fue cuestionado por lo anterior. El síndico también se vio enfrentado al jugador Héctor Tapia y su representante (padre). Por aquellos días, el delantero que nació futbolísticamente en el club y que tantas alegrías nos había brindado, pasaba a vivir duros momentos en su vida profesional. Cuando Saffie estructuró el equipo para el apertura 2002, la primera medida que adoptó, fue la de rebajar las remuneraciones hasta en un 70%. La posición del síndico era absolutamente clara e intransigente. El que acepta las condiciones se quedaba… el que no, se podía ir.

En ese contexto, recuerdo como los jugadores del plantel 2001 pasaban uno por uno a entrevistarse con el síndico. Como resultado, algunos aceptaron dichas condiciones económicas y asumieron el desafío. Muchos no estuvieron de acuerdo y emigraron del club. Y otros con negociaciones de por medio, terminaron quedándose en Colo Colo. Cierta tranquilidad existía entre los hinchas al enterarnos que los referentes Marcelo Espina y Marcelo Barticciotto estarían para el año 2002. Y para hacer frente al problema de la conformación del plantel, la reducción en la cantidad de jugadores fue suplida con los jóvenes nacidos y formados en las inferiores del club. Había llegado el momento de demostrar de qué estaban hechos.

En lo respecta a Tapia, el goleador había decido quedarse y afrontar el reto deportivo. Inclusive, estuvo presente en aquella oportunidad en que junto al resto del plantel y tomados de la mano, salieron al césped de Arellano luciendo aquella polera que decía: “A morir por el Colo. Ayúdenos”… Sin embargo, al poco tiempo veíamos como el goleador partía del club y se ganaba el repudio casi unánime de toda la hinchada popular. En el ambiente quedaba la sensación y la prensa así también informaba, que el jugador se iba por plata y por no coincidir las pretensiones económicas que él tenía, con lo que se le ofrecía por concepto de remuneración.

Tal es así, que la misma Garra Blanca, que por aquel entonces lucía un recordado lienzo en la parte superior del sector Arica, donde figuraban los rostro de algunos importantes referentes del club, entre ellos el retrato del mencionado Héctor Tapia. Sin embargo, con la  partida del atacante y por los motivos que se comentaban, decidieron dibujar sobre su cara un signo peso. ($)

Al ver a uno de los nuestros vestir la camiseta de otro equipo, justo en momentos en que se necesitaba más que nunca de los referentes del club, el hecho generaba –en muchos- una mezcla entre rabia, pena y confusión… Y así pasaron los años. El Tito volvió al Monumental en varias ocasiones como rival y luego como jugador de Colo Colo, pero la relación con la hinchada nunca fue la misma.

¿Qué pasó realmente entre Tapia y Saffie ese febrero de 2002? ¿Realmente fue por plata lo que motivó a Héctor Tapia a irse de Colo Colo? ¿O de algo no nos enteramos?... Desde mi perspectiva y con el paso de los años, concluyo que es evidente que solo fuimos capaces de oír o leer una parte de la historia, pero la versión del jugador poco y nada se supo… ¿No se habrá buscado informar de esa manera los hechos?… 

Frente a todo esto -y para ser justos- es que resulta necesario conocer el sentir que tenía Héctor Tapia por aquellos días. "Es doloroso que no se me reconozca todo lo que he hecho por Colo Colo" (…) Sobre la oferta que le hizo el síndico, Tapia comentó que "aunque no llegamos a hablar de plata, no se me trató como corresponde a un jugador de casa, capitán del equipo y goleador del 2001. Hoy, Colo Colo está manejado por gente no futbolizada. No me voy por plata, si hasta le he prestado dinero al club... Le digo al síndico que no desarme el equipo para que Colo Colo no muera…” 

Esto es un extracto de una nota hecha por Terra al goleador en aquellos días y que desmiente las razones que muchos creímos o nos hicieron creer… ¿Qué quiso decir Tapia con que no lo trataron como correspondía? ¿Por qué se dejó o se buscó dejar ir a Tapia? ¿Es coincidencia que el -otrora- entrenador Jaime Pizarro no aceptase el ofrecimiento de Gabriel Coca Mendoza de jugar gratis por Colo Colo? ¿O qué es tan cierto que Pedro Reyes de igual manera se habría ofrecido y también fue desestimado y es por eso que terminó jugando en las pajarracas?... no se!!... muchas dudas quedan con el proceder del señor Síndico que para los medios y los espectadores, era el gran “redentor”.

