Lo
de este domingo fue una verdadera vergüenza. Es incomprensible ver a Colo Colo siendo goleado por cualquier equipo de fútbol. Tanto dentro como fuera de la
cancha las cosas se hicieron extremadamente mal y la paciencia entre los Colocolinos se agota.
A continuación un análisis personal de ambas aristas del UC vs COLO COLO.
Tal
como se había anunciado durante la semana, este día de domingo se inició con un
número importante de hinchas de Colo Colo que desde las más diversas comunas de
la Región Metropolitana, se trasladaron a través de la locomoción pública, el Metro
o autos particulares para ir a alentar al Cacique… Si bien se informó que este
grupo eran pertenecientes a la
coordinación de la Garra Blanca, el asunto va más allá del simple prejuicio que
se tiene sobre dicha agrupación. Tanto los garreros, como los socios del club y
los hinchas de Colo Colo, cualquiera sea la condición y como personas que somos, tenemos
el derecho de transitar libremente por el territorio de nuestro país y ejercer
el legítimo derecho de asistir a un espectáculo deportivo.
Sin
embargo, esa garantía constitucional se limitó, se transgredió y se violentó
tanto por Cruzados SA., como por las fuerzas policiales de nuestro país. Los
primeros, a través de una desición total y absolutamente discriminatoria,
organizaron un evento deportivo con la clara idea de excluir explícitamente a
todo aquel que fuera Colocolino. Como si ser de Colo Colo fuera de antemano un
pecado o un delito. Los hechos demuestran que arbitrariamente se nos negó la
venta de entradas y lo que es peor, se buscó todas las medidas tendientes a que
ningún hincha del Cacique accediera a las inmediaciones del barrio de San
Carlos de Apoquindo. ¿Si eso no es discriminación, entonces qué es?
La
propia Intendenta de la región Metropolitana, como diversos medios informativos
e incluso, parlamentarios e hinchas de la Universidad Católica, a través de distintos
canales de información como las redes sociales, sostuvieron con énfasis que
esto era una discriminación con todas sus letras. (En lo personal agradezco a
los hinchas cruzados y del fútbol en general que manifestaron su público apoyo
a los Colocolinos y su expreso rechazo a lo gestionado por Estévez y Cruzados
SA.)

Por
su parte, Carabineros de Chile, encargados del orden y la seguridad pública, efectuaron
procedimientos que bordearon en el abuso de poder. Desde temprano que los
funcionarios policiales desplegaron un operativo con más de 800 efectivos.
Cifra nunca antes vista. De esa manera se practicaron un sin fin de controles
de identidad a personas por el solo hecho de llevar una camiseta de Colo Colo o
por simplemente vestir de una determinada forma. En ese sentido, muchos medios de prensa y
periodistas que estuvieron presentes en diversos puntos de reunión de los
hinchas fueron testigos del abuso policial. Tomaron detenidos a diestra y
siniestra, pero cuando se les consultó sobre los cargos por los cuales
procedían la detención, básicamente se limitaron a decir que era por no portar
la cédula de identidad (argumento ajustado) por tanto fueron llevados a la comisaría
para hacerles el control de identidad en dicho lugar, pero a otros, la gran
mayoría se les detuvo o se les correteó de aquellas calles de Las Condes por llevar puesta la
camiseta del Más Grande, por su vestimenta, por su apariencia o simplemente
porque eran sospechosos…. ¿sospechosos de qué?.... ¿sospechosos de ser
Colocolinos?....
La
situación fue tan extrema e injusta, que vecinos de Los Domínicos y otros
lugares de la comuna salieron de sus casas a pedir explicaciones del trato que
los funcionarios policiales estaban teniendo con PERSONAS que portaban banderas
y vestimentas alusivas a un club de fútbol. En la gran mayoría de los casos ni
siquiera hubo violencia contra Carabineros para justificar las detenciones. Lo
más increíble, muchos hinchas con ticket en mano para asistir al encuentro
deportivo, también fueron detenidos.
