Mostrando entradas con la etiqueta fuenzalida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fuenzalida. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de febrero de 2013

COLO-COLO SE REPONE ANTE LA CALERA




En la antesala del duelo del pasado domingo ante Unión La Calera, los hinchas sabíamos que dicho encuentro sería un partido clave no tan solo para el devenir de Colo-Colo de cara al presente torneo que no tendrá play-off, sino que además se constituía como fundamental para la tranquilidad de Omar Labruna tras la nefasta presentación del Popular ante el combinado naranja.

Los cuestionamientos y las críticas al entrenador venidos desde un gran número de hinchas así como desde la interna de la Concesionaria, hacían necesario que el técnico replanteara un esquema de juego equivocado, y se decidiera por ciertas modificaciones que duramente la semana se trabajaron pensando en lo mejor para el equipo.

Fue así como el entrenador entendió dos asuntos que personalmente me parece que fueron determinantes a la hora de analizar la derrota ante Cobreloa, y de corregir de cara al duelo con Calera.

En primer lugar, Labruna comprendió que posicionar a tres hombres en delantera no lo hacía ser un equipo más ofensivo. Y advirtiendo dicha situación es que incluye a Carlos Muñoz como exclusivo delantero, pero tomando la precaución de poblar un mediocampo absolutamente superado en el encuentro anterior, el que no supo ni contrarrestar los embates loínos ni mucho menos generar opciones de gol en arco contrario.

Sin embargo, además de lo anterior, el técnico visualizó que algunos jugadores no estaban rindiendo al nivel que se exige en Colo-Colo. Ante eso no dudó en apostar por el ingreso de las alternativas venidas de la banca y que –algunos más que otros- supieron entender y aplicar el mensaje del técnico. De esa manera se produjeron las salidas de Flores, Hernández y Rieloff de la oncena titular; por los ingresos de Olivi, Fuenzalida y Opazo respectivamente. (Sin olvidar el retorno de Mena por el suspendido Delgado).

Por tal motivo la formación ante los Caleranos se estructuró en un 4-2-3-1 y cuyo once estelar fue con Eduardo Lobos en portería; Mirko Opazo, Christian Vilches, Luis Mena y Juan Guillermo Domínguez en defensa; Esteban Pavez y Fernando De La Fuente para el trabajo sucio; José Pedro Fuenzalida, Emiliano Vecchio y Mauro Olivi en la generación de fútbol; y solo en ofensiva el goleador Carlos Muñoz.

Y a pesar de que Unión la Calera pudo ponerse en ventaja en el arranque del partido, el equipo de Labruna, con un primer tiempo regular, no pasó grandes sobresaltos que pudieran amagarle la tarde. En ese sentido el cuadro de la quinta región no fue un rival que pudiera apremiar al Cacique.

En lo que respecta al Albo, sin duda que el ingreso de Olivi como volante por izquierda (con dejos de puntero a ratos)  fue un acierto. El interesante entendimiento que logró tener con Vecchio, así como sus arremetidas por izquierda hasta llegar a línea de fondo, en varias ocasiones fueron indiscutidamente la mejor herramienta a la hora de hacer daño en campo rival. Y si bien el trabajo de Olivi fue de lo mejor que mostró el Popular en los primeros cuarenta y cinco minutos, en el estadio muchos veíamos como el ataque Albo permanentemente se intentaba hacer por derecha, teniendo al "Pampa" absolutamente solo y haciendo señas para que le cruzaran el balón. (Más de alguno dijo que Olivi se estaba fermentando al sol mientras esperaba que le dieran la pelota).

Por derecha fue Mirko Opazo el que debió asumir la labor de lateral, y aunque no tuvo un buen desempeño y en reiteradas ocasiones mostró impresición con el balón, me parece que el hincha en vez de estar puteando al jugador y al técnico por su inclusión, mejor debiese apoyar a un jugador que puede ser alternativa a Rieloff, el que hasta ahora no ha justificado en absoluto su retorno al Cacique.

Otro que ingresó de buena forma fue el “Chapa” Fuenzalida, quien mostró un interesante despliegue tanto por derecha como por izquierda, pisó el área rival, estuvo en el trabajo de quite y en la segunda etapa tuvo su recompensa al anotar un muy buen gol.

Con un trámite del partido a ratos aburrido y sin claras aproximaciones en las áreas, en las postrimerías de la primera fracción nace -en mitad de cancha- una jugada en los pies de Esteban Pavez que habilita en profundidad a Fuenzalida. El Chapa que se movía por izquierda saca centro, cortina de Vecchio y el mismo Pavez con fuete zurdazo anota el primero para el Cacique a los 41 minutos... ¡Golazo de Pavez!

Con el 1 a 0 a favor de Colo-Colo y con una hinchada que hizo ver su malestar a Blanco y Negro por el aumento en los precios de las entradas, el árbitro puso fin a la primera etapa.

Sin sustituciones para el segundo tiempo y cuando apenas el reloj marcaba los 52 minutos viene el segundo gol del Popular. Centro alto, preciso y cruzado de Opazo por derecha que es perfectamente pivoteado por Carlos Muñoz y con el balón a su total disposición es Fuenzalida que fusila al meta calerano colocando el 2 a 0 a favor de Colo-Colo.

Con la tranquilidad del marcador Labruna ordena la primera modificación, permitiendo el ingreso de Emilio Hernández por un ovacionado José Pedro Fuenzalida.

Unión La Calera sin sorpresas hasta ese entonces no mostró interés en buscar el descuento y frente a eso es que Colo-Colo comenzó a trasladar el balón de lado a lado, administrando una cómoda ventaja en el marcador. Vecchio con personalidad empezó a tomar las manillas del equipo y en más de una ocasión –junto a Olivi- mostraron buenos pasajes de fútbol. Por su parte el trabajo de De la Fuente con Pavez se mejoró sustantivamente en relación al pasado encuentro, al menos en cuanto al despliegue.

A los 73 y 75 se produjeron los ingresos de Felipe Flores por un aplaudido Olivi y el de Rieloff por Mirko Opazo respectivamente.