Pero no solo esas prácticas dejaron dudas. También recibió acusaciones tales como despidos ilegales de funcionarios, no realización de las cotizaciones provisionales y no efectuar la entrega de los respectivos certificados de renta. Se agregó que en aquella época, Saffie ni siquiera dejaba a los ex trabajadores retirar sus asuntos personales del lugar de trabajo. A lo anterior se suma la denuncia de que habría decretado el alza en un doscientos por ciento de los gastos por concepto de personal administrativo. Acusaciones que descartó, escudándose en que el Tribunal y la Junta de Acreedores eran quienes lo fiscalizaban…

Pero en términos concretos ¿Qué es un síndico? ¿Qué debía hacer?... Básicamente el síndico es un funcionario público -mandatado por la ley- para ser depositario de los bienes del club y administrarlos. Con ello, poder sacarle su mejor y máximo rendimiento, el que finalmente permitirá venderlos y así pagar con el resultado, los créditos de los acreedores reunidos en la Junta de los mismos.

¿Y Juan Carlos Saffie como síndico de quiebras realmente cumplió con su deber?

Como ya hemos visto, el señor Saffie no tan solo le importó bastante poco pasar por sobre la institucionalidad del club, sino que además, sacó interesantes provechos económicos durante su paso por Colo Colo.

Bastante molestia causaba ver como el “representante de los derechos del fallido” (como dice la ley), buscaba siempre restarle o bajarle el valor económico que tenía Colo Colo. Por ejemplo, este señor siempre indicaba que el Estadio Monumental no tenía mucho valor económico, y que con su venta no se lograría pagar la deuda a todos los acreedores.

Este mismo funcionario también tuvo la habilidad de colocar a varios amigos y socios (de negocios) en cargos dentro de la administración del club. Hizo que la gran mayoría de empleados de la institución –al ser despedidos- contrataran los servicios de un abogado amigo, el que llevaría todas las causas laborales contra el mismo club que Saffie representaba. A su vez, este síndico hizo desaparecer las Escuelas de Fútbol que históricamente han sido el lugar donde nacen nuestras grandes figuras, las que con el tiempo sirven para obtener interesantes réditos económicos.

¿Y cuáles fueron los resultados concretos de su gestión? el señor Saffie solo logró cubrir un porcentaje inferior al 3% de la deuda del club. O sea, con ese nivel de gestión ¿Qué esperanzas teníamos de salir de la quiebra con dicha administración?... ¿era el gran salvador tal como la prensa decía?

¿Y saben? por todo el trabajo de un año este síndico se llevó una cifra cercana a los 350 millones de pesos… jajaja… Además, varios de sus socios siguieron trabajando en la interna de Colo Colo durante el proceso de quiebra y cobrando suculentos sueldos… A claras luces, este fue un negocio perfecto para muchos, pero no precisamente para Colo Colo.

Si bien este funcionario no pertenecía al ámbito del fútbol, muchos en un principio creímos en sus palabras. Desde un inicio él supo que Colo Colo no podía ser vendido al mejor postor, más allá de la gran deuda que heredada la institución. Saffie al llegar al club supo que esta no era una empresa más en su listado de intervenciones. Colo Colo es parte del arraigo nacional y representa el sentir de millones de chilenos… no era negocio más!!... A Colo Colo había que salvarlo, pero de verdad…

Lamentablemente, luego de un año de administración de Juan Carlos Saffie, nuestro amado Colo Colo -institucionalmente hablando- resultaba mucho más dañado de lo que estaba… Colo Colo a pesar de la quiebra y de la crisis financiera, tenía una base social que unía a los miles de socios e hinchas a lo largo de todo el territorio. Con Saffie todo esto se perdió. El Cacique quedaba destruido por dentro y esas consecuencias aun se pagan en el día de hoy.

Y paradójicamente, el mismo Juan Carlos Saffie, quien al asumir su cargo de síndico en la quiebra de Colo Colo sostenía públicamente que él nunca se dedicaría a los negocios del fútbol, por considerarlos derechamente “sucios”… con el tiempo tuvo que desdecirse de sus palabras… ya que el "gran salvador" luego de sonar como posible Presidente de Colo Colo (aunque no lo crea) prestó sus asesorías en Palestino y alcanzó la Presidencia en el directorio de Ñublense… además de un par de negocios en que se constituyó como socio.

… al parecer no eran tan sucio el negocio del fútbol... sino que bastante lucrativo... ¿o no señor Saffie?


Continuará con la tercera y última parte...


*Si no leiste la 1era parte, acá te dejo el link: 
http://t.co/0iGzPPG 

martes, 9 de agosto de 2011

SOCIOS DE ARELLANO... UN EJEMPLO A SEGUIR.


