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jueves, 26 de enero de 2012

EL PORTERO DE COLO COLO ES...


Lo que hasta hace unas semanas era algo inalterable, resulta que hoy es perfectamente revisable y sujeto a modificaciones. Esa es la situación en la que hoy se encuentra el plantel de Colo Colo. En un estado de análisis y de conclusiones.

Sorprendente, tomando en cuenta que estamos a dos días de iniciar el Apertura 2012. Y doblemente sorprendente, considerando que hace exactamente tres semanas el Presidente de Blanco y Negro indicó a los medios que las contrataciones estaban cerradas. Y que "el plantel del presente año es el mejor equipo en mucho tiempo". En idéntico sentido se refirió el Gerente Técnico Jaime Pizarro. Dejando abierta una remota posibilidad de adquisición de otro refuerzo, en la medida que algún club estuviera interesado en algunos de los jugadores del plantel.

En lo que respecta al cuerpo técnico, el mensaje ha sido el mismo. Desde el 3 de enero (inicio de pretemporada) que el ayudante técnico José Daniel Morón en reiteradas ocasiones ha expresado la conformidad con el plantel armado para el presente semestre: “han llegado los refuerzos que se han pedido, estamos muy conformes". Y en cuanto a la pregunta de si Colo Colo saldrá a buscar otro arquero, la respuesta del Loro fue siempre tajante: “Los arqueros que ustedes ven entrenando hoy (Francisco Prieto, Raúl Olivares, Ignacio González y Álvaro Salazar) son los que serán parte del plantel este año”.

Es por eso que resulta bastante confuso observar como ByN en estos momentos se encuentra en las tratativas para contratar en lo inmediato a un nuevo arquero. El quinto portero!!... Extraño, considerando que Morón, Basay y hasta el mismísimo Jaime Pizarro, se han cansado en reiterar que el cuerpo técnico tiene la más absoluta confianza en los guardametas que dispone el club... ¿Entonces qué pasó durante estas tres semanas? ¿Por qué de un sopetón se cambió el discurso en Colo Colo?

Y es que a mi juicio -en lo que respecta al pórtico Colocolino- las desafortunadas decisiones que se han venido sumando unas tras otras, dejan en evidencia que lamentablemente se ha actuado sobre la base de la improvisación. Y lo que preocupa mayormente es la poca seriedad con la que se ha actuado entre los componentes del staff técnico. ¿Se habrá planificado la portería del Cacique para el presente año?.

Como sabemos, durante el 2011 el club dispuso de tres guardametas: Castillo, Prieto y Olivares. Pero el ir y venir de los entrenadores evidentemente que influyó en la permanente rotación que tuvo el arco Colocolino. Sin embargo, desde la llegada de Ivo Basay a Colo Colo, la camiseta de titular siempre la tuvo Juan Castillo. Hasta que vino el Superclásico. De ahí en más el uruguayo -por decisión técnica- tuvo que conformarse con hacer banca. Y aquello coincidió con el gran nivel que agarró Francisco Prieto, que de ser el tercer arquero, terminó siendo figura en los play.-offs.

Pero para ser honestos, ninguno de los tres porteros terminó totalmente por convencer. La hinchada, la prensa y hasta la propia concesionaria reconocían que una de las grandes falencias del Cacique era la portería. La crisis en el arco era evidente y había que corregirla durante el próximo receso. Y respondiendo a esa necesidad, durante el mando de Américo Gallego, Hernán Levy apareció sorpresivamente anunciando la adquisición del pase de Eduardo Lobos. Un jugador de la cantera Alba, con formación y éxitos en Colo Colo. Un arquero que ofrecía -ante todo- una importante lucha por el puesto, además de la innegable categoría, experiencia e identidad que tanto se requería en el club.