Cuando el encuentro ya expiraba el Cacique pudo perfectamente aumentar el marcador a su favor. Primero con una jugada que nace de Vecchio y que conecta con Muñoz, éste habilita a Hernández que saca centro a área chica y es el mismo Muñoz que se lanza para hacer una perfecta chilena que de no ser por el poste, habría sido un golazo!!

En el minuto 86 es Hernández que patea un tiro libre y nuevamente es Muñoz arremete con testazo a un poste y abajo, el cual milagrosamente es sacada por el portero Calerano… ¡¡Todos nos tomábamos la cabeza!!

Al minuto es Felipe Flores quién avanzó en velocidad por izquierda hasta que pisó área rival. Llegó a línea de fondo, se sacó a su marca y cuando ya estaba a metros del pórtico, regatea al arquero y remata con su pierna menos hábil… Era gol, pero nuevamente el rival se salva provincialmente.

Tras dos minutos de descuento vino el pitazo final y Colo-Colo logra vencer por 2 a 0, consiguiendo reponerse en casa y ante más de 10 mil personas, luego de un complicado debut. Y si bien puede ser cuestionable el número importante de oportunidades de gol desperdiciadas, lo realmente importante es que el equipo mostró una capacidad de generación de oportunidades de gol que ante Cobreloa pareció extraviarse.

Bien por Colo-Colo que consigue sus primeros tres puntos y esperemos que ante Deportes Iquique en el Tierra de Campeones, este ascenso se consolide con una nueva victoria en un torneo corto y sin play-off.

domingo, 18 de diciembre de 2011

¿Y AHORA QUÉ?...


Decepción, rabia y tristeza. Eso es lo que siento como Colocolino tras el partido de ida en las semifinales ante Cobreloa. Y es que con un Estadio Monumental repleto, a pesar del abuso de los dirigentes en el precio de las entradas, el pueblo Albo acompañó al plantel de jugadores y alentó incasablemente como debe ser a un Colo Colo obligado a ganar en casa.

El duelo tenía una presión extra. Más allá del deber permanente que tiene el Cacique de ganar todo lo que enfrenta y del antogonismo que existe con el cuadro naranja, durante la semana -quiéralo o no- sufrimos un remezón que nos motivaba aun más a enfocarnos -al menos- en alcanzar el trofeo número 30 a nivel nacional. Así lo entendían los hinchas, los jugadores y el mismísimo cuerpo técnico.

En la cancha, con una formación que se viene haciendo una constante en los play-offs, con la salvedad de Lucas Wilchez ausente por suspensión, la oncena que saltaba a la cancha David Arellano era con Prieto; Scotti, Vilches y Cabrera; Molinas y Ormeño; Fuenzalida y Medel; Millar; Paredes y Gutiérrez. 

Durante la semana los hinchas apostábamos mayoritariamente por Jerez (o Bravo) por la banda izquierda en reemplazo de Wilchez, quedando Medel relegado entre los favoritos. Sin embargo el técnico Basay optó por el ex audino en aquella posición. Las dudas en el reemplazante se traducían en el trabajo defensivo que ha ofrecido permanentemente el argentino Wilchez y que con Medel -en razón de su irregular semestre- no ibamos a tener. 

El partido comenzó con un Colo Colo voluntarioso pero sin la claridad mostrada ante los sereneses. Y es que el rival era de mayor jerarquía y nuestros jugadores lo sabían perfectamente. Con el correr de los minutos el juego propuesto por el equipo de Basay fue careciendo de una conducción y un liderazgo en el mediocampo. El encargado de aquella tarea, Rodrigo Millar, como ha sido la tónica no apareció en el partido y el Albo con más ahínco que fútbol fue generándose una que otra jugada de riesgo en arco rival. En los primeros pasajes del encuentro fue Colo Colo quien tuvo algunas llegadas no aprovechadas por Paredes y Gutiérrez. Pero cuando Cobreloa tomaba protagonismo en el pasto de Macul y nos alertaba con un gol correctamente anulado por fuera de juego, aparece una jugada trabajada en la que tras un tiro de esquina, emerge el chapa Fuenzalida y desde fuera del área grande saca un derechazo que se clava magistralmente en el palo más lejano de portero Peric. Era el 1 a 0 a los 19 minutos.

Con la ventaja a nuestro favor yo imaginé que Basay tomaría ciertos resguardos en el campo de juego que le dieran solidez y equilibrio al equipo. Si bien Colo Colo debía buscar ampliar la diferencia en el marcador, era el equipo de Acosta -en ese momento- el obligado a emparejar el marcador. Lo importante era que el Cacique -con la ventaja- aprovechara la desesperación del rival y así sentenciar el duelo de ida. Sin embargo pasó exactamente todo lo contrario. Con una defensa cuestionada durante todo el año, los nortinos se atrevieron a meterse entre nuestras líneas y tras un gravísimo error de Cabrera, el paraguayo soltó su marca y dejó solo al atacante loíno, quien a pesar de una rapidísima salida de Francisco Prieto, definió sobre el portero y consiguió el empate de Cobreloa. Era el 1 a 1 a los 22 minutos.

Impotencia y rabia me producía ver como nuevamente eran nuestros propios errores los que permitían las anotaciones del equipo rival. Durante todo el año hemos sufrido del mismo problema y hoy en plena semifinal no era la excepción. Estoy cansado de ver todos los partidos los mismos estúpidos errores y los mismos goles en nuestra portería. Sigo sin entender que hace el paraguayo Cabrera en Colo Colo. Y lo que es peor, en la titularidad.

Luego del empate no hubo mucho más para los nuestros. Sin embargo Cobreloa lo tuvo en más de una ocasión. Un poste salvador y otra bastante clara fueron las opciones del rival. Colo Colo con más actitud que buen fútbol buscó llegar al pórtico de Peric, pero faltó la puntada final. Tanto Paredes como Gutiérrez intentaron pero no lo consiguieron. Faltó finiquitar aquellas jugadas que con La Serena si se definieron.

