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sábado, 12 de noviembre de 2011

¿QUÉ TE PASA COLO COLO?


Cuando los equipos carecen de identidad, termina pasando lo que se ha hecho una costumbre para nosotros los Colocolinos durante el último tiempo. Desde que ByN desarmó de manera indiscriminada –año tras año- los planteles que se fueron formando gracias a la riqueza de nuestra cantera, el Cacique viene sufriendo de un problema que va más allá del entrenador de turno.

Es triste decirlo, pero Colo Colo está viviendo duros momentos en las diversas áreas del club. Tal vez los más difíciles desde hace bastante años. Y sinceramente no veo por donde se pueda encontrar un punto de inflexión al panorama reinante.  Al menos en el corto plazo... Es cosa de ver un partido del Cacique y observar como hay muchísimos jugadores que no tienen pasión por lo que hacen. No basta con colocar el pecho a las balas o reconocer el error en alguna jugada en particular. Es necesario que los profesionales del fútbol aparezcan con sus rendimientos y las jerarquías en el campo de juego. Es ahí donde tienen que hablar… Pero cuando nos tratan de explicar los fracasos deportivos y las derrotas estrepitosas con argumentos como: “entramos desconcentrados a la cancha” o “durante la semana trabajaremos para que los errores no se vuelvan a repetir”, eso derechamente me perturba y me irrita.

Y me molesta porque queda claro que el tema no va por ahí… Los errores, el desgano y las falencias de muchos jugadores se vienen haciendo una constante en cada partido, desde hace meses. Y en algunos otros jugadores, desde hace años.

En Colo Colo queda claro que hay un problema grave de actitud. Hay jugadores que derechamente no sienten la camiseta. Y lo que es peor, hay muchos que están en el club más importante de Chile, pero no muestran ni un ápice del rendimiento, del nivel, de la jerarquía, de la pasión y de la entrega que se exige para ser defensores de esta importante y gloriosa institución.

A lo largo del torneo y en partidos claves hemos visto como algunos jugadores desaparecen de la faz de la tierra. Llamados a ser protagonistas, simplemente terminan desaprovechando las posibilidades que el talento les ha brindado para trascender en la actividad futbolística. En ese sentido la falta de jerarquía es preocupante. Frente a la UC o ante las madres el jugador que no tiene el nivel y la actitud para vislumbrar, es porque no sirve y punto. Y ciertamente que hubo muchos que no aprobaron el examen y hoy están repitiendo el año.

Sin embargo, lo que llama aun más la atención es la falta identidad que tienen muchos de los futbolistas que salen domingo a domingo a la cancha. Identidad como la que trasunta por los poros el histórico Luís Mena Irarrázabal, que a pesar de no tener una camiseta de titular, el zaguero asume con profesionalismo el lugar que el técnico de turno le encomiende: sea como protagonista del fin de semana o esperando su oportunidad desde la banca de suplentes.

Pero lamentablemente, ejemplos como el de Luchito Mena prácticamente no quedan. Son muchísimos más los casos de falta de identificación con el club que tanto amamos. Es así como, hasta no hace mucho, seguíamos oyendo a varios jugadores sostener -desde el primer día que pisaron el Monumental- que usaban a Colo Colo como un trampolín para arribar a otros mercados. Torres y Miralles, dos exponentes de esa penosa política.

Aunque otros fueron aun más lejos en sus actuaciones y declaraciones. Inolvidable será el caso del joven Diego Rubio. El delantero que nos hizo creer a todos que cumplía su “sueño” al vestir la camiseta del Popular, luego de formarse en San Carlos de Apoquindo, llegaba a Pedrero para supuestamente debutar, marcar goles, ganar clásicos, celebrar junto a la hinchada y campeonar con Colo Colo… pero cuando el joven hacía sus primeras armas en el fútbol profesional, junto a una planificada maniobra de su padre y representante, se les presenta la posibilidad de firmar un interesante contrato con un club portugués, y en un par de días el amor, los sueños y los campeonatos que el joven atacante ofreció a la hinchada, terminaron quedando en el baúl de los recuerdos.  