Sin embargo, un día antes del inicio de la pretemporada, por las redes sociales los hinchas nos entarábamos que Ivo Basay no tenía al portero en sus planes. ¿Por qué motivo Basay no iba a requerir de los servicios de Lobos? La duda innundaba el twitter y los foros. Sin embargo, en esos precisos minutos recibí una información que venía a revelar la verdad: José Daniel Morón mantenía claras diferencias con Eduardo Lobos, lo que llevó a que éste último no arribara a la pretemporada del Cacique... ¿A caso los intereses personales de integrantes del cuerpo técnico estaban influyendo en lo netamente deportivo?

Es así como lo anterior fue motivo de una columna en el blog que rápidamente fue foco de las más diversas críticas. Algunos quedaron sorprendidos. Otros catalogaron el asunto de cahuín y no dudaron en sindicarme como un hincha de cartón y chaquetero. Otros defendieron a ultranza la figura de Morón y me catalogaron de haber insultado la imagen de un ídolo. Y muchos sintieron que efectivamente algo raro había tras todo esto. 

En armonía con lo que expuse en este blog, aquella tarde el periodista Rodrigo Sepúlveda en radio ADN entrevistó a Eduardo Lobos y éste dejó en evidencia que su no retorno a Colo Colo era por causas que simplemente desconocía. No se le dio explicación alguna y éste como buen profesional y caballero que es, solo se limitó a aceptar la unilateral decisión. Confirmó que las antiguas diferencias con el ayudante técnico eran ciertas, pero dejó en claro que de su parte no había rencor ni malestar alguno.

Mientras en los foros la noticia prendía como fuego y las críticas se sucedían a los que mirábamos con extrañeza todo esto. En la prensa aparecía Julio Rodriguez y Victor Loyola confirmando el trascendido. Con estas declaraciones a muchos se les acaba el argumento de que esto era cahuín. Hasta que finalmente fue el mismo José Daniel Morón quien salió a reconocer a un periodista de Dale Albo que efectivamente hubo ciertas diferencias entre ambas personas, pero que la opción del cuerpo técnico de no contar con Eduardo Lobos era una decisión absolutamente técnica.

Ahí es donde la confusión y la sorpresa fue aun más fuerte... ¿Decisión técnica?... Sí, leyó bien. Decisión técnica fue lo que se esgrimió desde la cabina técnica del Cacique. O sea, que a juicio de los especialistas en el puesto: José Daniel Morón y Marcelo Ramírez. Sumado al director técnico Ivo Basay y el Gerente Técnico Jaime Pizarro, en términos sencillos concluyeron que Francisco Prieto y Raúl Olivares individualmente son más que Eduardo Lobos. De pasada concluyeron que Lobos ni siquiera estaba para pelear un puesto en el plantel. Y lo que aun es más sorprendente, el selecto grupo creyó que con Prieto y Olivares la portería estaba totalmente garantizada para el 2012. 

En ese minuto sentí que las explicaciones del Campeón de América terminaban por agravar la falta. 

¿Qué razones había para creer que si el 2011 los tres arqueros no daban en el tono, en este 2012 con dos de ellos las cosas sí andarían mucho mejor?, ¿Qué argumentos técnicos puede ser tan contundentes para sostener tal decisión?.

Personalmente estimo que ninguno. No hay razones técnicas ni profesionales para mandar a la casa a Lobos y quedarnos con los mismos problemas que por años se vienen haciendo una constante en el Cacique. Seamos honestos. En Colo Colo la formación de porteros ha sido un fracaso de marca mayor. En 10 años no hemos sacado a ningún arquero decente, y durante todo ese tiempo hemos tenido que salir reiteradamente al mercado a intentar conseguir el guardametas del Eterno Campeón. (Walker, Varas, Cejas, Muñoz, Wirth, Veloso, Prieto y Castillo)

Frente al panorama actual ¿Qué opinarán nuestros padres o abuelos al ver a los arqueros del presente con tanta falta de categoría? ¿Qué pensarán al comparar a los actuales con un Misael Escuti, un Mario Osbén o un Roberto Rojas? ¿Qué pasó en esta última década, que desde que despidieron a Julio Rodríguez del club, el trabajo formativo de arqueros es prácticamente un cero a la izquierda?... Porque si la opción es traer arqueros de afuera, que al menos los contratados sean plena garantía de solvencia y jerarquía, como lo fue el mismo Gato Osbén o el gran Cóndor Rojas.