En el segundo tiempo todos esperábamos que la cosa se revirtiera. Basay dispuso de una sustitución en defensa y para eso entró Mena en reemplazo de Scotti (que por enésima vez me pregunto ¿por qué no está de titular?)... ¿Y Cabrera?... inexplicablemente seguía en cancha.

Con un encuentro de ida y vuelta, el equipo empezó a mostrar clara deficiencia en el sector medio de la cancha. Con un Molinas bajo en su rendimiento y con dos "fantasmas" en cancha como fueron Millar y Medel, el Albo empezó a hacer agua. Muchísimo se extrañó a Wilchez en su recuperación y en el esfuerzo que hace al retroceder y al colaborar por la banda izquierda.

Tras un foul, se produce un lanzamiento de larga distancia a favor de Cobreloa desde el sector izquierdo nuestro, pelota al área, Prieto responde con un manotazo salvador, pero aparece un central loíno quien aprovecha todas las vacilaciones defensivas y anota la ventaja de los naranjas. Inexplicablemente nuestra defensa quiso hacer la línea del off-side, pero con errores infantiles volvimos a regalar un gol al rival.

En ese minuto Basay literalmente se desesperó y las consecuencias no fueron las mejores. Haciendo uso del segundo cambio, ordenó el ingreso de Rieloff para sacar a Molinas. En ese minuto no entendí la sustitución y aun no logro entenderla.... Es cierto que el paraguayo no estaba haciendo un buen partido, ¿pero por qué cargarle la mano al único contención en cancha y no a Millar que hasta ese minuto parecía no estar en el campo de juego? ... claramente el cambio fue un gravísimo error del entrenador. Con aquella modificación el chapa Fuenzalida (que estaba haciendo un correcto partido) es trasladado al centro del mediocampo.

Con todo esto lo único que se consiguió fue desorden en la cancha. Con el ingreso de Rieloff la instrucción fue sacar centros como fuera... y así fue. Algunos constituyeron un cierto peligro a los del norte, pero la gran mayoría fue una facilitación al trabajo de los loínos. Cobreloa aprovechando la altura de sus defensas y lo arropado que estaban, se encargó de despejar cuanto centro llegaba al área. Tarea facil y sencilla para los de Acosta... Y yo me pregunto ¿Por qué jugar al pelotazo en circunstacia que tenemos jugadores que destacan por su calidad técnica y no por jugar al pelotazo?

Con Carlos Muñoz en cancha tras la salida de Gutiérrez (hoy muy impreciso con el balón), una que otra oportunidad poca relevante se tuvo. La más clara fue una evidente falta penal no sancionada en contra del ex caturro... Cuando todo parecía concluir de la peor forma, se produce una excelente habilitación a Esteban Paredes, y el capitán con su pierna más habil gatilla de inmejorable manera, cruzándosela a Peric y es el empate de Colo Colo... 

...Pero tras cartón. Cuando el Albo desperdiciaba la ventaja y la gente no terminaba de festejar el empate, aparece el "fantasma" de Rodrigo Millar. El mismo que durante todo su extenso paso por Colo Colo ha sido un talento enfermantemente intermitente, finalmente apareció, pero no para darnos una alegría precisamente, sino que para simplemente arruinar todo lo hecho durante un laborioso y complicado partido. Cuando la jugada era meter un ollazo al área naranja y aprovechar los segundos que quedaban, el volante engancha inexplicablemente y termina perdiendo el balón.... el loíno avanza en demanda del arco Albo y mete un bombazo que sorprende adelantado a Prieto y que deja boquiabiertos a los más de treinta y cinco mil Colocolinos en la Ruca y a los millones de hinchas a lo largo de todo Chile... Pitazo final. Derrota. Y dura tarea para el partido de vuelta en Calama.

¿Qué se puede decir?... que una vez más queda en evidencia que este equipo no tiene defensa y contención que de garantía y solvencia al equipo. Que hay jugadores que podrán tener mucho nombre y curriculum, pero si no rinden en la cancha, simplemente nada tienen que hacer en Colo Colo. Y que falta muchísimo trabajo... no se si será Ivo Basay el que deba dirigir aquel trabajo, pero ciertamente, a la luz de lo mostrado durante todo este semestre, el entrenador se desorienta y muestra que en partidos claves no sabe afrontar las adversidades que le impone el equipo rival.

Lo lamentable es que nuevamente estamos a un paso del fracaso... no se si podremos revertir el complicado marcador. En estos momentos estoy muy triste y decepcionado, pero seguramente, una vez que se me quite la rabia de la derrota, estaré optimista a que Colo Colo nos dará una nueva alegría, como tantas me ha dado en esta vida.

Vamos Colo Colo!!

lunes, 7 de noviembre de 2011

DESASTROSO PASO POR RANCAGUA


Lo de este domingo en Rancagua es prácticamente más de lo mismo. Historia repetida para los Colocolinos que hemos sido testigos de un irregular segundo semestre y de un año para el olvido. Es así como un Colo Colo sin ideas, sin un trabajo futbolístico y sin un liderazgo visible, terminó cayendo en el Estadio El Teniente, ante un O´Higgins que se sacudió de cuatro derrotas consecutivas y supo aprovechar todos los desaciertos mostrados por el equipo blanco.

En lo netamente futbolístico, varias eran las preocupaciones que tenía como hincha en la antesala del complicado encuentro. Sin duda que la principal era la ausencia de Esteban Paredes. El capitán y corazón de este plantel, cuando no está, se siente su ausencia y muchísimo. Por tanto, era una prueba importante para los jugadores y para Basay el saber de qué manera iban a enfrentar el desafío.

Otra cosa que durante la semana me pareció desafortunada, fue la relegación de Castillo a la banca de suplentes. El uruguayo duramente criticado por mí y seguramente por muchos en el duelo con las madres, sin duda que merecía un gran tirón de orejas por el grave error cometido. Sin embargo, me parece que el puesto de arquero requiere por sobre todo de confianza. Algo que justamente no se le brindó o no se le ratificó al oriental.