Por
ahí se explicó que muchas de las entradas que portaban los hinchas eran falsas.
Sin embargo quedó demostrado que eran absolutamente verdaderas y válidas para
ingresar al estadio… ¿Quién responde por aquello?
A
tal punto llegó la represión, que funcionarios policiales detuvieron recorridos
del Transantiago e hicieron descender del transporte a personas que ni siquiera
llevaban camiseta o algo que fuera alusivo a Colo Colo… ¿Cuál fue el criterio
que utilizaron aquellos efectivos policiales?... ¿Acaso el color de la piel,
del cabello, la forma de vestir, de hablar?.... ¿Si eso no es discriminación,
por favor qué es?
A
pesar de los hechos y de las decisiones tomadas, algunos osaron en señalar que
era inaceptable que políticos o periodistas defendieran públicamente la causa
de los Barras. Inclusive, algunos indicaron que la Justicia no podía prestarse
a defender pretensiones de “delincuentes” y aplaudieron que los recursos de
protección fueran declarados inadmisibles.
Sin
embargo, esta columna -como muchas otras que se han escrito- no apuntan a salir
en defensa de la Garra Blanca ni de la coordinación liderada por Muñoz. Tampoco
busco ni me interesa hacer limpieza de imágenes al respecto. No soy miembro de tal agrupación y nunca lo seré,
pero como hincha de Colo Colo simplemente quiero dejar en claro que la
discriminación que se cometió arbitrariamente por el Club Deportivo Universidad
Católica y por Cruzados SA., fue a TODOS LOS COLOCOLINOS…. Acá se metió en el
saco a todos los hinchas, socios, barras y simpatizantes del club más grande de
Chile. Y eso es repudiable desde todo punto de vista.
En
la mañana de este día lunes, el Alcalde de Las Condes, Señor de La Maza salió a criticar a la Intendenta Pérez por los hechos producidos en el día de
ayer. El Edil se dio el lujo –inclusive- de indicar que hubo discriminación por parte del club de la franja y que el
partido se debió jugar en el Estadio Nacional. Jajajaja… (Por favor no sea tan
cara de raja. Sus palabras lo condenan). En tanto Carabineros de Chile sigue guardando silencio al respecto. Y la UC
se escuda señalando que el acuerdo con los vecinos del barrio es lo que han hecho respetar, sin embargo, entre unos y otros se tiran la pelota, sin que nadie
se haga responsable de la DISCRIMINACIÓN que se ha cometido con todo el pueblo
Colocolino.
Yo me
pregunto, ¿durante esta semana y las que siguen, acaso habrán 800 Carabineros y un gran operativo
policial destinado a no permitir el libre tránsito de cientos de miles de
chilenos y chilenas que desde las más diversas comunas del Gran Santiago, se
trasladan a San Carlos de Apoquindo para trabajar en los más diversos empleos, como asesoras del hogar,
barrenderos, guardias u otros oficios de gran importancia?
Ciertamente
que no, porque dichas personas le son útiles. Pero aunque esta vez no hayan
barreras, guanacos y Carabineros en las calles… la discriminación sigue y
seguirá presente en nuestra sociedad, porque mientras se sigan avalando decisiones
como la de ayer, en nuestro Chile -para algunos- seguirán habiendo ciudadanos e hinchas de clase
A y clase B.
DENTRO DE LA CANCHA
Dentro
de la cancha todo fue un desastre. Una vergüenza. Los jugadores sabían que este
partido tenía una connotación especial y durante noventa minutos hicieron todo
lo que no corresponde en un duelo de este tipo.
El
plantel sabía del ambiente que reinaba en la previa del duelo. Todos los
jugadores estaban concientes de que muchos hinchas harían lo posible e
imposible para estar alentando al Cacique en la cancha de San Carlos. Sin
embargo, pareciera que nada de eso les importó.
