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miércoles, 19 de diciembre de 2012

RENUEVEN A LUIS MENA

 
 
A solo horas del inicio en los trabajos de pretemporada para el Apertura 2013, la dirigencia de ByN sigue manteniendo expectante al hincha ColoColino frente a los refuerzos que serán parte del plantel para el próximo año.

Si bien se especulan los nombres de algunos eventuales candidatos a vestir la camiseta blanca, y suena con casi certeza el acuerdo por Emiliano Vecchio, lo concreto es que hasta hoy no se ha materializado públicamente ninguna de las operaciones, que como se ha sido informado, debiesen –junto a todo el plantel- estar a disposición de Omar Labruna para  mañana jueves en el Estadio Monumental.

Sin embargo, más allá de las tratativas por los refuerzos, lo único cierto y verdaderamente preocupante es el permanente actuar de los empresarios a cargo del club, que al mando del señor Carlos Tapia siguen sin entender –o derechamente no les interesa entender- el valor de lo que significa la palabra respeto. Respeto tanto por los referentes de la institución, por el Club que dicen representar, así como por nosotros los hinchas que día a día sufrimos por el presente del Cacique.

Como bien saben, el listado de los sinsabores y de las humillaciones que nos han hecho vivir estos delincuentes de cuello y corbata simplemente ya supera la paciencia de cualquiera.

A Varela y sus secuaces no le ha bastado con reírse de los socios de Colo-Colo que aun esperamos su salida del Club de Arellano. Tampoco se inmutó el mismo Varela, así como los señores Ruiz-Tagle, Mackenna, Levy y tantos otros a la hora de destruir al Cacique a costa de sus intereses económicos y de poder. Menos les importó por años utilizar y amparar a delincuentes que solo deshonran al pueblo ColoColino. Y sin descaro fueron ellos mismos los que no dudaron en violentar a un ídolo histórico del Club a costa de perpetuar el poder que les da ser los regentes de Colo-Colo.

Porque como si todo no fuera suficiente, hoy la situación no termina de impacientarme cuando veo al querido Luis Mena sin tener la más mínima claridad en cuanto a su situación laboral. Tal como indiqué, estamos a solo horas de que Labruna deba tener a sus jugadores a disposición y el Multicampeón continua siendo humillado por los “cabezas pensantes” de ByN que no son capaces de satisfacerles las mínimas y justificadas pretensiones que solicita el capitán.

El “manoseo” al defensor es manifiestamente impresentable y me enfurece ver como un formado en los pastos de Pedrero, que ha vestido la camiseta Alba por 16 años, que fue fiel al club en su estado de quiebra, que supo con hidalguía asumir la banca de suplentes mientras llegaban verdaderos “paquetes” a ocupar su posición en la cancha, y que siempre puso y ha puesto la cara ante los hinchas cuando los fracasos deportivos se han hecho una costumbre; resulta que hoy simplemente se ríen en su cara y pareciera que los ColoColinos tuviéramos que quedarnos impávidos frente a esta situación.

Ya no les importó un carajo que Esteban Paredes se fuera del club, sin hacer un mínimo esfuerzo por el –aquel entonces- capitán y máximo referente de un plantel diezmado y sumido en las penas y las derrotas deportivas. Resulta que ahora el turno es de Luis Mena, con el cual no han tenido ni el más mínimo respeto y quien ha expresado manifiestamente que no pide contratos vitalicios ni un sueldo millonario, sino que simplemente que su vínculo con Colo-Colo se extienda por seis meses más de contrato. ¿Acaso es mucho pedir?

Lo cierto es que Lucho Mena no pide nada que no se merezca. El capitán y referente Albo fue pieza fundamental en el trabajo de Labruna durante el reciente Torneo de Clausura, su titularidad en cancha fue cabalmente indiscutida y su rendimiento fue garantía de seguridad y solvencia. Fue reconocido como el mejor en su puesto por la prensa especializada, y fruto de aquello es que no fue casualidad que el rendimiento de su compañero de zaga, Christian Vilches, también tuviera un evidente ascenso.

Para aquellos que el rendimiento de Mena no es cabalmente convincente, me parece que nadie discute que Colo-Colo necesita imperiosamente reforzarse con otro central que venga a potenciar la competencia por el puesto, pero lo anterior no exime a que el Multicampeón deba continuar en el Cacique.

