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martes, 10 de abril de 2012

¡POR COLO COLO DOY LA PELEA!


Lamentablemente debo decir que sin novedades terminó el proceso eleccionario que reunió a los accionistas de la sociedad anónima Blanco y Negro. Como era de esperarse, el selecto grupo de poderosos que ostentan la mayor parte de la propiedad del club, nuevamente han repartido sus cuotas de poder a vista y paciencia de todo un pueblo Colocolino "ilusionado" con algún tipo de mejoras.

¡Pero de cambios ni hablar...!

De antemano se sabía que el futuro de esta elección estaba centrada en lo que un puñado de empresarios decidiera a su entera voluntad. Porque desde que Blanco y Negro posó sus interesadas y concertadas manos sobre el Cacique, el destino del club ha estado y estará sujeto a las decisiones que puedan tomar unos pocos, que solo entienden a Colo Colo como una fuente de ingresos económicos.

Porque si para ti -como para mí- Colo Colo representa amor, pasión, lucha, rebeldía, desenfreno e incondicionalidad; para los empresarios que forman parte de ByN, Colo Colo simplemente es una de las tantas inversiones que tienen en el mercado accionario... ¡Un negocio más!

Y frente a este panorama, con cierta resignación observé durante esta mañana a muchos twitteros Colocolinos que -con una entendible desinformación- se manifestaban en contra de la nula democracia reinante en este tipo de elecciones. Muchos no entendían por qué "unos pocos" (accionistas mayoritarios) lograban elegir a los siete directores, mientras que "muchos" (accionistas minoritarios) no eran capaces de colocar -al menos- a uno de los nuestros en esa mesa de directores. 

Y la razón es muy simple. Desde que Colo Colo pasó a ser administrado y conducido por una concesionaria, las reglas que imperan en este tipo de elecciones no son las de la democracia, que dice que "una persona equivale a un voto", sino que acá se aplican -guste o no- las leyes que rigen a las sociedades anónimas, donde "una acción da derecho a un voto".

Las sociedades anónimas -valga la redundancia- son un tipo de sociedades de capital, donde justamente lo que importa es el capital y no las personas que la componen. En este tipo de personas jurídicas da exactamente igual si eres o no socio de Colo Colo; es absolutamente irrelevante si antes fuiste hincha del equipo de la precordillera y ahora decides colocarte la camiseta con el indio en el pecho; y no tiene ninguna importancia si te mueve la pasión y el amor por el Cacique, o solo el interés por obtener una que otra utilidad en tu patrimonio personal... Lo único absolutamente imprescindible es tener la capacidad de desembolsar un par de millones de dólares, los que finalmente te otorgarán el derecho a sentarte en dicho directorio, a ser parte de las decisiones del futuro del club, y eventualmente a presidir los destinos de nuestro querido y amado Colo Colo.

Es por ese motivo que un empresario del negocio de las cerámicas como Hernán Levy, absolutamente ajeno e ignorante a lo que significa la actividad del fútbol y sin siquiera conocer la historia y lo que representa Colo Colo, llegó a presidir por casi un año los destinos del único club chileno Campeón de Copa Libertadores de América.

¿Se dan cuenta por qué Colo Colo está como está?...

Y lo preocupante es que TODOS estamos siendo testigos de una tremenda crisis que nos tiene impávidos, boquiabiertos e inertes frente al descalabro.

Sí en abril de 1925 un grupo de once jóvenes jugadores del club Magallanes y liderados por David Arellano se rebelaron a las imposiciones de dirigentes y jugadores más antiguos, hasta dar existencia y forma al Colo Colo Football Club, ¿Por qué nosotros no somos capaces de rebelarnos al poder y rescatar de la crisis al mismo Colo Colo de David y Alberto Arellano?