Lo que resulta injustificable es la nula conciencia de lo que significa la palabra planificación. El cuerpo técnico en tres semanas ha dado muestra que no sabe lo que tiene ni lo que pretende para el puesto de arquero. No tiene la más mínima idea. ¿Acaso durante el Clausura 2011 Morón, Ramírez y Basay no se dieron cuenta de las virtudes y las falencias de los arqueros del club? ¿El ayudante técnico y el profesor de arqueros (Morón y Ramírez respectivamente) tuvieron que esperar un par de partidos amistosos para recién concluir que el Cacique necesita un portero de nivel bajo los tubos? ¿Tuvieron que esperar que Olivares se equivocara feo para advertir las carencias del plantel? ¿No son ellos los llamados a advertir las falencias y las necesidades del plantel en lo que respecta al arco? ¿Qué opinará don Levy por el gasto innecesario que deberá incurrir la concesionaria al traer a otro arquero?... En definitiva amig@s ¿Ustedes creen que se planificó algo?

Lo único cierto es que la palabra más adecuada a la situación actual es "chacota". Una verdadera chacota que viene desde hace rato y que hoy se hace visible a los ojos de todos. Porque no debemos olvidar que Basay -en su momento- le comunicó a Castillo que lo quería para el 2012 y finalmente el uruguayo se fue sin entender la decisión del adiestrador. Mandó a préstamo a Lobos y se quedó con los arqueros tan cuestionados en años anteriores. Ratificó la confianza a sus dirigidos hasta que aparecieron los errores en el pórtico. No titubeó en darle la posibilidad a Ignacio González (tercero en la lista) en el arco y a Olivares ni siquiera lo citó al partido de la Noche Alba. Jaime Pizarro se abrió la posibilidad de enviar a préstamo al infortunado portero. Y hoy el club comunica formalmente que sale al mercado a buscar otro arquero... ¿Esa es la confianza de que tanto hablaban hace uno días? ¿Esa es la planificación técnica que se hizo para el pórtico Albo?

El asunto es claro. Mientras Colo Colo no tenga gente con reales capacidades (en todas las esferas), las improvisaciones seguirán año tras año. Ivo Basay, José Daniel Morón, Marcelo Ramírez y Jaime Pizarro son extraordinarios ex jugadores, que se ganaron el prestigio, la idolatría y el cariño de la gente en la cancha. Fueron y serán siempre figuras de nuestra historia. De aquello no hay ni debe haber un solo Colocolino que no esté de acuerdo con lo que expongo. Pero lo anterior en nada obsta a que los hinchas podamos cuestionar y criticar (con argumentos) lo que éstos u otros hagan en labores administrativas o deportivas. El merecido cartel de ídolos no nos debe cegar como hinchas.
Como la "planificación" se les fue al carajo (en dos amistosos ante equipos de segunda). Y la necesidad de un arquero de categoría los urge y el tiempo los apremia, es que la concesionaria busca rápidamente un guardametas de emergencia. De los candidatos que están siendo sondeados por ByN, el listado revela que la mirada está puesta -preferentemente- en el medio trasandino. El paraguayo Justo Villar, el uruguayo Sebastián Sosa y los argentinos Fabián Assman y Damián Albil son los que con más fuerzas han sonado en la prensa. Sin duda que cualquiera de esta lista es más que lo que tenemos hoy en día. Sin embargo la solución a nuestros problemas no está necesariamente ahí muchachos.

Porque podrá arribar el mejor arquero del mundo al club. Podrá llegar otro campeón de América, mundialista y seleccionado como lo fue Castillo. Pero si no se tiene a un profesor de arqueros acorde al nivel y a las técnicas que exige el puesto. Si no se advierten ni se corrigen las falencias que puede tener un portero ya formado. Si no se tiene concordancia entre lo que se piensa y lo se dice en el cuerpo técnico. Si no se planifica seriamente como en cualquier institución grande del mundo. Si no se brinda una real confianza a los que componen el plantel. Y si no se retoma la labor formativa que por historia ha tenido el club. Podrán llegar seleccionados, mundialistas y experimentados profesionales que atajarán uno o dos años, pero en algún momento se irán y nuevamente quedaremos con la sensación que no hemos aprendido la lección.