En períodos en donde los que administran el club no les importa nada el valor y la historia que representa Colo-Colo. En años en donde las penurias deportivas se han hecho parte de nuestro presente, y en donde la luchas de nosotros los socios e hinchas de Colo-Colo va tomando fuerza día a día, a mi solo me queda apoyar incansablemente a nuestro referente, para que se le renueve su contrato por el tiempo que sea necesario y exigir que Luis Arturo Mena Irarrázabal siga luciendo merecidamente la jineta de capitán.

#RenuevenAMena



sábado, 12 de noviembre de 2011

¿QUÉ TE PASA COLO COLO?


Cuando los equipos carecen de identidad, termina pasando lo que se ha hecho una costumbre para nosotros los Colocolinos durante el último tiempo. Desde que ByN desarmó de manera indiscriminada –año tras año- los planteles que se fueron formando gracias a la riqueza de nuestra cantera, el Cacique viene sufriendo de un problema que va más allá del entrenador de turno.

Es triste decirlo, pero Colo Colo está viviendo duros momentos en las diversas áreas del club. Tal vez los más difíciles desde hace bastante años. Y sinceramente no veo por donde se pueda encontrar un punto de inflexión al panorama reinante.  Al menos en el corto plazo... Es cosa de ver un partido del Cacique y observar como hay muchísimos jugadores que no tienen pasión por lo que hacen. No basta con colocar el pecho a las balas o reconocer el error en alguna jugada en particular. Es necesario que los profesionales del fútbol aparezcan con sus rendimientos y las jerarquías en el campo de juego. Es ahí donde tienen que hablar… Pero cuando nos tratan de explicar los fracasos deportivos y las derrotas estrepitosas con argumentos como: “entramos desconcentrados a la cancha” o “durante la semana trabajaremos para que los errores no se vuelvan a repetir”, eso derechamente me perturba y me irrita.

Y me molesta porque queda claro que el tema no va por ahí… Los errores, el desgano y las falencias de muchos jugadores se vienen haciendo una constante en cada partido, desde hace meses. Y en algunos otros jugadores, desde hace años.

En Colo Colo queda claro que hay un problema grave de actitud. Hay jugadores que derechamente no sienten la camiseta. Y lo que es peor, hay muchos que están en el club más importante de Chile, pero no muestran ni un ápice del rendimiento, del nivel, de la jerarquía, de la pasión y de la entrega que se exige para ser defensores de esta importante y gloriosa institución.

A lo largo del torneo y en partidos claves hemos visto como algunos jugadores desaparecen de la faz de la tierra. Llamados a ser protagonistas, simplemente terminan desaprovechando las posibilidades que el talento les ha brindado para trascender en la actividad futbolística. En ese sentido la falta de jerarquía es preocupante. Frente a la UC o ante las madres el jugador que no tiene el nivel y la actitud para vislumbrar, es porque no sirve y punto. Y ciertamente que hubo muchos que no aprobaron el examen y hoy están repitiendo el año.

Sin embargo, lo que llama aun más la atención es la falta identidad que tienen muchos de los futbolistas que salen domingo a domingo a la cancha. Identidad como la que trasunta por los poros el histórico Luís Mena Irarrázabal, que a pesar de no tener una camiseta de titular, el zaguero asume con profesionalismo el lugar que el técnico de turno le encomiende: sea como protagonista del fin de semana o esperando su oportunidad desde la banca de suplentes.

Pero lamentablemente, ejemplos como el de Luchito Mena prácticamente no quedan. Son muchísimos más los casos de falta de identificación con el club que tanto amamos. Es así como, hasta no hace mucho, seguíamos oyendo a varios jugadores sostener -desde el primer día que pisaron el Monumental- que usaban a Colo Colo como un trampolín para arribar a otros mercados. Torres y Miralles, dos exponentes de esa penosa política.

