Hace unas semanas, cuando el equipo venía de una seguidilla de triunfos y se produce la estrepitosa y sorpresiva derrota ante Unión La Calera en el Estadio Santa Laura, los jugadores, el cuerpo técnico y el mismo capitán, Esteban Paredes, comentaron que el sorpresivo 0 a 3 propinado por los cementeros había sido un “tropiezo”. Justificaron que durante aquel partido –entre las festividades patrias- habían estado “desconcentrados”. Frente a esas declaraciones, algunos periodistas e hinchas comentaron que los jugadores más bien parecían endieciochados frente al triste espectáculo exhibido en cancha.
Sin embargo, lo de este domingo no resiste análisis ni justificación alguna. Frente a La Calera al menos se generaron opciones de gol increíblemente desperdiciadas, pero en La Portada el cuadro Albo no mostró absolutamente nada. Colo Colo no llegó, no inquietó al arquero rival y fue totalmente superado por un equipo rival que manejó el partido en todas las aristas del juego.
A la cancha saltaron los mismos que formaron ante Audax Italiano, con la sola variante de Olivi por el suspendido Wilchez. Esta fue con Castillo; Ormeño, Mena, Vilches y Bravo. Millar y Pavez. Fuenzalida, Paredes y Olivi. En solitario Muñoz.
En lo futbolístico, cuando se produjo la expulsión de Wilchez durante la semana ante Audax, todos pensamos –y así también lo hizo Ivo Basay- que con el retorno de Mauro Olivi, la posición estaría bien cubierta. Sin embargo, cierto ruido me produjo esta modificación. Si bien a algunos hinchas no les llena por completo el trabajo de Wilchez como volante por izquierda, lo que si es cierto es que el argentino tiene marca y colabora bastante en la recuperación de balones por aquel sector. En ese sentido, la franja venía funcionando bien con la dupla compuesta por el joven Bravo como lateral y el referido Wilchez como un volante por el costado con solidaridad en el trabajo defensivo. Reflexión que rescaté en columnas de partidos anteriores.
Por su parte, Mauro Olivi siendo un buen jugador, carece de recuperación y de marca. El pampa funciona bien cuando se retrasa para generar fútbol y se mueve con libertad por todo el medio campo. Es así como hasta antes de la expulsión frente a La Calera, Olivi venía siendo el mejor creador de Colo Colo, sin ser en la práctica un volante de creación. De tal manera, ante el duelo con La Serena, Colo Colo careció de esta dupla por el costado izquierdo, ya que Olivi nunca colaboró a Bravo en tareas defensivas y creo que eso fue un punto que nos afectó en demasía.
Es cosa de observar los goles de La Serena y se darán cuenta que las dos primeras anotaciones papayeras fueron originadas justamente por aquel costado. Manuel Bravo –que venía haciendo buenos partidos- posicionado en mitad de cancha porque se devolvía de atacar, quedaba totalmente botado en mediocampo, y con una habilitación en ese vacío que quedaba por la banda, los volantes rivales tuvieron todo el tiempo y el espacio para acomodarse y sacar un centro mortal para nuestras pretensiones. Ni Pavez ni Millar hicieron cobertura alguna.
Con esto último no quiero decir que el partido se perdió por este exclusivo asunto. O que la responsabilidad de la derrota es de Manuel Bravo y/o de Mauro Olivi. Claramente el encuentro se perdió porque todo el equipo anduvo mal.
Este domingo la dupla de centrales volvió a mostrar todos los ripios defensivos que hemos tenido en las últimas temporadas. En este encuentro, tanto Mena como Vilches mostraron ser una pareja de defensores lentísima. Si bien es lo mejor que tenemos hoy en día, volvieron a mostrar que cuando salen a los costados a hacer una cobertura o a cubrir una posición de un compañero que se mandó en ataque –como la de Bravo por izquierda- simplemente no fueron a cubrir el vacío o quedaron a medio camino. (Idea que he consignado en reiteradas columnas anteriores) En el primer gol fueron espectadores de la libertad con la que cabeceó García. En el segundo Vidangossy le "quebró" la cintura a Vilches con una pequeña finta, y ante eso el ex seleccionado definió a contra pie de Castillo.