Si hacen un poco de memoria, recordarán que en el primer semestre tuvimos una situación parecida. El uruguayo fue visible e injustamente responsabilizado por un pésimo inicio de torneo, situación que produjo la salida de Cagna y la llegada de Gallego. Pero claramente, dichos resultados nunca fueron y nunca serán de responsabilidad de un solo jugador, sino que de todo el plantel. Y ante aquello la confianza del ex Peñarol se vio notoriamente afectada. Y cuando parecía que en el clausura recobrábamos al portero tanto en su nivel como en el protagonismo que se requiere para ser arquero de Colo Colo, Ivo Basay lo margina de su titularidad y le quita el piso. A mi juicio, otra mala decisión del entrenador.

En cuanto a la formación para este domingo, con bastante anticipación supimos cuál serían los escogidos. Ésta fue con Prieto en el arco. Una línea de cuatro defensores con Rieloff por derecha y Jerez por izquierda, sumado a dos centrales: Vilches y Cabrera. Luego Molinas junto a Pavez en contención y dos volantes por fuera. Fuenzalida por  derecha y Wilchez por izquierda. Para dejar a Medel como volante de creación y en solitario a Gutiérrez como delantero.

De ante mano, lo preocupante de este formación recaía en si los elegidos iban a poder darle forma y sustento a un Colo Colo que necesitaba sumar de a tres puntos. Hecho que a la postre no ocurriría.

Desde el primer minuto el Cacique no existió en el césped de El Teniente. Si bien Colo Colo tuvo a once jugadores en cancha, como equipo no hubo nada que rescatar. Ni en lo ofensivo ni mucho menos en lo defensivo. Y eso es muestra que durante todo este tiempo no ha habido mejora alguna.

Ya en los primeros minutos se vio quién tenía ganas de ganar el partido. Es penoso decirlo, pero los jugadores de Colo Colo, que visten y defienden la más gloriosa camiseta, no mostraban interés de imponerse al rival. Y sin duda que eso termina por retratar no tan solo un mal torneo, sino que un pésimo período deportivo que viene arrastrándose en el tiempo. 

Es así como a los 33 minutos el cuadro celeste ya se imponía por 2 a 0 a un Colo Colo nuevamente bofeteado por su rival. Y seamos claros. A nadie extrañaba si el marcador hubiese sido aun más amplio. Las oportunidades desperdiciadas por O´Higgins fueron muchas y gracias a la impericia de sus delanteros y las buenas intervenciones de Prieto, el marcador terminó en el primer tiempo de esa manera.

¿De Colo Colo qué se puede decir?... una nueva vergüenza. Con una clara oportunidad desperdiciada por Rieloff que llegó con todo el perfil y la potencia para definir en diagonal ante Marín (jugadas que normalmente  terminaban al fondo de las mallas cuando defendía la camiseta de Audax), ahora son muestra de que tenemos jugadores sin la jerarquía necesaria. Y la segunda y más clara opción del primer tiempo fue la de Fuenzalida. El volante estando totalmente solo frente al pórtico y en inmejorable posición, termina por pifiar y enviar el balón a las manos del arquero rival. Ciertamente ésta y muchas jugadas ratifican lo que he dicho sostenidamente sobre el jugador (He sido tan claro al respecto, que comentar lo mismo sería un exceso).

Para finalizar la primera fracción se produce la expulsión de Gutiérrez. La torpeza del delantero revela que muchas cosas están mal en Colo Colo. En ese sentido, recién la semana pasada tuvimos la experiencia de ser parte de un encuentro pésimamente arbitrado, donde se enfatizó en la necesidad de que los jugadores ayuden con su comportamiento. Que se dediquen a jugar!!... Pero a solo una semana de aquello, el pájaro de irregular torneo insulta al árbitro y se va derechamente a la duchas…. ¿será otro castigado más de Basay?

En cuánto a los goles, más de lo mismo.  Ambos generados por nuestra banda izquierda y donde Jerez mostró todas las falencias que tiene y ha tenido en el puesto. En el primer gol, el volante rival tuvo todo el tiempo del mundo para avanzar por aquella franja, controlar el balón, acomodar el mismo y enviar un centro que fue aprovechado por el delantero rival. ¿Quién salió a apretar al rival? …Nadie.

Con esta jugada vuelven a quedar en evidencia muchas cosas. Que no hay motivos para haber relegado a Bravo a la banca, tomando en cuenta que tanto con La Serena como con la UC, el joven lateral no tuvo colaboración en labores defensivas y Basay erró en posicionar a Olivi como volante por izquierda...Que Cabrera no cumple lo mínimo que se le pide: ganar el juego aéreo. Si bien con las madres se vio correcto, también es cierto que los rivales de azul tenían dos jugadores menos. ¿En un once contra once habría mostrado la misma solidez? ...Y que Vilches, con una incomprensible jineta de capitán, fue un fantasma en el campo de juego y cuando su pareja defensiva no está a la altura del Popular, al quili se le contagian todos los ripios futbolísticos. En cuanto a Jerez, el ex acerero nunca me ha convencido y ante eso, prefiero darle la camiseta de titular a Bravo.

En el segundo gol celeste se repite la fórmula anterior, pero esta vez a ras de suelo. Sagredo teniendo todo el tiempo y el espacio, encara con velocidad y genera un ataque por la misma banda sin que uno de los nuestros saliera a cortar la jugada del rival. El pequeño volante profundiza a Lorca, quién con espacio saca un centro que es conectado por otro delantero con un suave toque de balón. Con ésto se produce el 2 a 0, marcador que resultaría definitivo.

Con cuarenta y cinco minutos por delante los hinchas esperábamos un Colo Colo que saliera a acortar las cifras y que revertiera la pálida imagen del primer tiempo. Para eso Basay restableció la ofensiva con el ingreso de Muñoz por un Pavez que NADA tiene que hacer en Colo Colo.