Aunque otros fueron aun más lejos en sus actuaciones y declaraciones. Inolvidable será el caso del joven Diego Rubio. El delantero que nos hizo creer a todos que cumplía su “sueño” al vestir la camiseta del Popular, luego de formarse en San Carlos de Apoquindo, llegaba a Pedrero para supuestamente debutar, marcar goles, ganar clásicos, celebrar junto a la hinchada y campeonar con Colo Colo… pero cuando el joven hacía sus primeras armas en el fútbol profesional, junto a una planificada maniobra de su padre y representante, se les presenta la posibilidad de firmar un interesante contrato con un club portugués, y en un par de días el amor, los sueños y los campeonatos que el joven atacante ofreció a la hinchada, terminaron quedando en el baúl de los recuerdos.  

En razón de lo anterior, lo sucedido en el clásico jugado en el Monumental es otro aviso de alerta. Contra las madres no había ningún jugador en cancha que hubiese salido de nuestras inferiores. Ninguno que hubiese sido fruto de la fuente de identidad Colocolina por excelencia. Absolutamente ninguno… ¿Y no éramos el club históricamente reconocido por ser el semillero de los mejores?...

Para no dilatar mucho el análisis, la respuesta es clara y precisa… Blanco y Negro mató nuestras gloriosas juveniles y eso no admite discusión alguna. La Concesionaria ha sido incapaz de sustentar el trabajo exitoso que por décadas se realizó en las inferiores albas. No basta con levantar un par de copas en las series menores para creer que el desarrollo de la labor formativa está garantizado. Como acontece en todos los clubes de fútbol del mundo, el éxito del trabajo en las inferiores se mide por los frutos que éstas entregan al fútbol profesional. Frutos que durante los seis años de administración de ByN no han existido.

Es tan grave el problema de identidad en el Cacique, que para el partido contra O´Higgins el capitán fue Christian Vilches, jugador que solo lleva cuatro meses en el club… y la gravedad no guarda relación con la persona de Vilches. Lo preocupante de la decisión es que revela que no hay referentes en el equipo que estén –naturalmente- llamados a colocarse la jineta. No hay jugadores que estén identificados con Colo Colo. O que por último sean de casa.

Durante el mismo clásico, ante la irrupción de los antisociales que se colgaron de las rejas para demorar el desarrollo del encuentro, desde la cabina técnica tuvo que correr José Daniel Morón para que se bajaran. Ningún jugador en cancha se atrevió a acercarse si quiera al borde del campo. Seguramente nadie los habría tomado en cuenta. Otro hecho que muestra la falta de referentes en este equipo.

En ese contexto, Esteban Paredes es –hoy por hoy- el único jugador en la actualidad que es titular indiscutido y referente del plantel. El delantero que si bien no nació en el Cacique, a punta de esfuerzo, entrega, categoría y goles, ha demostrado que el reconocimiento se gana de esa manera: jugándose la vida por la camiseta de Colo Colo… y es por eso que merecidamente lleva consigo la jineta de capitán.

Pero tristemente no hay otro y eso en Colo Colo nos debe llamar a la reflexión. Ojalá no sucediera, pero ante una eventual partida del delantero al extranjero ¿Quién emergería como el líder natural de este equipo? ¿Quién sería merecedor indiscutido de la jineta de capitán? ¿Quién sería la voz autorizada del plantel de jugadores? …Ciertamente que no se vislumbra a nadie en el horizonte, a menos que llegaran algunos repatriados… pero el problema seguiría sin solución.

Hoy Colo Colo carece de identidad. Y lo alarmante es que esta enfermedad se ha ido ramificando a los más diversos estamentos del club, como un cáncer que nadie detiene y que carcome hasta la esencia del club. Desde que el Cacique pasó a manos de empresarios, el club perdió aquello que por décadas lo diferenció del resto de las instituciones deportivas. Aquello que delicadamente recita nuestro Himno. Aquello que honrosamente nos ha situado como el Más Grande.

Es por eso que desconcierta nuestra realidad. Es por eso que no podemos quedarnos de brazos cruzados ni tranquilos ante esta situación. Debemos remecernos como hinchas. Colo Colo es de la gente. Aunque esté siendo administrado por inversionistas, Colo Colo es y será de la gente… de la gente que ama a este club no por sus copas ni sus triunfos. Sino que por su sangre altiva y noble corazón…. Como aquel gran corazón que alguna vez dejó en cancha el mismísimo David Arellano.

lunes, 26 de septiembre de 2011

COMO BUEN PADRE, COLO COLO VENCIÓ A COBRELOA


Aunque –en mi criterio- no es un clásico como algunos han sostenido, el duelo entre Colo Colo y Cobreloa siempre es un interesante y complicado desafío. Y más aun si el escenario del partido es en la altura de Calama.