Sé que es complicadísimo y tal vez imposible arrebatarle el trozo de carne que representa Colo Colo para estas hienas, pero ¿y si lo intentamos?, ¿y si nos unimos en una sola gran bandera de lucha, donde el único objetivo sea salvar a Colo Colo?... ¿Qué perdemos con intentarlo?

Con certeza Aníbal Mosa, José Tomás Errázuriz, Pedro Grau, Andrés Vicuña, Hernán Levy, Leonidas Vial y Eduardo Loyola tendrán el poder, los recursos y toda la influencia del mundo para defender lo suyo: La concesión. Pero nosotros tenemos algo que ellos no tienen, la pasión y el amor incondicional para rescatar lo que verdaderamente nos pertenece: el Club Social y Deportivo Colo Colo.

Insisto, sé que la tarea es titánica. Tal como la que tuvo el gran David cuando imaginó un equipo de fútbol profesional, con jugadores fuertes, leales y triunfadores; y que por América y Europa flamearían orgullosos la bandera nacional... ¡Y lo logró!

¿Entonces por qué no ser como ellos?, ¿Por qué no organizarnos y demostrarles a ByN y a todo el país que Colo Colo somos nosotros, y no ellos?... ¿Por qué no aprovechar el 19 de abril, cuando se recuerdan 87 años de la fundación del club, para comenzar con la re-fundación de nuestros pilares fundamentales?

Es imperioso que todos los Colocolinos actuemos motivados como el gran Araucano que va a la lucha tenaz sin descansar...

...Porque con seguridad nuestros fundadores desde lo alto del cielo deben estar alentándonos a luchar.

¡Al menos yo me cansé y quiero dar la pelea!

¡VAMOS COLO COLO!

jueves, 3 de noviembre de 2011

BLANCO Y NEGRO / LEVY / BARRISTAS: UNA REALIDAD



Pese a que el resultado de 2 a 2 está totalmente sentenciado. Las consecuencias del partido con el archirival se siguen viviendo en los más diversos ámbitos. Uno de ellos es lo que respecta a las posibles -y casi seguras- sanciones que puede sufrir el Estadio Monumental, a consecuencia del actuar irresponsable de algunos idiotas que dicen ser hinchas de Colo Colo.

Durante el desarrollo del duelo, todos observamos como un puñado de espectadores se subieron a las rejas sin tomar conciencia del daño que representaba dicho actuar. Irresponsable no solo porque puede implicar un sin fin de sanciones económicas y deportivas para el club, sino que además, durante el encuentro, dichas interrupciones generaron la desconcentración de lo jugadores Colocolinos, y el enfriamiento de un partido que estaba siendo dominado por los nuestros… gran favor le hicieron estos imbéciles a las pretensiones de la contra.

Sin embargo, lo que más ha llamado la atención y lo que más podría complicar a Colo Colo, son los hechos acontecidos post – partido en la zona de camarines del Estadio Monumental. Mientras se suscitaban los incidentes entre miembros de ambos equipos e integrantes de los respectivos cuerpos técnicos, a la referida zona reservada hicieron ingreso una decena de sujetos que sin tener nada que hacer ahí, se dieron el lujo de pretender impartir justicia ante el conato producido.

Los tipos en cuestión eran miembros de la agrupación que encabeza la barra brava del club, situación que se encuentra totalmente reconocida por las diversas imágenes televisivas. En ellas vimos como todos exhibían las camisetas que desde hace un tiempo a esta parte vienen utilizando como método de diferenciarse del resto. Cualquiera que va al Estadio lo sabe.

Frente a los hechos, Blanco y Negro, por medio del mismo Hernán Levy apareció en un periódico nacional indicando que tal episodio no había sido de conocimiento de la Concesionaria, durante el momento en que ocurrió. Horas más tardes, las imágenes televisivas demostraron fehacientemente que el empresario mentía de manera descarada…. Frente a aquello, el mismo Levy tuvo que salir a justificar lo injustificable.