Con un jugador menos y un partido prácticamente definido, el equipo de Rancagua esperó inteligentemente al Cacique y dio claras muestras que la orden técnica era la de asegurar el resultado. O´Higgins que decidió retroceder sus líneas y hacerse fuerte en el mediocampo, nunca perdió el control del partido y de esa manera se generó un par de clarísimas nuevas oportunidades que pudieron aumentar el marcador. Prieto fue clave para que Colo Colo no se llevara una nueva goleada.

A los 55 minutos Basay dispuso de la segunda modificación con el ingreso de Olivi por Wilchez. El entrenador que no le apunta a las sustituciones y no hace buena lectura de los encuentros, sacó al que mejor se veía en la generación de ideas futbolísticas como lo era Wilchez, y permitió el ingreso de uno que no mostró absolutamente nada. Por otro lado, Medel que jugó de 10, terminó por mostrar que no tiene nada que hacer en esa posición. Lo he dicho pero Basay  no parece entender, el ex Audax es un doble seis y como volante de salida no tiene nada que hacer en el Cacique. Al finalizar el encuentro fue sacado por el entrenador. En su sustitución ingresó el joven Matthías Villanueva de escasas oportunidades y seguramente de enormes ganas de defender la camiseta del Popular.

En cuanto a oportunidades de gol, el Albo tuvo un poste de Cabrera y una jugada de Muñoz, pero nada más… Dos situaciones que hablan a claras luces de la escasa jerarquía de un plantel que ve como la derrota se presenta frente a sus narices y no son capaces de sobreponerse a una situación adversa.

domingo, 23 de octubre de 2011

COLO COLO GANÓ EL CHOQUE CONTRA LOS MICROBUSEROS


El de este domingo era un partido sumamente clave en lo anímico. A una semana del "clásico" con las mitómanas, el encuentro con Santiago Morning era un lindo desafío para que el plantel de Colo Colo tuviera una revancha, tras las bochornosas goleadas.

Y así fue… A pesar del complicado inicio del partido y de las dudas que nos dejó a ratos el desarrollo del encuentro, el de hoy era un duelo visagra. Colo Colo enfrentaba a una interesante escuadra, que en la práctica podía ser el rival perfecto para sacarse los disgustos, las rabias y los malos resultados. Pero también podía ser el verdugo perfecto que agudizara las dudas de cara al partido del próximo domingo … y por minutos esa fue la sensación que nos dejaba el 0 a 1 parcial  entre el Albo y el Chago.

Tras una semana pasada bastante densa en el entorno del Cacique. Con jugadores como Scotti duramente criticados por hinchas y medios de comunicación. Con declaraciones como la del mismo defensor y su posible partida del Cacique a fin de temporada. O las de Basay que no dudó en reconocer que había sido vergonzoso los resultados ante La Serena y la UC. Y por otro lado, Hernán Levy comunicando que la interna del plantel recibirá asesorías con charlas motivacionales; sin duda que marcaron una antesala complicada al duelo con los microbuseros.

Para este encuentro, el Hueso Basay de ante mano iba a remecer el plantel con seis importantes sustituciones en la oncena titular. Era evidente que el entrenador debía y tenía que dar señales duras a jugadores que no estaban justificando la titularidad. Algunos –a mi parecer- de manera totalmente justificada debieron dar paso a la alternativa. Así, jugadores como el ya referido Scotti, el irregular Millar (por suspensión) y el descontrolado Ormeño debieron dejar su camiseta protagónica.

Otros, como Bravo, Olivi y Muñoz también debieron ver el partido en la banca. En el caso de estos tres jugadores, las críticas –creo- debían ser algo más benevolentes, tomando en cuenta que Bravo rindió hasta el partido que Wilchez dejó de estar en cancha (tema tratado repetidamente en las dos últimas columnas). En cuanto a Olivi, es cierto que bajó el protagonismo de los primeros partidos, pero no creo que toda la responsabilidad sea de él. Que el pampa haya jugado como volante por izquierda en los últimos encuentros y que se haya visto mal –me parece- que fue un error de Basay. Y el caso de Muñoz es bien especial. El ex caturro es un delantero de área pero de poca movilidad, que siempre está dispuesto a ir al choque. Sin embargo, al no ser proveído de pases y opciones de gol, el delantero por largos pasajes del partido pasa más bien desapercibido, y ante eso, es también destinatario de críticas.

Para este partido contra el Chago, Colo Colo formó de la siguiente manera: Castillo en el arco. Línea de cuatro con Rieloff por derecha y Jerez por izquierda. Los centrales Mena y Vilches. La contención con Molinas y Pavez. Fuenzalida como volante por derecha y Medel por izquierda. Para dejar a Paredes y Gutiérrez en delantera.

¿Qué pretendió Basay con los cambios? Básicamente dos cosas: dar un golpe de timón por un lado. Y por el otro, probar las alternativas que le permitan formar el equipo ideal. (Asunto que lo analizaré en otra columna)

En lo que respecta netamente al partido, ciertamente que el primer tiempo fue bastante irregular. Sin un rival que exigiera demasiado, el Albo tuvo una primera opción de gol a través de un centro por izquierda de Fuenzalida que casi conecta el capitán Paredes via cabezazo. La segunda intentona vino recién a los 23 minutos mediante una jugada iniciada por Medel. Éste conecta con Pavez, y el ex palestino habilita al Chapa Fuenzalida quien cabecea bombeado pero el balón pasó rozando el vertical derecho. A los 36 minutos un buen pase de un incisivo Fuenzalida, pero el pájaro Gutiérrez no alcanza a llegar.

Cuando el partido no tenía emociones y Colo Colo era incapaz de manejar el mediocampo, viene la apertura de la cuenta. Es Santiago Morning quien se pone en ventaja tras un tiro de esquina aprovechado vía aérea por Silva, ante las vacilaciones de una defensa Colocolina que nuevamente es sorprendida en pelota detenida.