En ese sentido, la historia y las estadísticas se han encargado de recordarnos que cada encuentro entre estos dos equipos, siempre tiene un sabor especial. El resentimiento u odio deportivo que tienen los de Cobreloa frente al Eterno Campeón es palpable y eso lo hace un reducto especial. Sumado a la altura, que constituye una complejidad evidente para los jugadores del Cacique.

El último triunfo del Eterno Campeón en Calama se había producido hace seis años. En aquella oportunidad, gracias al solitario gol del brasileño Leandro en las postrimerías del segundo tiempo, Colo Colo volvía a abrazarse tras dolorosos episodios acontecidos en el apertura y clausura del año 2003.

Personalmente el triunfo de esta tarde me deja muy contento y satisfecho. En primer lugar –como venía diciendo- ganar en Calama siempre resulta muy complejo y por tanto, el triunfo fortalece anímica y futbolísticamente al grupo de jugadores y al trabajo de Basay. Segundo, porque la derrota ante La Calera fue un duro golpe y un retroceso frente a lo que  se venía mostrando. Aquella tarde hubo errores, desatenciones  y desconcentraciones imperdonables para Colo Colo. Y en tercer lugar, porque en la semana nos enteramos de la resta de tres puntos que el club sufriría (en espera de la apelación), hecho que nos alejaba en demasía de los primeros puestos en la tabla de posiciones.

Para este especial partido Ivo Basay se sentaba en propiedad en la banca de Colo Colo como el actual director técnico del Cacique. Y varios eran los cambios en la formación con respecto a la semana anterior. Dos sustituciones obligadas por expulsión: Toro y Olivi, daban paso a Manuel Bravo por izquierda y a Luís Pavez que entró a acompañar a Millar en la contención. Y dos cambios por desición técnica: Luís Mena por Scotti y Álvaro Ormeño por Rieloff. (Los dos reemplazantes habían sido titulares en el triunfo del 2005)

De esa manera Colo Colo salía a la cancha con Castillo en el pórtico. Una línea de cuatro defensores con Ormeño por derecha, los centrales eran Mena y Vilches, y como lateral izquierdo ingresó Bravo. En la contención estarían Millar con Pavez. Y luego un medio campo compuesto por tres jugadores: por derecha Fuenzalida, por izquierda Wilchez y enganchado el capitán Paredes. Para en delantera dejar a Carlitos Muñoz.

Rápidamente Cobreloa buscó dejar en claro su localía y es así como los hinchas Colocolinos vimos como tras un cabezazo loíno, el travesaño nos salvaba de la apertura de la cuenta. Tras esa jugada el equipo de Basay se apoderó del balón y mostró total superioridad. Seguramente los retos de la semana y el interesante esquema planteado por el entrenador permitieron que Colo Colo tuviera el control del balón y se generara reiteradas y clarísimas ocasiones de gol, las que fueron desafortunadamente desaprovechadas tanto por Paredes como por Muñoz.

En el primer tiempo se vio una mejora sustancial en defensa con la dupla de centrales compuesta por Mena y Vilches. Ambos estuvieron muy concentrados en la anticipación y en evitar cometer faltas. Por los costados, tanto Ormeño como Bravo se mostraron sólidos y el joven canterano se dio el lujo de subir por su banda a causar más de un peligro. Ormeño en un par de ocasiones disparó de media distancia sin causar mayores peligros. En términos generales, bien por el bloque posterior que subió muchísimo su nivel y olvidó las dudas evidenciadas en el duelo ante los Caleranos.

Las mejoras en el bloque defensivo también se debieron a que Millar estuviera acompañado de Luís Pavez. El ex Palestino de muy buen desempeño, tuvo el físico y el fútbol para corretear y disputar cada balón que pasó por el centro del campo. En ese sentido, la estrategia de Basay fue muy acertada.

Sin embargo, lo mejor de Colo Colo se vio en la solidaridad que se tuvo tanto a la hora de defender, como de atacar. El equipo trabajó en bloque y eso evitó que el cansancio y la altura fueran letales. Fuenzalida por derecha y Wilchez por izquierda fueron capaces de imponerse a sus marcadores y eso llevó a que el técnico loíno tuviera que disponer cambios en aquella zona. Por su parte, Esteban Paredes que conoce esos pastos a la perfección, supo jugar y hacer jugar de manera extraordinaria a sus compañeros, lo que provocó varios dolores de cabeza al pelao Acosta.