El mediocampo serenense –con jugadores de buen pie- se hizo un verdadero picnic frente a una defensa a la que hicieron moverse de un lado para otro. Tristemente los defensores Colocolinos parecían desorientados sin entender qué estaba sucediendo. Por minutos el ritmo impuesto por los papayeros parecía el típico juego del “tontito” muy practicado por los jugadores de fútbol en entrenamientos. En la banca Alba estaban Scotti y Cabrera como alternativa, sin embargo, a ambos centrales los conocemos perfectamente y sabemos que son aun más lentos que los titulares. (Toma más vigencia que nunca la columna escrita el 22 de septiembre titulada: “Se busca defensa para Colo Colo”)
En la cuarta región evidentemente la contención tampoco funcionó. Tanto Pavez como Millar fueron incapaces de quitarles el balón a un interesante circuito generado por el cuadro de La Serena. Tanto Meneses, como García y Vidangossy fundamentalmente en el primer tiempo y con menor intensidad en la segunda fracción, hicieron lo que quisieron en la mitad de la cancha. Sumado al trabajo de los laterales rivales que se proyectaron con intensidad, como el caso del querido murci Rojas que por nuestro costado derecho bastante complicó a Álvaro Ormeño. En ese sentido, la planificación del técnico granate funcionó perfectamente.
José Pedro Fuenzalida, el escogido por Basay para que trabaje más adelantado en esta dupla por derecha con Ormeño, definitivamente no me convence para Colo Colo. El chapa como reza el dicho popular: “no es ni chicha ni limoná”. El ex cruzado no tiene suficiente marca pero tampoco es desequilibrante en ofensiva. Al ataque con espacio y con la posibilidad de meterse en el área rival siempre o se tropieza, o los arrinconan al corner, o la pierde o simplemente sus centros terminan en la espalda del defensor. Su desplante y su vitalidad en el juego no se condicen con la manera que termina la jugada. En lo personal, el rendimiento de Fuenzalida nunca me gustó, pero Basay –dicen- pidió expresamente a ByN que le renovaran el contrato al chapa. En cuanto a la labor defensiva ayer paveó de lo lindo. En una fracción de segundos soltó al murci Rojas y éste sacó un centro perfecto que provocó el 0 a 3. Vergonzoso marcador con el que nos fuimos al “descanso”.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. La Serena no decayó en su ímpetu y perfectamente pudo aumentar el marcador rápidamente con un frentazo que dio en el poste salvador. Colo Colo pretendió sobreponerse al duro embate, y si bien el aliento de la hinchada se hizo sentir, el equipo estuvo extraviado. Basay recién ahí dispuso de dos sustituciones. Salió Ormeño por Scotti para dejar una línea de tres en defensa, y salió un bajísimo Olivi para permitir el ingreso de Medel. A los pocos minutos hizo ingresar a Gutiérrez por el intrascendente Fuenzalida.
Como dije en un comienzo, el partido transcurrió muy similar a lo acontecido frente a Unión La Calera. Los minutos fueron avanzando y Colo Colo no apareció por ningún lado. Cuando la gran figura Alba del momento, Esteban Paredes no aparece, el equipo termina por ahogarse en sus propios problemas. Y así también fue este domingo. En conclusión, el factor Paredes termina siendo fundamental. El capitán viene siendo el armador y el que convierte los goles. El 7 Colocolino es el que contragolpea, el que saca los centros y el que remata al pórtico rival. Las hace todas y por largos encuentros nos ha salvado de muchas. Sin embargo, este domingo no estuvo en su día y el Cacique lo sintió… Claramente la Paredes dependencia que está adoleciendo Colo Colo es muestra de la falta de trabajo del conjunto. Asunto que se ha ido mejorando, pero sigue siendo insuficiente.
A los 62 minutos tuvimos recién la más clarísima de las oportunidades de anotar tras un cabezazo de Scotti, pero el portero nos ahogó el grito de gol. Luego solo faltando diez minutos para que concluyera el encuentro, el capitán tuvo el descuento tras una falta penal en contra de Muñoz. Sin embargo el portero contuvo de buena manera el lanzamiento. La banca papayera a esas alturas efectuó un par de sustituciones con la finalidad de cuidar el marcador y hacer transcurrir los minutos.
Cuando todos esperábamos que terminara el partido, La Serena aprovechó las vacilaciones de un Colo Colo en el suelo y a pesar de haber seis jugadores Colocolinos alrededor del balón, los serenenses urdieron una buena jugada que terminó por habilitar a Sánchez Sotelo quien estando totalmente solo y frontal al portero Castillo, el serenense definió magistralmente y con eso el desastre era absoluto…
Ivo Basay tiene una semana para trabajar a este Colo Colo que juega dos o tres partidos interesantes, pero luego juega el peor encuentro del año. De esa manera no conseguiremos nada. Sinceramente espero como hincha que las desconcentraciones o las excusas que se esgrimen ante derrotas tan vergonzosas queden de lado. Seguramente Basay no está muy contento con la irregularidad en el rendimiento y los hinchas mucho menos. En este mes de octubre hay dos desafíos muy importantes y donde solo cabe la palabra GANAR. El 16 octubre el partido ante la Católica en un hipotético San Carlos de Apoquindo y el 30 del mismo mes ante la última vocal en el Monumental son encuentros que la hinchada espera ganar cueste lo que cueste… porque SOMOS COLO COLO mierda!!