Todos ciertamente pensamos que la tarde se nos venía nuevamente. Colo Colo hasta esa altura carecía de un conductor. El equipo estaba literalmente partido en dos. Y no era extraño ver a Molinas o Pavez buscando generar un ataque. Entre los volantes, Fuenzalida era el que más inquietaba por derecha, pero ni Medel ni Paredes eran capaces de generar llegadas al arco rival.

Hasta que rapidamente, a los 44 minutos el pájaro Gutiérrez que se las da de creador y mete una estupenda habilitación a Rieloff, quien por derecha saca un enganche, entra hasta el fondo  (como se espera que sea) y centra a Fuenzalida que amortigua y define cruzado y con derecha… Golazo del Albo.

Cuando terminaba la primera fracción, quedaba la sensación que por fin el equipo podía reponerse de la desventaja y con un tiempo completo poder buscar la ansiada victoria.

En el entretiempo Basay dispuso de una sustitución y ésta vez fue la mejor opción. El Hueso sacó a Pavez que sigue sin dar en el tono y que además sobraba en un mediocampo sin creatividad e hizo ingresar a Mauro Olivi. El cambio apuntaba a corregir el déficit de ideas en el centro del campo y entregarle la misión al Pampa, que ciertamente se ve mejor en aquella posición, donde se mueve por todo el frente con libertad, y no “encerrado” por izquierda como fue el puesto que ocupó ante La Serena y la UC. Partidos donde justamente fue un fantasma, sin llegadas ni marcación. (Como dije, ahí el error fue de Basay)

En la segunda fracción rápidamente el equipo se vio distinto. Insisto, sin ser un gran partido, Colo Colo en el segundo tiempo se mostró superior y con tiros de media distancia, tanto de Fuenzalida como de Olivi, el objetivo era derechamente  marcar una rápida ventaja.

Lo interesante fue ver a un rombo en el medio que era liderado por Osmar Molinas. El paraguayo duramente criticado en estos meses, pero de tan escasos minutos en cancha, demostró que puede ser un contención para Colo Colo… lo anterior no significa que con lo mostrado éste domingo esté listo para ser titular. Pero si me parece que reafirma lo que he venido sosteniendo a lo largo de los meses. Colo Colo apostó por Molinas y Basay debe darle minutos para que con partidos en el cuerpo se pueda ganar el puesto.

Molinas no siendo el contención que el Cacique necesita para un potencial plantel 2012, ciertamente que es más que Pavez. Sin embargo, lo que si es necesario precisar es que a mi juicio, Osmar debe jugar acompañado para un enfrentamiento de otras características como el de este fin de semana ante las cochinas. No es lo mismo jugar con el Chago en casa (con el respeto que me merece), que contra la vocal que tiene un mediocampo con velocidad, despliegue y rápida recuperación. Es por eso que ante los bohemios, el paraguayo acompañado de Medel por izquierda y Fuenzalida por derecha dio en el tono.

A Medel también quiero rescatarlo. Todos sabemos que el ex audino es talentoso, pero también sabemos que es muy irregular. En ese sentido, de las pocas cosas que dio en el clavo el Tolo Gallego fue en apostar por Medel como un doble seis. Es por eso que no veo con malos ojos que pueda “lucharle” un puesto al irregular Millar que pasan los años y aun no entiende que esto es Colo Colo y no Huachipato. (un par de partidos en la banca no le vendrían nada de mal al Chino)

Cuando el Albo era alentado por más de veinticinco mil personas. (Lo mínimo que se merece el Popular en casa), a los 67 minutos viene un tiro de esquina bombeado al área rival, y con fuerza y mucha altura emerge Christian Vilches, quien con un excelente testazo nos hace gritar eufóricos el 2 a 1 parcial… Golazo por la elevación y por el festejo que muestra lo compenetrado que está el Quili con Colo Colo. (El primero en el Cacique).

En ese minuto la gente, los jugadores, el cuerpo técnico y yo en lo personal sentíamos como si se destapaba una olla a presión. Pero esta vez de alegría.

Inmediatamente vino la segunda sustitución en el equipo. Salió un interesante Gutiérrez que mostró dinámica, movilidad y participación en la generación de jugadas (echándose atrás) por Carlos Muñoz, que es más estático pero más metido en el área.

A los 71 minutos se produce una importante incidencia. Paredes que es fouleado en plena área microbusera y tras el tire y afloja entre Muñoz y el pampa (por quién pateaba), fue Olivi quien se paró en el punto penal y anotó al palo más lejano el 3 a 1 definitivo para un Colo Colo que tuvo como punto rescatable, el haberse sobrepuesto a la adversidad.

Sin embargo, lo importante está por venir. Para el próximo domingo la consigna es GANAR.



lunes, 22 de agosto de 2011

AGÓNICO EMPATE ANTE SAN FELIPE.


Durante los últimos siete días ha pasado literalmente de todo en nuestro querido Colo Colo. Derrota vergonzosa en Collao ante la Universidad de Concepción. Despido bastante esperado –al menos por mí- del entrenador Américo Rubén Gallego. Nuevo interinato de Luís Pérez en la banca del Cacique. Y finalmente un agónico empate ante la escuadra de Unión San Felipe por la cuarta fecha del Clausura.

Ciertamente las cosas no venían bien de la mano del Tolo. Más allá de los resultados –que en la mayoría de los casos- son los que hablan y marcan la continuidad o el término de un trabajo en la dirección técnica. A mi juicio, lo que gatilló el despido del cordobés fue el pobre y desabrido juego que Colo Colo venía desarrollando en los últimos meses. Nivel que se evidenció en el Apertura, en la Copa Chile y en el dubitativo inicio de la actual competición.

El reto de Luís Pérez era asumir un plantel algo sorprendido por la partida de Gallego. Aunque como ya he mencionado en anteriores columnas, en la interna muchos ya no creían en el trabajo y el funcionamiento que el argentino pretendía plasmar en cancha. Colo Colo no es y nunca ha sido un equipo de reacción o de esperar. Salir a enfrentar al rival en la cancha que sea y buscar el triunfo con empuje y coraje, es el sello que ha marcado la historia de Colo Colo. El Tolo nunca entendió aquello. Si bien éste venía con un cartel de grandes triunfos y éxitos conseguidos en Argentina y México, hay un cierto consenso en la parcialidad Alba en concluir que con la fórmula planteada por el estratega, no íbamos por un buen camino.