En razón de lo anterior, lo sucedido en el clásico jugado en el Monumental es otro aviso de alerta. Contra las madres no había ningún jugador en cancha que hubiese salido de nuestras inferiores. Ninguno que hubiese sido fruto de la fuente de identidad Colocolina por excelencia. Absolutamente ninguno… ¿Y no éramos el club históricamente reconocido por ser el semillero de los mejores?...

Para no dilatar mucho el análisis, la respuesta es clara y precisa… Blanco y Negro mató nuestras gloriosas juveniles y eso no admite discusión alguna. La Concesionaria ha sido incapaz de sustentar el trabajo exitoso que por décadas se realizó en las inferiores albas. No basta con levantar un par de copas en las series menores para creer que el desarrollo de la labor formativa está garantizado. Como acontece en todos los clubes de fútbol del mundo, el éxito del trabajo en las inferiores se mide por los frutos que éstas entregan al fútbol profesional. Frutos que durante los seis años de administración de ByN no han existido.

Es tan grave el problema de identidad en el Cacique, que para el partido contra O´Higgins el capitán fue Christian Vilches, jugador que solo lleva cuatro meses en el club… y la gravedad no guarda relación con la persona de Vilches. Lo preocupante de la decisión es que revela que no hay referentes en el equipo que estén –naturalmente- llamados a colocarse la jineta. No hay jugadores que estén identificados con Colo Colo. O que por último sean de casa.

Durante el mismo clásico, ante la irrupción de los antisociales que se colgaron de las rejas para demorar el desarrollo del encuentro, desde la cabina técnica tuvo que correr José Daniel Morón para que se bajaran. Ningún jugador en cancha se atrevió a acercarse si quiera al borde del campo. Seguramente nadie los habría tomado en cuenta. Otro hecho que muestra la falta de referentes en este equipo.

En ese contexto, Esteban Paredes es –hoy por hoy- el único jugador en la actualidad que es titular indiscutido y referente del plantel. El delantero que si bien no nació en el Cacique, a punta de esfuerzo, entrega, categoría y goles, ha demostrado que el reconocimiento se gana de esa manera: jugándose la vida por la camiseta de Colo Colo… y es por eso que merecidamente lleva consigo la jineta de capitán.

Pero tristemente no hay otro y eso en Colo Colo nos debe llamar a la reflexión. Ojalá no sucediera, pero ante una eventual partida del delantero al extranjero ¿Quién emergería como el líder natural de este equipo? ¿Quién sería merecedor indiscutido de la jineta de capitán? ¿Quién sería la voz autorizada del plantel de jugadores? …Ciertamente que no se vislumbra a nadie en el horizonte, a menos que llegaran algunos repatriados… pero el problema seguiría sin solución.

Hoy Colo Colo carece de identidad. Y lo alarmante es que esta enfermedad se ha ido ramificando a los más diversos estamentos del club, como un cáncer que nadie detiene y que carcome hasta la esencia del club. Desde que el Cacique pasó a manos de empresarios, el club perdió aquello que por décadas lo diferenció del resto de las instituciones deportivas. Aquello que delicadamente recita nuestro Himno. Aquello que honrosamente nos ha situado como el Más Grande.

Es por eso que desconcierta nuestra realidad. Es por eso que no podemos quedarnos de brazos cruzados ni tranquilos ante esta situación. Debemos remecernos como hinchas. Colo Colo es de la gente. Aunque esté siendo administrado por inversionistas, Colo Colo es y será de la gente… de la gente que ama a este club no por sus copas ni sus triunfos. Sino que por su sangre altiva y noble corazón…. Como aquel gran corazón que alguna vez dejó en cancha el mismísimo David Arellano.

lunes, 7 de noviembre de 2011

DESASTROSO PASO POR RANCAGUA


Lo de este domingo en Rancagua es prácticamente más de lo mismo. Historia repetida para los Colocolinos que hemos sido testigos de un irregular segundo semestre y de un año para el olvido. Es así como un Colo Colo sin ideas, sin un trabajo futbolístico y sin un liderazgo visible, terminó cayendo en el Estadio El Teniente, ante un O´Higgins que se sacudió de cuatro derrotas consecutivas y supo aprovechar todos los desaciertos mostrados por el equipo blanco.