Colo Colo necesita tener a los mejores. Colo Colo necesita volver a situarse como el ejemplo a seguir. Con los más destacados profesores y formadores. Con las más actualizadas técnicas de enseñanza. Y con el talento de niños y jóvenes que se identifiquen con el indio en el pecho. Para que en el día de mañana, más Claudio Bravo sean el fruto de nuestras gloriosas canteras.

VAMOS COLO COLO !!

viernes, 20 de enero de 2012

EN TEMUCO OLIVARES FUE PRENDA DE GARANTÍA (?)


Antes de hacer cualquier análisis no debemos olvidar que Colo Colo es un equipo que recién está saliendo de pretemporada. Ni el miércoles eramos los mejores con el 4 a 1 ante Deportes Concepción, ni hoy somos los peores tras la derrota con Unión Temuco.

Pero que el equipo de Basay esté en plena preparación no es justificación ni eximente alguna. Al contrario. La exigencia en Colo Colo es y será siempre enorme. Fueron los mismos jugadores que se autoexigieron ganarlo todo, inclusive los partidos amistosos. Y hoy lamentablemente pareció que esas palabras se las llevó el viento de la novena región.

Siguiendo con  la alternancia en la oncena del Cacique, Basay dispuso que a la cancha ingresaran: Olivares; Mena, Contreras y Cabrera; Fuenzalida, Cardozo, Molinas y Wilchez; Millar; Vidangossy y Muñoz.

Rápidamente, con el correr de los minutos quedó en evidencia que esta formación nos daría varios dolores de cabeza. Y lamentablemente así acontenció. En defensa un debutante Pablo Contreras como lÍbero (posición que no me gusta como juega), sumado a Nelson Cabrera como stopper por izquierda y con Mena por derecha fueron víctimas de un ataque constante y contundente del equipo de la Araucanía. La defensa hacía agua y muchísimo colaboró la contención para que eso ocurriera. Tanto Molinas como Cardozo eran fácilmente superados, y los rivales sin mucho esfuerzo tuvieron reiterados mano a mano con la defensa Alba.

Así fue como se abrió la cuenta. Corría el minuto 2 y ya ibamos perdiendo. Matías Donoso se atrevió a encarar a nuestros defensores y con un par de regates dejó a Mena y Contreras en el suelo. Frente a Olivares solo bastó para que con buena definición el Cacique quedara abajo en el marcador.

De ahí en más Colo Colo no reaccionaba con nada. Con Molinas y Cardozo con tarjeta amarilla, quedaba en evidencia que la labor defensiva era nula. En la creación Basay inexplicablemente volvía a confiar en Millar como el 10 del Cacique. Y lo que era prevesible fue tal. El ex huachipato no asumió su rol y el equipo careció del necesario desahogo. Durante toda la primera fracción el Albo se vio absolutamente afixiado por un equipo de segunda división, que atacó incansablemente y con todas las facilidades del mundo. Si Unión Temuco hacía el segundo no habría extrañado a nadie.

Vidangossy se retrocedió pero no fue ni la sombra del partido en Concepción. Muñoz totalmente huérfano en ofensiva solo era testigo de los pelotazos que todos le metían a lo que saliera. Fuenzalida no fue factor por su banda, aunque tuvo una clarísima chance de anotar el descuento pero inexplicablemente se lo perdió. Y Wilchez era el único que realmente jugaba para revertir la derrota. El argentino corrió por derecha, por izquierda, desbordó, sacó centro y hasta lo tuvo de media distancia. Pero nos fuimos al descanso con la desventaja de 0 a 1.