Siendo
bien sincero, si yo –que fui a un bar para ver el partido- sentí vergüenza de
cómo casi la totalidad de los jugadores de mi equipo, eran vapuleados por el
rival en todas las líneas. No quiero imaginar lo que debieron sentir aquellos
centenares de Colocolinos esforzados y aperrados que transgredieron todas las
barreras discriminatorias impuestas por Cruzados SA., y a pesar de aquello vieron a Colo Colo en cancha.
Digamos
las cosas como son. Lo de este domingo fue un desastre, una vergüenza y una
humillación a la camiseta.
Colo
Colo tuvo dos semanas para superar la derrota frente a La Serena por un
estrepitoso 4 a 0. También tuvo tiempo suficiente para preparar un equipo que
revirtiera todas las falencias que dejó ese duelo con los papayeros.
Ciertamente nada de eso ocurrió.
Durante
la semana se indicó por algunos medios informativos que Basay dispondría de
algunos cambios en la oncena. Como el ingreso de Rieloff, de Jerez y la
permanencia de Mena en la titularidad. Sin embargo no fue así. El entrenador
Albo dispuso del siguiente equipo, con Castillo en el pórtico. Una línea de
cuatro defensores con Ormeño por derecha, Bravo por izquierda y los centrales
Scotti y Vilches. Una contención compuesta por Millar y Pavez. Dos volantes:
Olivi y Fuenzalida. Y dos hombres en punta: Paredes y Muñoz.
De
antemano, con esta formación, Ivo Basay volvía a cometer un gravísimo error. Ya
con La Serena, nuestra banda izquierda sucumbió y Manuel Bravo terminó siendo
superado constantemente. El motivo fue que ante la salida de Wilchez (expulsión
ante Audax) y la inclusión de Olivi en su reemplazo, el canterano no tuvo a
nadie que le ayudara a hacer frente a los ataques serenenses. Como consecuencia
de aquello, La Serena aprovechó ese espacio y dos de los cuatro goles salieron
por ese motivo. Como lo dije claramente en la columna que hace alusión a ese
partido, yo esperaba que ese error táctico no se reiterara, pero Basay –al
parecer- no vio la falencia o simplemente creyó que había sido una mala tarde.
Si
observan el primer gol de la UC, se darán cuenta que Bravo está en la marca de
Meneses, pero el marcador de punta rival Cristián Álvarez apareció SOLO y con todo el
tiempo del mundo para enviar un centro que es aprovechado por Mirosevic. Esto es
exactamente igual a lo ocurrido en La Portada… ¿Cómo Basay no corrigió este error? ¿Por qué si escoge –nuevamente- a Olivi como volante por izquierda, éste no
llega a marcar a Álvarez que hizo todo el trayecto desde su propia área a la
nuestra sin ningún obstáculo? …Inentendible.
Otro
tremendo error que cometió Basay fue incluir en la oncena a Scotti. Ya en
reiteradas ocasiones he mencionado lo extremadamente lento que es el central
uruguayo. En muchos partidos hemos sido testigos de inagotables e incomprensibles
errores de un defensa experimentado, campeón de América y seleccionado de su
país. Lo de ayer fue una muestra más que el charrúa no está para ser titular y
en su reemplazo debe estar Luís Mena que ha jugado correctos partidos y se
entiende de buena manera con Vilches como dupla de centrales.
De
antemano sabíamos que la UC tiene a Felipe Gutiérrez, un tremendo jugador y que pasa por un excelente
momento. Tienen a Meneses que es encarador, de gran velocidad y buen remate, sumado a Mirosevic que posee buena técnica. Además disponen de Silva y
Ormeño que contienen pero también saben "sacar al equipo"… Entonces ¿no era
mejor apostar por Mena que tiene mejor anticipación y mayor rapidez que
Scotti?.
En el
primer gol el centro termina siendo conectado por Mirosevic ante la impavidez de Pavez y Ormeño
que solo atinaron a lanzarse al bulto ¿Y nuestros centrales?... A lo 16 minutos el 0 a 1. A los segundos siguientes otro centro por izquierda y
nuevamente Mirosevic cabecea pero esta vez pasa milimétricamente desviado.