En lo netamente futbolístico, varias eran las preocupaciones que tenía como hincha en la antesala del complicado encuentro. Sin duda que la principal era la ausencia de Esteban Paredes. El capitán y corazón de este plantel, cuando no está, se siente su ausencia y muchísimo. Por tanto, era una prueba importante para los jugadores y para Basay el saber de qué manera iban a enfrentar el desafío.

Otra cosa que durante la semana me pareció desafortunada, fue la relegación de Castillo a la banca de suplentes. El uruguayo duramente criticado por mí y seguramente por muchos en el duelo con las madres, sin duda que merecía un gran tirón de orejas por el grave error cometido. Sin embargo, me parece que el puesto de arquero requiere por sobre todo de confianza. Algo que justamente no se le brindó o no se le ratificó al oriental.

Si hacen un poco de memoria, recordarán que en el primer semestre tuvimos una situación parecida. El uruguayo fue visible e injustamente responsabilizado por un pésimo inicio de torneo, situación que produjo la salida de Cagna y la llegada de Gallego. Pero claramente, dichos resultados nunca fueron y nunca serán de responsabilidad de un solo jugador, sino que de todo el plantel. Y ante aquello la confianza del ex Peñarol se vio notoriamente afectada. Y cuando parecía que en el clausura recobrábamos al portero tanto en su nivel como en el protagonismo que se requiere para ser arquero de Colo Colo, Ivo Basay lo margina de su titularidad y le quita el piso. A mi juicio, otra mala decisión del entrenador.

En cuanto a la formación para este domingo, con bastante anticipación supimos cuál serían los escogidos. Ésta fue con Prieto en el arco. Una línea de cuatro defensores con Rieloff por derecha y Jerez por izquierda, sumado a dos centrales: Vilches y Cabrera. Luego Molinas junto a Pavez en contención y dos volantes por fuera. Fuenzalida por  derecha y Wilchez por izquierda. Para dejar a Medel como volante de creación y en solitario a Gutiérrez como delantero.

De ante mano, lo preocupante de este formación recaía en si los elegidos iban a poder darle forma y sustento a un Colo Colo que necesitaba sumar de a tres puntos. Hecho que a la postre no ocurriría.

Desde el primer minuto el Cacique no existió en el césped de El Teniente. Si bien Colo Colo tuvo a once jugadores en cancha, como equipo no hubo nada que rescatar. Ni en lo ofensivo ni mucho menos en lo defensivo. Y eso es muestra que durante todo este tiempo no ha habido mejora alguna.

Ya en los primeros minutos se vio quién tenía ganas de ganar el partido. Es penoso decirlo, pero los jugadores de Colo Colo, que visten y defienden la más gloriosa camiseta, no mostraban interés de imponerse al rival. Y sin duda que eso termina por retratar no tan solo un mal torneo, sino que un pésimo período deportivo que viene arrastrándose en el tiempo. 

Es así como a los 33 minutos el cuadro celeste ya se imponía por 2 a 0 a un Colo Colo nuevamente bofeteado por su rival. Y seamos claros. A nadie extrañaba si el marcador hubiese sido aun más amplio. Las oportunidades desperdiciadas por O´Higgins fueron muchas y gracias a la impericia de sus delanteros y las buenas intervenciones de Prieto, el marcador terminó en el primer tiempo de esa manera.