Si bien el primer tiempo finalizó con una clarísima jugada de Cobreloa, tras un frentazo que magistralmente sacó el uruguayo Juan Castillo, la primera fracción había sido completamente de Colo Colo.

El segundo tiempo comenzó de la misma manera. Cobreloa buscaba hacerse respetar y adelantarse en el marcador, pero Colo Colo se generaba importantes oportunidades de gol. Es así como a los 56 minutos el capitán Esteban Paredes, tras una habilitación de Muñoz, se llevó a la defensa en diagonal y cuando el portero Peric salía a achicarle el ángulo, el intratable Paredes definió sutilmente y con ello convirtió el gol número 100 de  su carrera como jugador profesional en la primera A. Felicitaciones al 7 por ese logro.

Luego de eso Cobreloa se fue con todo al ataque. Más garra que fútbol, el cuadro nortino metió al Albo en su propio campo. Colo Colo aprovechando los espacios tuvo más de una chance para sentenciar el partido, pero por poco se salvaban los naranjas.

Con la mínima ventaja, Basay dispuso de tres sustituciones: A los 66 ingresó Marco Medel por Fuenzalida, cambio que me gustó mucho ya que el ex audino le dio desahogo al equipo, en momentos en que Cobreloa se venía con todo. A los 75 el pájaro Gutiérrez entró por Muñoz. Y a los 79 minutos el ingreso de Andrés Scotti por el chico Bravo para cerrar con candado el partido y evitar que alguno de los desesperados centros fueran aprovechados por los delanteros loínos.

Los últimos quince minutos fueron sufridos, pero Colo Colo mostró solidez y concentración en defensa. Cuando había que reventarla se reventó y cuando había que aguantarla en el corner se aguantó. De esa manera transcurrieron los minutos finales. En la última jugada, el arquero Juan Castillo -de excelente partido- terminó por salir a agarrar un balón aéreo de gran forma, con el cual se dio el pitazo final y Colo Colo volvía a propinarle el más duro de los cachetazos a los zorros del desierto... el vencerles en su propia casa. 



PRÓXIMO PARTIDO:
Colo Colo vs Audax Italiano.

jueves, 22 de septiembre de 2011

SE BUSCA DEFENSA PARA COLO COLO


A inicios del presente torneo escuchaba y leía a muchos hinchas sostener que Colo Colo debía ensayar en defensa con una línea de tres jugadores, debido a que el plantel tenía las piezas necesarias para hacerlo. Aquel fue el argumento que se repetía entre twitteros y foreros del Más Grande.

Frente a tal propuesta, siempre me mostré contrario. Básicamente dos eran los motivos que me hacían pensar de esa manera:

Primero: Porque mientras Gallego fuera el entrenador del Cacique, jamás íbamos a ver a un Colo Colo saliendo desde el primer minuto con una propuesta de ese tipo. Siempre el argentino tomó excesivos recaudos a la hora de defender. Y su línea posterior siempre estuvo parada con cuatro jugadores. Apostar por tres defensores era no entender la idea de juego del Tolo.

Segundo: Porque consideré que el plantel no tenía los jugadores apropiados para armar una defensa con un libero y dos stoppers. Ya sabíamos que Scotti es absolutamente lento y sin anticipación. Toro venía de una larga sanción y su actividad futbolística recién iba a ser observada y analizada. Y finalmente Vilches venía recién llegando a un club donde las exigencias son enormemente diferentes a sus anteriores clubes. Mena, Magaña y Cabrera eran las otras opciones del entrenador.

De esa manera mi propuesta (en la columna “La formación de Colo Colo es…” del 29 de julio) planteaba una línea de cuatro jugadores, con dos laterales con libertad para soltarse al ataque. Así planteaba que Rieloff podía estar por un lado y Jerez o Bravo por el otro.

Hoy 22 de septiembre, con varios partidos del Clausura jugados. Con Gallego despedido. Con un nuevo entrenador como lo es Basay, y a la luz de los resultados, reafirmo lo dicho hace casi dos meses atrás: Colo Colo debe jugar en defensa con línea de cuatro.