Luego
de aquello la Católica literalmente se vino con todo. No solo eran los
creativos de la UC que inquietaban a Castillo. También Ormeño y Silva tuvieron
todo el espacio y la libertad para probar tantas veces quisieron a nuestra
portería. El travesaño estuvo a nuestro favor en reiteradas ocasiones. ¿En estricto rigor qué
significa todo esto?... algo que he venido sosteniendo reiteradamente.
Colo Colo no tiene contención. Somos un pasadizo donde nadie quita. Nadie marca. Nadie presiona. Nadie anticipa. El trabajo
de Millar es simplemente paupérrimo. Con el ex acerero "se busca" tener equilibrio, sin embargo, nada de eso tenemos. Es un jugador que ha tenido innumerables
oportunidades en Colo Colo. Fue mundialista, es seleccionado nacional, ha tenido el honor de
tener la jineta de capitán, pero pareciera que nada de eso es suficientemente
motivante como para destacar en Colo Colo. Por su irregularidad debiera estar en la banca... (¿pero a quién ponemos?). Y como corolario, terminó dándose el gusto de hacerse expulsar.
El otro en el medio es Pavez. Pero de entrada mostró que no tiene nivel para
un partido como éste. En los primeros minutos pegó patadas hasta el cansancio.
Lo que muestra su incapacidad de quitar balones. Fue ampliamente superado por un medio campo rival muy ordenado y que movió el balón de gran manera. Insisto, Colo Colo no tiene
contención. Y la apuesta que se trajo desde Paraguay está en la banca....
Por
la derecha un descontrolado y desordenado Ormeño fue superado incansablemente por Gutiérrez y
Cereceda…. Pero si hasta Cereceda llegó en reiteradas ocasiones a línea de
fondo (algo que jamás hizo en el Albo) y como si fuera poco, anotó el cuarto gol. Para no creerlo.
Ormeño
-en su momento- fue un jugador muy defendido por mi parte. Personalmente estuve de acuerdo como
hincha que retornara al Cacique luego de su paso por Argentina. Pero
lamentablemente el rendimiento mostrado en los partidos que jugó al final del
Apertura, los de Copa Chile y en el Clausura dejan bastante que desear. Si no
fuera que tiene a Fuenzalida adelante que en algo ayuda, ciertamente que Ormeño
no daría abasto por el costado derecho. Ayer terminó jugando gratis.
Si
analizamos el segundo gol, Álvaro Ormeño llegó a tres cuartos de cancha rival
para sacar un centro pésimamente mal ejecutado (como de costumbre), el que fue
fácilmente despejado por la defensa cruzada. El balón lo tomó Meneses que
avanzó libremente (sin que nadie le saliera a molestar) y metió un excelente pase en
diagonal a Gutiérrez que SOLO (espacio dejado por Ormeño) se dio el lujo de
levantar la cabeza y habilitar a un SOLITARIO Mirosevic. El volante que venía por el sector
izquierdo definió ante la salida desesperada y de último recurso de Juan
Castillo, que nada pudo hacer… (Este gol es calcado a los que nos hizo La
Serena y Calera). A los 33 minutos el 2 a 0 de UC era un marcador ajustado para lo que se veía
en cancha.
...
A los 40 minutos es el turno de Scotti. El charrua pretende salir desde el fondo, pero inexplicablemente termina regalándole el balón al mejor jugador de los
cruzados, y éste sin demoras definió con pierna izquierda para vencer a Castillo y anotar el 3 a 0… sin palabras.
A los pocos segundos llega el
cuarto gol rival. La jugada nace de los pies de Mirosevic que estando en mitad de cancha,
recibe completamente SOLO. El capitán cruzado acelera el tranco y luego
habilita a Gutiérrez que con todo el tiempo del mundo
espera que aparezca Cereceda de atrás. El ex audino aguanta una intentona de
marca que le venía haciendo Olivi, (sumado a que Ormeño no se cierra y Scotti no
va a los pies) y finalmente el lateral se mete al área del Cacique y patea fuerte. En menos
de cuarenta y cinco minutos, nuestro Colo Colo era derrotado por un vergonzoso 4
a 0.