¿De Colo Colo qué se puede decir?... una nueva vergüenza. Con una clara oportunidad desperdiciada por Rieloff que llegó con todo el perfil y la potencia para definir en diagonal ante Marín (jugadas que normalmente  terminaban al fondo de las mallas cuando defendía la camiseta de Audax), ahora son muestra de que tenemos jugadores sin la jerarquía necesaria. Y la segunda y más clara opción del primer tiempo fue la de Fuenzalida. El volante estando totalmente solo frente al pórtico y en inmejorable posición, termina por pifiar y enviar el balón a las manos del arquero rival. Ciertamente ésta y muchas jugadas ratifican lo que he dicho sostenidamente sobre el jugador (He sido tan claro al respecto, que comentar lo mismo sería un exceso).

Para finalizar la primera fracción se produce la expulsión de Gutiérrez. La torpeza del delantero revela que muchas cosas están mal en Colo Colo. En ese sentido, recién la semana pasada tuvimos la experiencia de ser parte de un encuentro pésimamente arbitrado, donde se enfatizó en la necesidad de que los jugadores ayuden con su comportamiento. Que se dediquen a jugar!!... Pero a solo una semana de aquello, el pájaro de irregular torneo insulta al árbitro y se va derechamente a la duchas…. ¿será otro castigado más de Basay?

En cuánto a los goles, más de lo mismo.  Ambos generados por nuestra banda izquierda y donde Jerez mostró todas las falencias que tiene y ha tenido en el puesto. En el primer gol, el volante rival tuvo todo el tiempo del mundo para avanzar por aquella franja, controlar el balón, acomodar el mismo y enviar un centro que fue aprovechado por el delantero rival. ¿Quién salió a apretar al rival? …Nadie.

Con esta jugada vuelven a quedar en evidencia muchas cosas. Que no hay motivos para haber relegado a Bravo a la banca, tomando en cuenta que tanto con La Serena como con la UC, el joven lateral no tuvo colaboración en labores defensivas y Basay erró en posicionar a Olivi como volante por izquierda...Que Cabrera no cumple lo mínimo que se le pide: ganar el juego aéreo. Si bien con las madres se vio correcto, también es cierto que los rivales de azul tenían dos jugadores menos. ¿En un once contra once habría mostrado la misma solidez? ...Y que Vilches, con una incomprensible jineta de capitán, fue un fantasma en el campo de juego y cuando su pareja defensiva no está a la altura del Popular, al quili se le contagian todos los ripios futbolísticos. En cuanto a Jerez, el ex acerero nunca me ha convencido y ante eso, prefiero darle la camiseta de titular a Bravo.

En el segundo gol celeste se repite la fórmula anterior, pero esta vez a ras de suelo. Sagredo teniendo todo el tiempo y el espacio, encara con velocidad y genera un ataque por la misma banda sin que uno de los nuestros saliera a cortar la jugada del rival. El pequeño volante profundiza a Lorca, quién con espacio saca un centro que es conectado por otro delantero con un suave toque de balón. Con ésto se produce el 2 a 0, marcador que resultaría definitivo.

Con cuarenta y cinco minutos por delante los hinchas esperábamos un Colo Colo que saliera a acortar las cifras y que revertiera la pálida imagen del primer tiempo. Para eso Basay restableció la ofensiva con el ingreso de Muñoz por un Pavez que NADA tiene que hacer en Colo Colo.

Con un jugador menos y un partido prácticamente definido, el equipo de Rancagua esperó inteligentemente al Cacique y dio claras muestras que la orden técnica era la de asegurar el resultado. O´Higgins que decidió retroceder sus líneas y hacerse fuerte en el mediocampo, nunca perdió el control del partido y de esa manera se generó un par de clarísimas nuevas oportunidades que pudieron aumentar el marcador. Prieto fue clave para que Colo Colo no se llevara una nueva goleada.