 
Escrita por @Javi_1711 
Integrante de Socios de Arellano

Los Socios de Arellano comienzan a conformarse a principios del año 2010, luego que los tres primeros integrantes de nuestro grupo empezaran a  conversar y a comentar sobres las diversas situaciones por las que pasaba el club. Se acercaban las elecciones de la Corporación y por el momento no había pista alguna sobre posibles listas a postularse. Así es como también salieron temas relativos a la participación y beneficios que tienen los  socios dentro del club y diversas actividades que se podrían realizar, pero pocos llevan a cabo.

Con el pasar de los días comenzamos a contactarnos con otros socios del club, quienes felices aceptaron la invitación a debatir sobre lo que vivía el club en dicho momento. Poco a poco tomamos contacto con la gente encargada de las dos listas que competirían en las elecciones de la Corporación del Club Social y Deportivo Colo Colo, para enterarnos de las propuestas y el cómo manejarían ellos la poca participación de los socios en actividades relacionadas al club y los escasos beneficios que, hasta el día de hoy, se mantienen.

Ya realizadas las elecciones, nos comenzamos a cuestionar ¿Por qué esperar que ellos realicen actividades que nosotros podemos realizar? ¿Por qué debemos estar atentos a un llamado a participar si el club nos pertenece como socios y, teniendo las ganas y el amor intacto por el club, podemos lograr participación?

Nuestro  grupo se encarga de realizar actividades sociales con el objetivo de mantener vivo el espíritu social que debiese tener siempre nuestro Club Social y Deportivo Colo Colo. Para lograr realizar cada una de las actividades planteadas, logramos financiarnos a través de rifas, aportes voluntarios, completadas, entre otros.

La primera actividad realizada fue para la conmemoración de los 86 años de vida de Colo Colo, realizando así el Paseo Monumental: “Arellanizar es Educar”, para un grupo de niños de escasos recursos del “Campamento Andrés Bello” de Renca. Como motivo de nuestro Aniversario diseñamos una polera  en su honor, la cual fue entregada a cada niño.
 
El segundo Paseo Monumental se logró realizar a fines de Julio con niños de la “Protectora de la Infancia” de Puente Alto. Tal como sucedió la vez anterior, se repartieron colaciones y regalos en relación a lo que es el club, y los niños mediante dibujos pudieron expresar su sentir por Colo Colo. 

Nuestra última actividad social realizada fue el pasado 07 de Agosto, en el sector Océano del Estadio Monumental para el partido Colo Colo v/s Santiago Wanderers, en donde celebramos el Día del Niño Colocolino” entregando globos, pulseras, chapitas y dulces a cada niño que asistió al sector océano de nuestro estadio. Allí se pudieron sacar fotos con la Copa Libertadores y con el querido “Condorito”.

Ya se ha cumplido más de 1 año de la conformación de este grupo de hinchas y socios del club, en donde hemos realizado tres actividades sociales con alta participación de niños, sin contar las diversas actividades que se realizaron para reunir los recursos necesarios para gestar éstas.

Sin embargo, esta labor no la podríamos llevar a cabo sin la gente que silenciosamente coopera sólo por amor al club. Es lo que nos da más fuerzas para seguir como grupo, sabiendo que siempre alguien aparecerá a pesar de las adversidades que se pongan en nuestro camino, ya que con Arellano en la memoria, seguimos haciendo historia.
 

Para saber más de este grupo pueden visita en:

Twitter @SociosArellano  
Facebook: Socios de Arellano


domingo, 7 de agosto de 2011

COLOCOLO GANÓ Y DESPLUMÓ AL LORO.


¿Cuántos de ustedes esperaban con ansias este domingo y que de una vez por todas Colo Colo debutara en el clausura 2011?  Seguramente todos!!... es que han pasado casi dos meses, con Copa América y Copa Chile entre medio, y claramente no es lo mismo un fin de semana sin nuestro querido Colo Colo.

La suspensión del partido con Cobresal a todos nos amargó el fin de semana pasado. Había que esperar una semana entera para ahora si, ver al Eterno Campeón en cancha…. Durante estos días muchas cosas pasaron… Levy volvió a apretar al Tolo y a los jugadores… Gallego dijo que no jugaba con un solo delantero, y la hinchada esperaba impaciente que el Albo jugara y ganara… es que en este clausura no hay excusas.

Colo Colo salía a la cancha con un 4-2-3-1. En la práctica, Paredes debía engancharse para participar en la ofensiva junto Gutiérrez quien sería el único delantero. Y en los primeros cuarenta y cinco minutos algo de aquello se vio. El nuevo capitán del Cacique con mucho esfuerzo y entrega hizo la pega. De esta manera, a los 7 minutos ya metía un interesante pelotazo en profundidad a Wilchez, quien avanzó por izquierda y terminó la jugada con fuerte remate al centro del pórtico. (Muy bien respondía el arquero rival). Lo importante es que esta jugada se repitió en un par oportunidades.  