Sin embargo, lo que resulta inexplicable es ¿cómo esos sujetos tuvieron la posibilidad de acceder  a dicho lugar con tanta facilidad? ¿Acaso hay o ha existido alguna aceptación (expresa o tácita) de ByN frente a sucesos de este tipo?...  Los hechos hablan por sí solos. Existen antecedentes claros que revelan que lo acontecido no es una práctica desconocida para dirigentes de la Concesionaria y para los encargados de la seguridad del Estadio. Es una realidad... En reiteradas ocasiones hemos vistos –incluso por la televisión- que miembros de tal agrupación pueden cruzar de un sector a otro del reducto sin ninguna limitación…

En ese sentido, ha sido una asolapada costumbre que miembros de dicha organización de personas tengan privilegios de parte de ByN, que en su momento fueron otorgados bajo cuerda por algunos miembros de antiguos Directorios, y que ahora son públicamente reconocidos por el mismo Hernán Levy en entrevista al portal DaleAlbo. El dirigente indicó de manera expresa que ByN "ayuda" a la agrupación con gastos propios de una barra como son los bombos, el transporte, las banderas, entre otros.

Lo que resulta molesto, chocante y contradictorio para el hincha ColoColino, y con mayor razón para el socio del club, es el no entender por qué estas personas tienen prerrogativas que nadie más posee. ¿Qué hay detrás de todo esto?

Algunos podrán decir que los barras son Colocolinos que siguen al equipo a todas partes. Otros podrán defenderse indicando que dedican su vida al equipo. Seguramente podrían existir argumentos por montones… sin embargo, nada de eso justifica que se les situe en un plano de superioridad. Y menos justificación tiene, si tomamos en cuenta que es una constante que sus actuaciones han traído más problemas que beneficios para el mismo club… lo del fin de semana es el más claro ejemplo.

¿Qué debemos hacer entonces como Colocolinos para que ByN nos de mayores privilegios? ¿Qué hay que hacer para que Levy considere el pedido de los Socios que buscan una lista enorme de solicitudes que por años han hecho caso omiso? ¿Qué resultaría conveniente que la familia Colocolina hiciera para que los precios de las entradas fueran más accesibles al bolsillo de la clase popular?... Desafortunadamente y como es la tónica, los grandes beneficios existen para la barra… ¿y para el resto de hinchas? … Insisto, ¿qué hay realmente detrás de todo esto?

En lo que si hay absoluta claridad es que no se es mejor Colocolino por el solo hecho de ser miembro de la barra o de la organización que la conduce. No se es más Colocolino por vestir de una forma, por usar una determinada polera o por pertenecer a un determinado piño. Tampoco se es más hincha de Colo Colo aquel que se jacta de viajar a todos los rincones del país o del continente. Ni tampoco se es más Colocolino si se dedican los noventa minutos a exhibir un trapo con una consigna que ni siquiera es relativa al club…. Los hinchas de su hinchada están en la otra vereda. En las azulas… en Colo Colo se alienta al Cacique y a sus colores con el corazón. Sea que estés en Visviri, en Monte Águila o en Villa O´Higgins. Sea que estés en el estadio o sigas al Albo tras una radio a pilas. El aliento se hace con el corazón. Eso es y será lo esencial… lo demás es simplemente accesorio.

Es por eso que resulta difícil entender que la Corporación en su momento y ahora ByN, mantengan una estrecha relación con el núcleo de la barra. Más inexplicable es que dicha agrupación, que hace un tiempo apoyaba la lista del señor Varela, ahora le quiten el piso y le realicen funas. Y ciertamente aun más inexplicable resulta ser que los mismos del fin de semana, son los que tuvieron participación y responsabilidad en la agresión más repudiable que pueda recordarse en la historia de un ídolo de Colo Colo: La producida en contra de Marcelo Pablo Barticciotto. Agresión asquerosa por donde se le mire.