Si bien la seguidilla de triunfos que venía acumulando el Cacique, podían –para algunos- hacer olvidar las falencias defensivas del equipo, lo cierto es que ante Unión La Calera quedaron en la más absoluta evidencia y es necesario que el bloque defensivo sea reestructurado con urgencia. No creo que la solución pase por los nombres, sino que por el esquema.

De esa manera creo que Vilches no haciendo un buen torneo, es el mejor de los tres centrales. Scotti que ha estado impreciso y muy lento, se ve muchísimo mejor como central, porque teniendo que ir a los costados, es fácilmente superado por los atacantes rivales. A pesar de lo mal que han andado, para mi estos dos son la pareja de centrales que deberían ser los titulares en el Cacique.

En cuanto a Toro, al canterano lo dejo en la banca por su lentitud, inmadurez y porque aun no entiende que la viveza no se demuestra golpeando o siendo “choro” con los rivales. La astucia y el profesionalismo se demuestra estando cien por ciento metido en el juego. Sinceramente, antes que a Toro, prefiero a Mena o a Magaña para la alternativa.

Respecto a los laterales, sostengo que es Boris Rieloff el que debe ocupar la plaza por el sector derecho. El ex audino de irregular cometido en el inicio del clausura, no luce como volante por el costado y claramente si se ve mejor como lateral. Para eso debe tener adelante a un volante como Fuenzalida u otro, con el cual hagan relevos y fortalezcan el trabajo a la hora de defender, pero también sea una alternativa –venida de atrás- para atacar. El reciente partido ante los Cementeros, extrañamente Rieloff estuvo sumamente contenido y fueron muy pocas las oportunidades en que pasó de mitad de cancha. No se si fue por disposición técnica o simplemente por inseguridad del jugador. 

La alternativa de Rieloff es Álvaro Ormeño. El ex Gimnasia no ha tenido un buen retorno al Cacique. Yo siempre defendí su regreso, pero su rendimiento no ha sido bueno. En Copa Chile no aportó ni con experiencia ni con su juego, y los minutos en cancha no han sido suficientes para ser una real opción en la oncena.

Por izquierda las cosas no están tan claras. Dos son los jugadores que se disputan el puesto. Estos son Patricio Jerez y Manuel Bravo. El primero de irregular primer semestre –por lo visto- no ha sido del gusto de Basay. Jerez que no viene siendo citado a la banca de Colo Colo es un jugador especialista en el puesto, pero que no ha llenado las expectativas de los hinchas y del actual entrenador. En lo futbolístico, me parece que tiene déficit en la marca y durante el apertura lo vi constantemente superado con pelotazos a sus espaldas. En lo ofensivo se le vio poco, y salvo el gol a Santos en Brasil y uno que otra buena llegada en el torneo nacional, su aporte en el área contraria ha sido escaso. (Tomar en cuenta que Gallego lo tenía con freno de mano puesto).

La otra opción es el joven Manuel Bravo que emergió en la reciente Copa Chile y que a punta de buenos partidos, se ha ganado un cupo en el plantel de honor. El canterano es un lateral por izquierda de grandes proyecciones, que inclusive ha sido probado como volante, y en mi criterio rinde de muy buena forma. Para este puesto me la jugaría por Bravo que tiene más llegada al arco rival. Tiene remate de media distancia y capacidad de sacar buenos centros. En lo anímico, siempre ha mostrado gran despliegue y ganas al jugar por el club que lo vio nacer.

En conclusión, con las pocas opciones que tenemos en el plantel, mi línea posterior estaría formada desde derecha a izquierda con Rieloff – Scotti – Vilches - Bravo.

Sin embargo, cualquier defensa se verá mal, si es que no hay una contención a la altura de Colo Colo. Si es Molinas, Millar o Pavez el que debe jugar en esa zona, será tema para otra columna, pero como he dicho en anteriores oportunidades, es imperioso que aquella posición sea ocupada al menos por un especialista. Mientras eso no ocurra, el medio campo será un pasadizo donde los rivales enfrentan a una defensa lenta, sin anticipación y a pesar de tener altura, sin cabezazo

Por el éxito de Colo Colo, a trabajar se ha dicho!!