A los 14 minutos era Gutiérrez quien asustaba al equipo verde. El pájaro en el límite del área grande se sacó un defensor rival, luego giró y con ello se sacó a un segundo wanderino, quedó perfilado, pateó cruzado, pero el remate pasó cerca del poste derecho.

Era el minuto 25 y se producía la primera jugada estilo Tolo. Jerez por primera vez se descuelga por la banda izquierda y llega a línea de fondo, éste saca un centro al punto medio del área, el pájaro desahoga para Millar quien patea al arco y pasa desviado.

A los 32 viene la apertura de la cuenta. Luego de una lucida jugada del Cacique que termina en un tiro de esquina, envían el centro al área, la pelota es levemente despejada, el defensor Vilches la vuelve a meter al punto penal y a Gutiérrez le queda perfecta para hacer una linda chilena. Goool de Colo Colo y era la primera anotación del 22…

…Sin embargo, no pasan muchos minutos y nos empatan por desatentos. Minuto 40, ataque de Wanderers que del centro del campo abren hacia nuestra izquierda, sacan un centro al área grande, lamentablemente Scotti es superado por un rival quien peina, para que en el segundo palo aparezca Pérez. El wanderino le gana la posición a Toro que no logra cerrarse y nos hacen el 1 a 1. En esa jugada queda claro que Seba Toro no es lateral porque no sabe cerrarse ante una pelota cruzada… Algunos –antes del partido- pensaban que la línea de 4 era mentirosa y que Jerez se descolgaría por izquierda, mientras Toro quedaría como stopper por derecha, pero en la cancha quedó claro que los jugadores están con freno de mano, por clara disposición del Tolo.

En el primer tiempo, hasta el gol rival, Colo Colo tuvo el manejo de la pelota, pero no mucho más. Si bien Wilchez y Rieloff eran los volantes externos, muchas llegadas no se generaron. El argentino tuvo un par de llegadas a línea de fondo pero los centros no terminaron siendo peligrosos. Y Rieloff por su parte careció de profundidad y no tuvo un buen primer tiempo. De esa manera terminaron los primeros cuarenta y cinco minutos.

La segunda fracción se inició sin cambios. A los 51 minutos un centro de Rieloff, la pelota es despejada fuera del área grande y Millar perfectamente perfilado a su derecha, patea con mas precisión que fuerza y ésta pasa muy cerca.

Hasta esos minutos el esquema del Tolo fracasaba absolutamente. Las supuestas llegadas por las bandas, el supuesto enganche y los supuestos descuelgues de Millar u otro que viniera de atrás, en la práctica no acontecían. Santiago Wanderers cuando era atacado, formaba dos líneas de 4 y nuestro Colo Colo con un solo referente en el área rival era fácilmente neutralizado. A los 55 minutos el entrenador se percató de aquello (menos mal) y tiró a la cancha toda la carne a la parrilla. Así fue como Olivi entró por Toro y Muñoz por Molinas..

Al minuto, Muñoz recostado por izquierda lucha un balón y consigue un corner. Centro de Lucas Wilchez, pivoteo de Paredes al segundo palo y aparece solo el pájaro Gutiérrez que no le queda otra que cabecear y anotar el 2 a 1… Colo Colo a partir de ese momento tenía 35 minutos por delante y muchos jugadores con características ofensivas.

Minuto 60 se lo pierde solo Carlos Muñoz luego de una buena jugada entre Olivi y Paredes. A los 62 un interesante zurdazo cruzado del pampa Olivi, el cual se va levemente por un costado del poste. A los 68 minutos tarjeta  amarilla para Wilchez. En el minuto 71 un pelotazo en diagonal al punto penal nuestro, Scotti es superado y casi es gol de Wanderers.

Con el transcurso de los minutos los caturros bajaron la resistencia y no hicieron mayores esfuerzos por revertir el desfavorable marcador. Colo Colo tenía espacios para poder aumentar el marcador y así fue como a los 74 minutos Olivi avanzó en una interesante contra, miró de reojo a Paredes y le metió un excelente pase en profundidad. Visogol por la derecha hace la diagonal, pisó el área, se perfiló a su mejor pierna y metió un zurdazo al palo lejano del arquero caturro… Gooool…era 3 a 1 para el Eterno!!!

Gallego en el minuto 78 dispuso el ingreso de Fuenzalida por el capitán Paredes (Millar se quedó con la jineta). A los 84 una mala salida de Olivares casi nos cuesta un nuevo descuento de los porteños, pero al minuto siguiente se mandó un excelente achique y evitó el segundo de los de Valparaíso…. De esa manera termina el partido y los primeros 3 puntos se quedan en casa.