Con esta columna no es mi intención denostar a la barra en su inmensidad. Tampoco pretendo incluir a todos en el mismo saco. Tengo absoluta claridad que muchísimos, a lo largo de todo Chile y durante los años, han pretendido y han aportado a formar una barra de Colocolinos, donde lo único que importa es el amor incondicional por Colo Colo… Es cierto que antiguamente eran enormemente violentos y realmente una barra brava. Pero también es real que era una barra de hermanos, donde todos se unían tras el aliento incasable y permanente.

Con todo esto, espero que con lo acontecido el domingo reciente, lleve a la Concesionaria de Blanco y Negro a replantear sus “ayudas”. Porque al menos uno pediría que éstas fueran a los hinchas que hacemos el bien al club y no el mal. Aquellos que pagamos la entrada con nuestro propio bolsillo. Que solventamos nuestros propios pasajes y nos trasladamos de ciudad en ciudad cuando las responsabilidades y los recursos permiten viajar. … Porque ciertamente que resulta bastante más fácil ser “Colocolino” con los pasajes y las entradas regaladas por los dirigentes.

Que las “ayudas” se dirijan a los hinchas que NO ponemos en jaque al club con sanciones que puedan costar caro en lo deportivo y en lo económico. Sanciones que podrían afectar directamente a todos los hinchas del Albo, ya que una posible suspensión al estadio Monumental, traería consigo la imposibilidad de asistir a ver a nuestro Colo Colo en sus próximos duelos de local.

miércoles, 19 de octubre de 2011

ENTIENDAN, ESTO ES COLO COLO ... !!


Pasan los partidos. Pasan los entrenadores. Pasan los torneos. Pasan los años. Y el problema de Colo Colo sigue agudizándose.

Cientos de reportajes periodísticos e innumerables páginas tanto en periódicos como en internet se han escrito con el objetivo de dar en el punto exacto. En la razón de los males que aqueja a esta institución gloriosa que por un buen tiempo viene pésimamente enfocado en lo deportivo.

Para hacer frente a esta situación, durante los últimos cuatro años, entrenadores han habido por montón y de las más diversas características. Sin embargo, todos –sin excepción- terminaron saliendo cuestionados del club. Incapaces de revertir la situación que aqueja al Cacique.

Con el paso del tiempo y con la actualidad que reina en el ambiente de Pedrero, me pregunto: ¿Pasa verdaderamente por los entrenadores la situación en la que se encuentra Colo Colo? ¿No será que los jugadores tienen muchísimas más responsabilidades de las que uno en principio imagina o imaginaba?...

Sin pretender acusar a uno u otro jugador del actual plantel, me parece que Colo Colo necesita hacer una limpieza absoluta del grupo de jugadores que hoy visten la camiseta del Popular. Ustedes me podrán decir, ¿pero no fue lo mismo que comentaste a inicios del Clausura? Y la respuesta es que si. Eso mismo dije…¿Pero hasta qué punto se renovó el plantel? ¿Se privilegiaron las posiciones más necesitadas del plantel? ¿O simplemente se contrató a gusto de Don Levy y  con el amén de su asesor Jaime Pizarro?

El que ha leído mi blog, sabe que algunos de los refuerzos de la reciente intertemporada no fueron lo más certeros, tanto en nombres como en posiciones escogidas. Y el que conoce mi opinión desde hace un buen tiempo, sabe que desde hace varios años vengo postulando una renovación del plantel de Colo Colo. Un cambio absoluto. Y si bien, al inicio del Clausura dejaron el club algunos jugadores que nada tenían que hacer en el plantel (Gazale, Alayes, Cabión, etc), me parece que el número de solo seis contrataciones para la segunda parte del año, era un número demasiado escaso para las inagotables necesidades que teníamos (y seguimos teniendo) como conjunto.

Si es por la partida de algunos miembros del plantel. Ya en la época de Cagna se dejaron ir a un par de jugadores que a pesar de todos los logros que nos brindaron, y de todas las alegrías que nos hicieron vivir, personalmente estimo que ya no estaban en condiciones físicas y futbolísticas para seguir estando en el Cacique. Pero insisto, la renovación debe ser aun mayor.