A los 55 minutos Basay dispuso de la segunda modificación con el ingreso de Olivi por Wilchez. El entrenador que no le apunta a las sustituciones y no hace buena lectura de los encuentros, sacó al que mejor se veía en la generación de ideas futbolísticas como lo era Wilchez, y permitió el ingreso de uno que no mostró absolutamente nada. Por otro lado, Medel que jugó de 10, terminó por mostrar que no tiene nada que hacer en esa posición. Lo he dicho pero Basay  no parece entender, el ex Audax es un doble seis y como volante de salida no tiene nada que hacer en el Cacique. Al finalizar el encuentro fue sacado por el entrenador. En su sustitución ingresó el joven Matthías Villanueva de escasas oportunidades y seguramente de enormes ganas de defender la camiseta del Popular.

En cuanto a oportunidades de gol, el Albo tuvo un poste de Cabrera y una jugada de Muñoz, pero nada más… Dos situaciones que hablan a claras luces de la escasa jerarquía de un plantel que ve como la derrota se presenta frente a sus narices y no son capaces de sobreponerse a una situación adversa.

viernes, 28 de octubre de 2011

EN COLO COLO ESPERAN AL "VENENO"


Ya es un hecho que Rodrigo Millar está absolutamente descartado para el partido de este domingo a consecuencia de un micro desgarro. En cuanto a Lucas Wilchez, las dudas persisten, y no existe certeza –hasta hoy viernes- si es que el argentino estará o no presente para el próximo duelo. Con todo, a solo días del trascendental desafío, el mediocampo Colocolino sigue siendo una incógnita de cara al duelo con las muertas de blusa azul.

Sin duda que esta materia es de suma importancia. Colo Colo durante el 2011 no ha sido capaz de consolidar un mediocampo que de garantía y jerarquía en el juego. Es por eso que es no es de extrañar la gran improvisación que ha existido al respecto.

Con la marginación de Millar y con las críticas a Pavez, las opciones se reducen a jugadores que han tenido escasos minutos en cancha, y que cuando han tenido la posibilidad de jugar, no siempre fue de la mejor manera.

Ahora, con lo mostrado ante el Morning, sin duda que Osmar Molinas se ganó un puesto de titular para este fin de semana. Ciertamente, la calidad y el nivel del rival de turno no es ni cercano al del fin de semana anterior, sin embargo, se espera que el paraguayo pueda –de una vez- mostrar el nivel y la experiencia que se requiere para jugar en el Colo.

Por la derecha –es casi un hecho- que no existen dudas. Basay ha dicho públicamente que José Pedro Fuenzalida es un jugador que le llena completamente en el gusto, y evidentemente este domingo será de la partida. En mi opinión espero que el Chapa juegue el mejor partido de su vida..

Otro que apareció desde la banca ante el Chago, es Mauro Olivi. El pampa ha dicho en todos los tonos que este duelo ante el archirival se debe ganar y me parece que no debe faltar en el once titular. Sin embargo, es sumamente necesario que Basay disponga de Olivi como un volante más de enlace, sin tanta obligación de marca (porque no lo sabe hacer) y que pueda moverse libremente por todo el mediocampo. De esa manera, el argentino podrá mostrar sus mejores cualidades, podrá conectarse con Paredes y Gutiérrez, y además profundizar con buenos pases gol. (Basay, por favor no lo coloques de volante por izquierda!!)

Y por izquierda es donde está la duda. Si Wilchez no logra llegar al clásico, seguramente será Marco Medel el jugador que ocupará aquella plaza. Aunque me agradaría bastante ver ahí a Manuel Bravo. Sin embargo, más allá de las alternativas, como dije previamente, me resulta imperioso que Lucas pueda estar en condiciones. El Veneno tiene bastante marca por su sector y sin duda que ésta labor será de vital importancia para el partido. Sabemos que la lechuza que se cree león  tiene un interesante juego por las bandas. Sumado a que Jerez como lateral izquierdo necesitará de la colaboración y la solidaridad de sus compañeros.

Frente a lo anteriormente dicho, me parece que un rombo en el mediocampo podría ser bastante acertado. Pero como los esquemas no son estáticos, y tomando en cuenta que Paredes se retrasa, el capitán se puede juntar con Olivi y armar un interesante circuito para poblar el centro del campo.