En conclusión, el equipo respondió con ganar y por un buen marcador… al menos eso me deja tranquilo. En cuanto a Gallego, espero que se vaya dando cuenta que su esquema no le rinde frutos y no por tener más defensas, se va a defender mejor. En el primer tiempo quedó claro que llegamos poco, justamente por no tener más referentes metidos en el área rival. Pero además, nos llegaron una vez y nos vacunaron… a mejorar… Vamos Colo Colo!!!! 


Próxima fecha: 
Universidad de Concepción vs COLO COLO. 
Domingo 14  agosto / 15.30 hrs / Concepción.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿QUIÉN SE ROBÓ A COLO-COLO? ... 1era PARTE


Séneca, el famoso filósofo, escritor y político romano hace muchísimos siglos atrás dejó para el recuerdo una frase que dice: “Veritatem dies apelit” (El tiempo descubre la verdad)… y con esa importante idea es que me puse a pensar: ¿Cuáles han sido las grandes verdades que el paso del tiempo ha logrado revelar en razón de la quiebra de Colo-Colo?... Hoy, a diez años desde que empezaron a sucederse importantes episodios en la historia del club de fútbol más glorioso de Chile ¿Qué antecedentes sabemos hoy que antes desconocíamos?...

Y bien, como ustedes sabrán, hace exactamente una década atrás el Club Social y Deportivo Colo-Colo fue protagonista de una situación verdaderamente dramática en lo institucional. Corrían los últimos meses del año 2001 y con preocupación los Colocolinos nos enterábamos por los medios informativos como la más grande de las instituciones deportivas del país, era deudora de una importante cantidad de meses de las remuneraciones de los jugadores del plantel, de funcionarios y trabajadores del club.

A tal punto llegaba el descalabro financiero en el Cacique, que inclusive los suministros de agua potable y energía eléctrica fueron cortados por no pago de los servicios en las instalaciones del Estadio Monumental. Con vergüenza recuerdo aquella ocasión en la que el jugador de la época, Sebastián Rozental, señaló publicamente que mientras se duchaba debió quedarse con el shampoo en el cabello, debido a un repentino corte de agua en los camarines del recinto deportivo.

Recuerdo también cuando los hinchas nos enterábamos de un tremendo e inolvidable gesto efectuado por un gran Colocolino. En vista que los jugadores trabajan sin recibir sus remuneraciones a fin de mes, es que este recordado hombre, con el solo fin de intentar aplacar la grave situación financiera reinante en Colo-Colo, no dudó en prestar una importante cantidad de millones de pesos para que los dirigentes de la época pudieran pagar oportunamente sus obligaciones contractuales. Aquel hombre que hoy ya no está entre nosotros fue nada más ni nada menos que el padre y representante del ex jugador del Cacique, Héctor Tapia (de igual nombre que su hijo). Lo lamentable es que con el tiempo ni don Héctor ni su hijo pudieron ver un solo centavo de vuelta de aquella importante cantidad de dinero facilitada a la institución. 

En plena época de sindicatura, a propósito de este asunto, el síndico Juan Carlos Saffie manifestó que no podía ser reconocida dicha deuda como crédito ya que no existía documento alguno que respaldará tal obligación. Tiempo más tarde, con mucha tristeza nos enterábamos de la inesperada muerte del padre del jugador.

Pero volvamos un poco más atrás. Todavía no concluía el año 2001 cuando en diciembre se presentaba la primera petición de quiebra en contra del Cub Social y Deportivo Colo-Colo. Por aquel entonces, veteranos dirigentes del club salieron a quitarle valor a dicha diligencia, argumentando que una petición de este tipo solo podía recaer en una empresa y no a una Corporación privada sin fines de lucro como lo es Colo-Colo. Razonamiento apegado a derecho que felizmente coincidió con la resolución de la Jueza Helga Marchant, y ante esta primera amenaza judicial el club pudo respirar tranquilo.

Sin embargo, el miércoles 23 de enero del 2002 la bomba finalmente explotó y los Colocolinos veíamos con dolor y resignación como la prensa informaba de una noticia que nos golpeaba en lo más profundo del corazón. Con estupor vimos como la magistrada Helga Marchant –la misma de la primera solicitud- Titular del vigésimo segundo Juzgado Civil de Santiago, declaró la quiebra del Club Social y Deportivo Colo-Colo por una acción interpuesta por la Asociación Chilena de Leasing, en razón del no pago de ciertas letras que ascendían a la suma de 59 millones de pesos de un total de 270 millones de pesos. Conjuntamente la resolución judicial determinó la designación de un Síndico de quiebras (decisión que recayó en la persona de Juan Carlos Saffie), además de ordenar la incautación de todos los bienes del club y de decretar el cese en las funciones de los dirigentes y gerentes del Cacique.