El desafío de este domingo era enfrentar en casa a Unión San Felipe y con ello revertir todos los cuestionamientos y las críticas que se venían haciendo una constante. Al menos el plantel salía a la cancha con la convicción de dar un giro a todo este panorama. Y Luís Pérez así también lo entendía.

Colo Colo saltaba al pasto de la Ruca con una cambio en el esquema y algunas modificaciones en cuanto a nombres y posiciones. Detalles importantísimos, que justamente el Tolo nunca entendió (o no quiso entender).

La formación fue con Olivares en el pórtico. Luego una línea de tres con Scotti, Vilches y Toro. En seguida un medio campo compuesto por Rieloff por derecha, Molinas y Millar en el centro, y por izquierda Wilchez. Para la creación el capitán Paredes. Y finalmente dos delanteros: Olivi y Gutiérrez.

Ya en el minuto 3 el portero Veloso enviaba al corner un buen remate del pájaro Gutiérrez, generado de una interesante pared con Rieloff. Como respuesta, en el minuto 7 se produce la primera llegada de USF (la primera desinteligencia nuestra) de la mano de Urbano quien en solitario cabecea de manera imperfecta, pero Olivares controla sin problemas. En el minuto 16 Scotti ejecuta un tiro libre que termina dando en el travesaño.

Hasta ese momento Colo Colo tenía más el balón pero no ejercía una real supremacía en el arco rival. Sin embargo, un inesperado balde de agua fría golpea fuertemente a los jugadores e hinchas del Cacique. Era el minuto 20 y a Vilches le cobran falta en el costado derecho de la defensa. El equipo San Felipeño ejecuta el tiro libre con un pelotazo largo y frontal al punto penal de nuestra área. Molinas amaga a saltar y no salta (soltando la marca), Olivares que está de frente no sale, no puñetea y se queda estático, y el defensor rival Omar Merlo aprovecha todas dudas y con un cabezazo anota la apertura de la cuenta. Gol de USF y era el 0 a 1 para la visita.

Nuestros jugadores aun no se sacudían del cachetazo, cuando Urbano -a los 22 minutos- remata a quema ropa y Olivares con un manotazo manda el balón al corner. Nos volvíamos a salvar. Pero a los ciento veinte segundos se produce un nuevo e incomprensible error defensivo. Olivares decide jugar con Scotti, quien devuelve al portero, mientras iba y venía la pelota, el uruguayo toca comprometiendo al canterano y éste en vez de reventar, habilita de manera absurda al jugador rival... Prichoda ante tal regalo no le queda más que anotar el segundo para la visita. Gol de USF.

Frente a este punto es que yo me pregunto ¿Cuántos goles nos han hecho por  nuestros propios errores defensivos? … ciertamente que son tantos, que contabilizarlos sería un desperdicio de tiempo. Desafortunadamente amigos, esto demuestra que el Señor Gallego poco y nada trabajó en los distintos aspectos futbolísticos de Colo Colo. Díganme ¿Fueron capaces de advertir durante el Apertura, de algún trabajo en defensa? Al menos yo no. Lo único que pretendió fue siempre reventar y por eso que Cabrera y Scotti fueron su dupla de centrales en el primer semestre. ¿Reconocieron algún avance en el bloque defensivo durante la Copa Chile? Para nada. Contra la UC, así como contra Lota y Deportes Concepción en Collao y también en la Ruca, los goles rivales fueron –nuevamente- muestra del escaso trabajo en esta línea.

Para que decir de los errores contra la Universidad de Concepción la pasada semana… y los de hoy… Todos constituyen una reiteración constante de una aparente improvisación y de un escaso trabajo en el bloque posterior. El Colo Colo de Gallego creía que jugando con más defensas se defendería mejor. Error…. Todos sabemos que cuando hay un buen trabajo en la semana, éste se advierte –como consecuencia- en el fin de semana. Pero lamentablemente, el señor Gallego vendió muchísimo humo desde un inicio y aquello nos está costando caro.

Volviendo al partido. El Cacique de un sopetón estaba en casa con dos goles en contra. Sin embargo, los diez mil espectadores no dejaron de alentar al equipo en cancha.

Todo parecía ser una nueva tarde de amargura para los Colocolinos, cuando se produce el primer descuento Albo. Millar toca el balón a Wilchez, quien juega con Olivi y éste mete un estupendo pase en profundidad a Paredes, quien la baja con el muslo izquierdo y con la misma pierna apura con sutileza. El 7 la tocó perfectamente a un costado del pórtico aconcagüino y golazo de Colo Colo. Era el 1 a 2.

Los minutos siguientes se sucedieron con un fútbol muchos menos directo. Colo Colo optaba por armar las jugadas con escaso vértigo y prefiriendo asegurar el pase. Era evidente que la desconfianza reinaba en la oncena Alba y es así como un par de malas salidas en defensa, amagaron con un nuevo tanto de los de San Felipe. Sin embargo, los primeros cuarenta y cinco minutos terminaban con dos llegadas generadas por Rieloff y participación de Paredes. La primera por un supuesto penal ante Gutiérrez, y la segunda por mala definición del capitán ante Veloso.

El segundo tiempo empezaba y Lucho Pérez se la jugaba con un cambio. Salía Molinas e ingresaba Muñoz para darle mayor peso a nuestro ataque. Había que salir con todo.

A los 49 minutos Paredes mediante tiro libre amenaza al rival pero Veloso envía al corner. A los 51 es el turno de Olivi quien saca un zurdazo y el portero nuevamente envía al tiro de esquina. Transcurrían los primeros 15 minutos de la segunda fracción y Colo Colo mostraba más ganas que fútbol.