Los cambios en el entretiempo estaban cantados. Parecía lógico que Vilches sustituyera a Cabrera en defensa. En contención había que hacer algo imperiosamente. Molinas estuvo muy bajo y Cardozo casi no apareció. (Para ser justos, de éste último poco y nada se puede decir). Además era necesario darle la manija del equipo a alguien. La única opción estaba en la banca: Miguel Angel González. Por la banda derecha era necesario que ingresara Fierro que tiene mejor trabajo en la puntada final. Y para concluir, no resistía más la espera por ver a Paredes en cancha.

Basay en ese momento no creyó modificar todo de una sola vez y solo dispuso de tres sustituciones. Ormeño por Molinas. González por Cardozo. Y Paredes por Muñoz.

Al minuto del segundo tiempo Esteban Paredes casi puso el empate. A los 47 fue Wilchez que pateó de distancia, pero a los 49 lo volvía a tener Unión Temuco... la facilidad con la que nos llegan es preocupante. De ahí el cuadro de Basay volvió a caer en un pozo. A los 53 Basay se decidió por hacer ingresar a Vilches por Cabrera. Mientras que Ormeño se pasaba de revoluciones y tras una seguidilla de faltas, se llevó la tarjeta amarilla.

A los 58 entró Fierro por un palidísimo Vidangossy... y el joven pistolero con un soberbio zapatazo estuvo a centímetros del empate (en 10 minutos Fierro hizo más y mejor que Fuenzalida). Tras cartón vino la volea de González y casi casi. Luego lo tuvo Paredes con un remate cruzado. En seguida Wilchez que con derecha no supo matar. Y de inmediato Paredes se lo perdió tras cabezazo en solitario... Hasta que llegó el minuto 76. Millar mete un estupendo pase en profundidad por derecha a Fuenzalida y éste tras la salida del portero rival, saca centro(?) y Paredes solo tiene que empujarla. Era el empate Colocolino.

Con la jugada del gol, Basay dispuso de la última modificación: Gutiérrez por Fuenzalida. Colo Colo se venía con todo en busca de la victoria. Unión Temuco había hecho un interesantísimo encuentro, pero el físico a esa altura ya no era el mismo de la primera fracción. Prácticamente el equipo Albo tenía metido a los de la novena región en su propia área. Contreras de mejor rendimiento con Vilches como líbero, estaba metido como un volante y por derecha Fierro y Fuenzalida buscaban desequilibrar.

Parecía que todo conducía a la definición a penales. Minuto 90 y viene una pelota lloviada al área Colocolina. Sin que nadie moleste, Olivares se cuelga del balón.... e inexplicablemente vimos con el balón se fue al fondo de las mallas! Gol de Unión Temuco y de la forma más estúpida que pueda existir.

Lo de Olivares no admite mayor análisis. Creo que he sido majadero en cuanto al nulo aporte del canterano. En este blog se viene hace meses diciendo que en la portería Alba tenemos la más grande de las falencias y nadie hace nada... Yo que soy un simple aficionado en el puesto de arquero me doy cuenta de aquello, y resulta que los "especialistas" del club: Morón y Ramírez juran de guata que en Olivares tienen al arquero del futuro para Colo Colo y la Selección Chilena.

Hoy lo único claro es que recién llevamos dos partidos amistosos (ante equipos de la Primera B) y ya estamos confirmando el gravísimo error del cuerpo técnico al dejar ir a Lobos... Y a la larga -guste o no- el único responsable será Ivo Basay.

PD: con lo de Olivares, el rendimiento de Millar pasó coladito.



COLUMNAS RELACIONADAS AL TEMA DEL PÓRTICO:

"COLOCOLO SE FARREA A UN GRANDE"

lunes, 31 de octubre de 2011

NI EN TUS MEJORES SUEÑOS ESTARÁS POR SOBRE NOSOTROS

ESPECIAL COLUMNA DEL PARTIDO


Me disculpan, pero comienzo mi columna diciendo que estoy enchuchadísimo…

Como acertadamente dijo el veterano sentado a mi lado en el mismísimo Monumental, “A este equipo le volvió a faltar la chaucha pal´ peso” … y mucha razón tenía. A pesar de tener al rival en el suelo, con todas las oportunidades habidas y por haber para sentenciar el duelo, literalmente el equipo de Basay no supo matar al chuncho… porque seamos honestos… Colo Colo lo tuvo todo y lamentablemente no fue capaz!