Frente a la noticia, la reacción de los regentes del Club no se hizo esperar y como la suma de dinero adeudada por la que se declaraba la quiebra parecía insignificante para todo lo que movía financieramente Colo-Colo, es que a las pocas horas de declarada la quiebra, el Presidente de la Corporación Peter Dragicevic procedió a pagar con su patrimonio personal los 59 millones de pesos y con ello –esperaba- que la jueza levantara la declaración de quiebra que recaía sobre el club. 

Sin embargo, los acontecimientos no fueron como se esperaban y a los pocos días nuevos acreedores fueron sumándose al proceso judicial ya iniciado, por lo que el tribunal no tuvo más que ratificar la quiebra ya declarada.

Frente al impacto y a la trascendencia del descalabro reinante en Pedrero, en febrero del mismo año, el señor Dragicevic Cariola adoptó la decisión de renunciar a la Presidencia de la Corporación del CSyD Colo-Colo, hecho que estuvo lejos de pasar inadvertido, debido a que el ex timonel se alejaba definitivamente de la institución con tremendos cuestionamientos y duras acusaciones a su gestión, tanto de los socios, hinchas y simpatizantes del Eterno Campeón.

Como la vacancia en el cargo debía ser necesariamente cubierta para hacer frente a la gravísima situación judicial que afligía a Colo-Colo, no causó extrañeza por aquellos días que la voz opositora al cuestionado Dragicevic emergiera como la más clara opción de liderazgo. Fue de esa manera como simbólicamente asumió el señor Carlos Riutort como nuevo Presidente del Club Social y Deportivo. Y digo simbólicamente porque mientras estuviera vigente la quiebra, por ley el síndico Saffie era quien ostentaba de manera exclúsiva los más amplios poderes en todo lo concerniente a la administración del Club.

Conforme a aquellas atribuciones es que Saffie rapidamente se empoderó de su importantísimo cargo y sin titubear procedió a tomar drásticas decisiones como fue el despido de un centenar de trabajadores, la rebaja sustancial de los sueldos de los jugadores del plantel y la reducción considerable de los gastos del club; medidas que se justificaban con el propósito de darle continuidad de giro a la institución.

Meses posteriores, la Inmobiliaria Estadio Colo-Colo S.A. con el fin de evitar el remate del Estadio Monumental, es quien solicitó a la Justicia la declaración de su propia quiebra. Es así como el 11 de noviembre de 2002, la jueza Matilde Aguayo, Titular del octavo Juzgado Civil de Santiago procedió a declarar la quiebra de la Inmobiliaria (dueña del estadio Monumental) por una deuda de 1.800.000.000 de pesos y conjuntamente decretó la administración de dicha fallida bajo la sindicatura del síndico Marcelo Aguayo.

Con todo esto, nuestro amado Colo-Colo pasaba a vivir y a enfrentar una realidad inexplicable e impactante. Dicha realidad nos decía que el Cacique dejaba de ser el club de la gente y pasaba a ser una institución duramente intervenida por la Justicia. El Albo pasaba de ser el primer equipo chileno en obtener la Copa Libertadores de América, a ser el primer equipo del medio nacional en ser declarado en quiebra. En la cancha, pasamos de tener los jugadores con los más altos sueldos del torneo, a jugar con un grupo de jóvenes Colocolinos y un par de referentes que terminarían consagrándose como ídolos del club. Y en las tribunas, pasamos de ser la hinchada que disfrutaba de permanentes alegrías y  triunfos deportivos, a ser el hazme reir de un sector de la prensa e hinchas rivales que se burlaban de nuestra dolorosa y complicada realidad… ¡¡Pero créanme que eso poco y nada importaba!!... Muchos seguimos amando y alentando incondicionalmente a Colo-Colo. Y digo muchos, porque también otros tantos olvidaron que al Cacique se le debe alentar siempre.

Frente a este gigante caído en el suelo, que luchaba casi inconciente por sobrevivir, es que surgieron miles de cuestionamientos sin una clara respuesta. Desorientados los socios e hinchas nos preguntábamos:

¿Cuál iba a ser el devenir de esta gran institución? ¿Había que necesariamente rematar el Estadio Monumental para pagar toda la deuda del club como muchos sostuvieron? ¿Y la sede de Cienfuegos 41 junto al Teatro Monumental también debían ser vendidas forzosamente? ¿Qué iba a pasar con los socios de la Corporación y sus derechos? ¿Qué suerte iban a correr las filiales a lo largo de todo el país? ¿Qué iba a ocurrir con el trabajo social? ¿En ese momento cuánto era el real patrimonio de Colo-Colo?... ¿Realmente eran los casi 22 mil millones de pesos la deuda de la institución? ¿Por qué tuvimos que llegar a esto? ¿Es cierto lo que hasta el cansancio se dijo, que Dragicevic y Vergara despilfarraron recursos del club a diestra y siniestra? ¿Cuál era la visión del gobierno de aquel entonces y de la oposición en todo esto? ¿Existían políticos con nombre y apellido siendo protagonistas en esta crisis? ¿O eran intereses económicos de algunos poderosos que confabularon todo esto? ¿Jurídicamente, es (era) posible que se declarara la quiebra a una institución sin fines de lucro?...Y si no es posible ¿Quién estuvo (está) detrás de todo esto? ¿Quién se robó, quién quiere robarse o quién se está robando a nuestro Colo-Colo?

Uffff… Volvamos a atrás. ¿Cómo es posible que se haya llegado a esta dramática situación?... Y pareciera ser que la respuesta está en acudir a las administraciones de la década de los noventa. Es por eso que a la hora de colocar los dardos, las acusaciones y las responsabilidades, estás recayeron derechamente sobre la persona de Peter Dragicevic Cariola y su directiva que desde 1994 en adelante tuvo a su cargo el control y la administración del Club Social y Deportivo Colo-Colo.

Desde que el referido mandamás asumió con propiedad sus funciones, es que éste advirtió y acusó derechamente a la gestión anterior, la de su ex aliado, el señor Eduardo Menichetti (Q.E.P.D) de ser responsable de la deuda de 3.800 millones de pesos -de la época- que a esas alturas poseía el Club. Al parecer las alegrías del primer Tricampeonato nacional, sumado a las obtenciones de la Copa Libertadores de América, de la Copa Interamericana y Recopa hacían creer que toda deuda era pequeña al lado de tamaños logros deportivos

Al poco transcurrir el señor Dragicevic en el ejercicio de su cargo rápidamente se tuvo que ver enfrentado con parte de su Directorio. Un sector importante de la mesa rechazaba la forma en que el club era conducido, cuestionamientos originados por graves diferencias y disputas generadas entre los directores a consecuencia del señor Jorge Vergara Nuñez (dirigente y luego asesor externo del club). Se acusaba a este último de hacer y deshacer al interior de Colo-Colo y de no respetar las atribuciones que cada cual tenía en razón de sus cargos. El mal gasto de recursos, entre otras acusaciones e investigaciones, terminaron por hacer que las relaciones internas se hicieran insostenibles. Y si bien quedaba en evidencia que la administración de Dragicevic era cuestionada por su mismo grupo de trabajo, resultó paradójico que frente a tamaña disputa, el señor Dragicevic terminara otorgando su irrestricto apoyo a Vergara Nuñez, y con ello, aceptando las renuncias de un grupo importante de directores.

Con muchos desafíos deportivos por delante, Dragicevic y Vergara buscaron que los resultados en la cancha fueran el gran reconocimiento de su gestión. Así fue como Colo Colo obtuvo la Copa Chile de 1996, el Torneo Nacional de 1996, el Torneo de Clausura 1997 y el Torneo Nacional de 1998. Sin olvidar las destacadísimas participaciones internacionales en Copa Libertadores y Supercopa durante esos años.

Aparentemente los logros deportivos justificaban cualquier cosa para la administración de la época. Un número importante de jugadores de excelente nivel fueron los que hicieron posible que estos trofeos fueran a parar a las vitrinas del club. Sin embargo, los costos para mantener dichas contrataciones eran gigantescos. Aun recuerdo cuando los hinchas nos enteramos de las suculentas cifras que constituían los sueldos de jugadores como Basay, Espina, Sierra, Ramírez, entre otros. Se decía que el gasto que asumía mensualmente el club, solo en materia de remuneraciones a los jugadores, alcanzaba una cifra cercana a los 350 millones de pesos de la época. Ciertamente que constituían cantidades estratosféricas para aquellos tiempos y para la realidad del fútbol chileno.

No hay que ser el Mago de las Finanzas ni tener un Ph.D en economía para entender que aquello fue haciendo mella en las arcas del club. Claramente Colo-Colo gastaba más de lo que podía y más de lo que tenía. Sin embargo, al constatar que la marca Colo-Colo era tan poderosa, es que estos irresponsables dirigentes no dudaron en seguir abusando financiera y económicamente del club.