Con la salida de Molinas, el chino Millar debió asumir las labores de contención, asistido por Rieloff por derecha y Wilchez por izquierda. Mis temores en ese momento eran de qué manera resistiría nuestro bloque defensivo ante los contragolpes del rival. Y así fue como Urbano y Prichoda mantuvieron con los dientes apretados a nuestros defensores.

En el minuto 57 se produce una jugada que se viene repitiendo bastante y que está dando interesantes réditos. Excelente pase en profundidad de Olivi quien habilita a Paredes y éste cuando se decidía a definir, es anticipado por un central san felipeño quien alcanza a cerrar y le puntea el balón.

A partir de esos minutos observamos a un Colo Colo aguerrido. El equipo se avocó a asfixiar al rival en su propia área y no fue extraño ver a Scotti en la mitad de cancha. Por largos minutos Unión San Felipe no podía salir de su campo y los del Cacique apretaban con más disposición que fútbol… Olivi empezó a emerger como figura. Por derecha, por el centro y por izquierda se las arregló para habilitar a los delanteros e inquietar al arco rival.  Pero a pesar de todo eso, el esfuerzo de diluía sin un trabajo claro.

En cuanto a Carlos Muñoz –a mi juicio- vuelve a caer en el mismo error cometido ante los del campanil. Por largos pasajes se enganchó para venir de atrás con pelota dominada, pero su individualismo y –seguramente- las ganas de querer aportar al equipo, hacen que termine chocando con el bloque defensivo impuesto la semana pasada por  la U de Conce y hoy por USF. Estos embates infructuosos dan muestra del poco trabajo ofensivo en la era de Gallego… tiempo en que gran parte del fútbol se basó en la improvisación y en el constante pelotazo.

En el minuto 68 se produjo la segunda sustitución en Colo Colo. Salió un bajísimo Boris Rieloff, que ha tenido que pagar las improvisaciones del Tolo (no se ve bien de volante) e ingresó Fuenzalida en su reemplazo.

Minuto 69, excelente jugada de Olivi por derecha, centro al punto penal y Scotti tras un cabezazo se lo pierde solo. Al minuto siguiente es el mismo Olivi quien aparece por el centro del ataque y habilita a Paredes, el capitán se gira de perfecta forma y opta por colocarla abajo y a un costado del pórtico san felipeño, pero Veloso se queda con el balón de manera milagrosa.

En el minuto 71 es nuevamente Paredes quien se saca al arquero pero desvía. Al minuto siguiente jugada que inicia Wilchez por el centro, toca a Paredes y éste rápidamente se la devuelve, pero el argentino es eficazmente trancado por los rivales … el segundo gol estaba muy cerca.

Hasta ahí Colo Colo parecía que lo empataba e incluso lo daba vuelta. Con más ímpetu que fútbol se podía ganar. Pero personalmente estimo que aquí se produjo una mala desición de Pérez. El interino mandó a la cancha a Medel y sacó a Wilchez. Coincidentemente la presión Alba se desvaneció y el ex audino no se vio en la cancha. Con tantos jugadores con vocación ofensiva, los ataques eran fácilmente neutralizados y la confusión se apoderó de los Albos. A ratos me parecía ver el equipo de Tocalli que cuando se iba perdiendo o empatando -en los últimos minutos- hacía ingresar a todos los delanteros como una medida desperada.

En lo concreto, la oncena del Cacique se puso a sacar centros frontales pero que eran fácilmente rechazados por los aconcagüinos. A la larga, pasaron los minutos y la presión se diluyó.

Minuto 82 y Urbano en contragolpe prueba al pórtico de Olivares, pero el balón pasa desviado.

Cuando todo parecía ser una nueva derrota, el pájaro Gutiérrez se disfraza de habilitador y mete un gran pase en profundidad a Fuenzalida (adelantado) quien saca un zapatazo fuerte abajo y al primer palo de Veloso y es el empate de Colo Colo. Golazo en el minuto 88, que en parte vino a recompensar el esfuerzo de un equipo que a lo largo del partido fue más que el rival..

De esa manera terminó el partido. Colo Colo con este empate perdió dos puntos en casa, pero el encuentro sirve para sacar interesantes conclusiones que Luís Pérez debe recoger para el partido del miércoles ante Palestino en el Monumental.

Lo primero es que nuestro pórtico necesita seguridad. Y me parece que Castillo es mucho más arquero que Olivares. Soy un convencido de que el uruguayo ha pagado –de manera injusta- un mal Apertura que es responsabilidad de todo el conjunto y no de un solo jugador.

Segundo. Como lo dije en un principio, a este equipo le falta un 10. Ni Paredes (que le pone mucho esfuerzo), ni Wilchez cumplen la función. Medel lagunea en cancha y no da en el tono. Por su parte, Olivi sorprendentemente ha sido protagonista y se ha ganado un puesto de titular. (me ha tapado la boca)

A Molinas no hay que crucificarlo. El error en el primer gol fue grave, pero contra la Universidad de Concepción fue uno de los puntos altos dentro de esa deslavada oncena. Si bien el paraguayo está lejos de ser el patrón que se requiere en el medio campo, es necesario darle más minutos y confianza.

Y por último, es imperioso trabajar la defensa como de lugar. Scotti y Vilches se tienen que transformar en una dupla inexpugnable. Es impresentable que dos centrales de nivel caigan en errores de los tres chiflados. Si se va a optar por una línea de tres en defensa, a ésta hay que trabajarla con muchísimo más énfasis. Por su parte, hay claridad en que Rieloff es lateral derecho y no volante. Otra improvisación de Gallego.

En tres partidos jugados y uno pendiente (ante Cobresal) sumamos 4 puntos y quedamos en la décima posición del torneo. Muchas cosas hay por corregir, pero como dije antes de que se iniciara el Clausura… mi confianza nunca estuvo en Gallego, si en los jugadores que pueden sacar esto adelante. Esperemos que Luís Pérez o el entrenador que llegue, sepa trabajar y fortalecer los desaciertos en el sector posterior y darle más claridad y contundencia al ataque… porque en el plantel existe material de sobra. 

Próximo partido:
COLO COLO vs Palestino.