Hoy en el momento que estamos viviendo como equipo, muchos hinchas –seguramente- recuerdan a un Sanhueza, un Riffo o un Meléndez, como si aun fueran alternativas para el Albo. Sin embargo estos tres jugadores –más allá de las críticas por el conflicto con Barticciotto (que no viene al caso)- fueron jugadores que tuvieron indiscutiblemente su nivel más alto en los años 2006, 2007 e incluso parte del 2008; pero luego su descenso en el rendimiento fue más que evidente. Fundamentalmente los dos primeros estaban sumamente lentos y sin la chispa de antaño. Y aunque indudablemente fueron referentes del plantel, al final de cuenta lo que manda y debe siempre prevalecer en un plantel es el rendimiento en la cancha. Algo que ellos no lograron mantener en los últimos torneos.

En la actualidad tenemos varios jugadores que definitivamente no terminaron por convencer o definitivamente, terminaron por aburrir. Profesionales que llegaron con destacados rendimientos en otros equipos. Algunos inclusive tuvieron el honor de vestir la camiseta de su respectiva Selección de fútbol. Otros han arribado al Cacique tras costosas sumas de dólares. E incluso algunos han permanecido por largas temporadas en el plantel tan solo por el apellido o por uno que otro buen campeonato hecho en Colo Colo, pero sin una regularidad y una consolidación  en el tiempo. ¿Hasta cuándo deben permanecer inamovibles en el club?

En estos momentos el Albo está en plena competencia. Y personalmente no voy a caer en el juego -como muchos- que dicen en la mitad de campeonato, quienes tienen que irse o quienes tienen que quedarse. Sin duda queda mucho por delante, pero también los jugadores deben saber que si están en Colo Colo, las exigencias son tremendamente altas. Todos los ojos están puestos en ellos.

Es por eso que esta columna busca ser una recarga de energías a aquellos profesionales del fútbol, que por diversas circunstancias  están hoy en día en el club de fútbol más importante del país: Colo Colo…. Entiéndalo por favor. Están en Colo Colo.

Seguramente Ivo Basay está día y noche pensando en como levantar al equipo de estás inesperadas goleadas que hemos venido sufriendo. Ciertamente debe estar impaciente en encontrar el equilibrio que nos haga revertir el rumbo. Y si bien, es un hecho que el entrenador busca –algo desesperado- la manera de darle el giro al presente del equipo. Ya sea probando línea de tres, luego de cuatro, para luego volver con una de tres en defensa. O colocando a uno y luego dos en contención. O probando con un jugador como lateral, luego con otro, para luego volver a ratificar al primero. Etc, etc, etc…. Nada de eso será lo suficientemente determinante, si es que los mismos jugadores no entienden y asumen que esto es Colo Colo.

No basta con poner el pecho a las balas una y mil veces como en reiteradas ocasiones hemos oído declarar a Scotti ante derrotas vergonzosas. No basta. Hay que estar totalmente concentrados. Porque errores como esos no pueden seguir  ocurriendo y no se pueden seguir tolerando. Definitivamente no se pueden.

Mientras los jugadores no dejen absolutamente todo en cancha. Mientras no brinden todo el amor y la pasión de su trabajo. Mientras no derrochen el más absoluto profesionalismo, concentración y disposición en el césped durante los noventa y tantos minutos de juego; créanme que seguirán pasando y pasando entrenadores por la banca norte del Monumental, y no lograremos dar con la solución al momento que nos aqueja.

Vamos jugadores!!

Quiero ver toda la gente, alentando en la galera.
Quiero ver los jugadores, mojando la camiseta.
Albo tu eres mi pasión. Albo tu eres mi locura.
Dejen la vida en la cancha. Yo la dejo en la tribuna.