A fines de 1996 y a comienzos de 1997, el forado económico y el nivel de deuda que tenía la Corporación desafortunadamente siguió en aumento. Curioso era que los balances y las rendiciones presentadas por el Presidente del Directorio, Peter Dragicevic a la Asamblea de socios, siempre fueran óptimos y por tanto aprobados por los mismos... Es más, el balance general del año 97 arrojó los mayores ingresos de la institución. ¿Cómo pudo ocurrir aquello? ¿Es posible que los balances hayan sido maquillados con la clara intención de ocultar la crisis que se estaba viviendo? ¿No será que las auditorias externas estaban coludidas con la administración de la Corporación? …Con el tiempo fue quedando claro que el club generaba muchísimos ingresos, pero los egresos eran desorbitadamente mayores...

A esa altura la continuidad del club exigía imperiosamente recursos, y fue así como Dragicevic y sus asesores apuntaron en conseguir financiamiento por medio de prestamistas. Recordado es el caso de Beni Eskenazi, uno de tantos prestamistas que durante la regencia de Dragicevic prestó a la institución una cifra cercana a los 240 millones de pesos. Como aquella deuda no fue pagada por la Corporación, fue la Inmobiliaria Estadio Colo-Colo S.A. la que terminó “asumiendo” tal obligación... ¿Qué les parece?

Otras alternativas utilizadas fueron la del factoring y la del leasing, esta última –herramienta jurídica-comercial- con la que consiguieron apalear –transitoriamente- las necesidades del club... Aunque algunos gustitos también se dieron. ¿Recuerdan el tan publicitado tablero marcador? ¿Recuerdan aquella pantalla, la más moderna de Sudamérica? Bueno, ese lujito que tanto se demoró en llegar y que tan poca vida tuvo, fue presentado por los dirigentes sobre la base de este tipo de contratos. La Asociación Chilena de Leasing, quien financió aquella moderna inversión para el Monumental, frente al incumplimiento de las obligaciones de Colo-Colo, pasó a sumarse al listado interminable de acreedores que ya recopilaba el club. (Acción -que como ya vimos- terminó por dar curso a la declaración de quiebra)

Como lo anterior no fuese suficiente, ese mismo año la dirigencia Alba entró en una fuerte e histórica disputa con la ANFP, lo que provocó que Colo-Colo no recibiera los recursos de la televisión. Frente a este episodio, Dragicevic reconocía (recién) que el club había tenido que endeudarse.

A pesar de lo que se decía o se rumoreaba, en 1998 el poder de Peter Dragicevic practicamente no tenía contrapeso. Tras la bullada elección de aquel año, al pueblo Colocolino no le pareció extraño que el timonel fuera reelegido como Presidente del Directorio. Los evidentes éxitos deportivos enceguecieron a la gran mayoría de los socios y de la hinchada Alba. Y cómo no, si Colo-Colo por aquellos días era permanente protagonista del fútbol continental y era común que en los ranking mensuales emergiera dentro de los clubes más importante del orbe.

Si bien el nuevo período de Dragicevic se llevaría a cabo con algunas caras nuevas entre sus asesores, en lo que respecta a las prácticas irresponsables, estas no cambiaban en lo más mínimo. Las Noches Albas seguían siendo el deleite de los dirigentes, las que adornadan con el arribo de jugadores y entrenadores con elevadísimas renumeraciones, sin embargo, desafortunadamente nadie le ponía coto a la situación... Si hasta helicópteros se vieron en Pedrero.

Por aquellos días se decía que el señor Dragicevic era un verdadero emperador dentro de este glorioso imperio llamado Colo-Colo. El respaldo electoral era su mayor fortaleza. Los logros deportivos sus más valiosas victorias, y sus asesores constituían sus mejores escuderos. ¿Recuerdan a Luís Baquedano? Ese mismo sujeto que hemos visto durante los últimos años como miembro de Blanco y Negro, resulta que en ese entonces ocupaba una Vicepresidencia dentro del club y ya hacía de las suyas a vista y paciencia de todos. (Ya hablaremos de él)

Durante los años 1999, 2000 y 2001 deportivamente no fueron buenos para el Cacique. En cuanto a las finanzas, derechamente ya no había como sostener al club. Era un hecho conocido por todos que Colo Colo le debía cifras millonarias a medio mundo. En ese entonces no era de extrañar que mientras se desarrollaba un partido del Cacique en el Estadio Monumental, al club le fueran a embargar las recaudaciones de aquel encuentro... Incluso se comentaba por aquellos días que algunos dirigentes se llevaban dineros para que no fueran embargados por la Justicia.  ¡¡Que horror!!

Y así fue como llegamos a ver a nuestro Colo-Colo incapaz de solventarse a sí mismo. A sorprendernos con los cortes de luz y de agua en el Monumental. De esa manera llegamos a ver las instalaciones del Estadio tomadas por los mismos trabajadores del club, que luego de meses sin recibir remuneraciones, literalmente no tenían con que alimentar a sus familias…


Continuará...