En
la primera fracción el equipo entero mostró lo mismo que contra La Calera y La Serena. No es capaz de mantener un
orden colectivo. Al más mínimo error nos anotan y con ello el equipo se desmorona y termina siendo goleado.
Lo
otro que preocupa de sobre manera es la actitud de algunos jugadores que
pareciera que no están presentes en el campo de juego. Al ya mencionado Rodrigo Millar, ayer Mauro Olivi fue un fantasma en la cancha. El pampa que venía siendo un jugador interesante y
que aportaba mucho en la generación de fútbol (hasta antes de la expulsión con
Calera) ayer no existió ... ¿Para qué decir de Fuenzalida? El volante (que es
del gusto de Basay) no aporta absolutamente nada.
Y
adelante nos queda Esteban Paredes que a pesar de todo el esfuerzo y las ganas
que imprime al equipo, la verdad es que no siempre nos va a salvar de goleadas
como esta. El capitán intentó por todas las formas, pero el equipo no lo
acompaña. En lo que respecta a Muñoz, su desempeño sigue siendo bastante pobre. El ex caturro es un jugador
que entra muy poco en el juego. Se estaciona en el área pero no inquieta. Pasa bastante desapercibido a lo largo de los encuentros y con lo que lleva en el club, aun no demuestra que vale un millón
de dólares
¿El
segundo tiempo?.... sinceramente no hay mucho que decir. La Católica decidió
esperar a Colo Colo y mediante contragolpes tuvo varias chances de gol que
pudieron aumentar el abultado marcador. Sin duda que el 4 a 0 fue poco para
todo lo que mostró la UC.
En
el entretiempo el entrenador Basay dispuso de dos sustituciones. Salió Ormeño
por Mena y Fuenzalida por Rieloff. La
idea se tradujo en cambiar a una línea defensiva de tres hombres: con Mena, Scotti y
Vilches. Situando a Rieloff como volante por derecha y manteniendo a Bravo por
izquierda.
Lo
impresionante es que recién comenzado el segundo tiempo se vino el tercer cambio. El canterano Bravo desafortunadamente cometió
dos errores. El primero en un centro que se la entregó al rival y a los minutos
sacó un nuevo centro que se fue a cualquier parte. Y ante eso Basay decidió
drásticamente sacarlo y poner a Patricio Jerez en su reemplazo… yo me pregunto ¿Era realmente
necesario aquella sustitución?... ¿Íbamos a mejorar en algo con Jerez?... Yo en
lo personal creo que fue un cambio totalmente desafortunado del técnico que más
bien lo hizo de manera impulsiva y no pensando en la
funcionalidad del equipo… En la práctica quedaba todo el segundo tiempo y ya no tenía más opciones de cambio. ¿Acaso no era más sensato colocar a otro delantero –en
los últimos veinte minutos- para al menos buscar un descuento? ¿No habría sido
bueno hacer ingresar a Roberto Gutiérrez que se mueve por todo el frente del
ataque, conoce esos pastos, patea de distancia y algo de “pica” habría tenido
en el partido?... a mi juicio fue un pésimo cambio que en nada influyó. Y finalmente el segundo tiempo –como dije- pareció un simple trámite, donde los
jugadores de Colo Colo tocaban como si el marcador les fuera favorable. Como si diera lo mismo perder por 4 a 0.
En
lo anecdótico quedó el gol mal anulado a Muñoz.
En
conclusión y como lo dije en un comienzo. El juego de este domingo fue vergonzoso
y personalmente quedo muy preocupado frente a lo que viene por delante. En
menos de 15 días tenemos el clásico ante las cochinas en el Monumental y ciertamente que lo único que nos va
quedando es el orgullo. Porque de fútbol poco y nada.
A seguir alentando!!