¿Y el arbitraje de Puga fue decisivo en el resultado final? … absolutamente. Es cosa de ver el recuento del partido para darse cuenta que el desafío le quedó enormemente grande. Pero lo anterior no es excusa. Si Colo Colo no ganó, fue porque no supimos ganar y punto.

Si quisiéramos hacer un resumen del encuentro de este domingo, yo creo que con estos tres primeros párrafos podríamos encontrar un pequeño extracto de un partido de fútbol que debió durar 90 minutos, pero que en lo concreto duró 102 minutos (¿o 103?) Al final no se cuantos se jugaron!… Un desastre. Porque a estas alturas nadie sabe ni entiende lo que pasó con el árbitro y sus asistentes que de manera burlesca, cometieron todos los errores que un referato internacional y de supuesto “futuro” no debe cometer… Pero como el arbitraje no es tema de mi análisis, prefiero comentar lo que hicieron los que debieron ser los protagonistas (y no el payaso de Puga).

Colo Colo durante la semana trabajó con la prensa enviando recaditos de lado a lado. Paradójicamente, desde la vereda del equipo sin historia se dijo de todo. Que nos pasarían por encima. Que el Cacique ya no era el equipo más grande de Chile. Que el invicto. Que el gran momento a nivel nacional e internacional. Que nos ganarían fácilmente. Que romperían la racha de diez años sin vencer al Albo en la Ruca… uff.  Qué no se dijo(?).

Y como es de costumbre, los mismos de siempre fueron los que caldearon el clásico con declaraciones pre – partido. Sin embargo, durante el encuentro en el Monumental, solo se supo de la existencia de estos fracasados, cuando tocó declarar post- partido, porque en la cancha no existieron.

En lo que respecta al Cacique, el hueso jugó a la incógnita y ciertamente que nos sorprendió a todos con el once que saltó al césped de Macul. Si bien se especuló que jugarían los mismos que protagonizaron el triunfo ante el Chago, lo concreto es que el Albo salió con un equipo algo extraño para lo que nos venía siendo costumbre.

Así la formación fue con Castillo en el arco. Línea de cuatro defensores con Rieloff por derecha y Jerez por izquierda. Los centrales Vilches y Cabrera. En contención los escogidos fueron Molinas y Medel. Para la salida dos volantes externos: Fuenzalida por derecha y Wilchez por izquierda. Para dejar en el ataque a un Paredes nominalmente algo más retrasado y a Gutiérrez como la punta de lanza de este Cacique herido.

En cuanto a los escogidos, en el papel había un solo jugador que no estaba dentro de mis planes (a pesar de los rumores de prensa) y ese era Nelson Cabrera. El defensor que no es de mi gusto, entró con la misión de neutralizar el juego aéreo rival o darle solidez al nuestro (porque no veo otro motivo). Y en términos generales el paraguayo no desentonó.

Ahora, siendo bien honesto, con la inclusión de Cabrera, Ivo Basay me demuestra lo muy desorientado que lo tiene este plantel de jugadores que no conformó, pero  que sí se hizo responsable de dirigir. El entrenador que ha debido enfrentar los vaivenes más sorprendentes de este Colo Colo, éste domingo demostró que es un entrenador en pañales. Que es más defensivo de lo que se especuló a su llegada. Que es bastante temeroso y que no va al choque como si lo hacía como futbolista. (entendiendo que son roles distintos)

El hueso –teniéndolo absolutamente todo- no supo leer un partido que se le presentó favorable a nuestras pretensiones hasta el minuto ciento uno. Pero que a pesar de todo, tristemente lo desperdició!... porque para todos los Colocolinos, el de este fin de semana fue un empate con gusto a derrota.

Pese a la arenga del día anterior y de la respuesta de los hinchas que llenamos la Ruca, el equipo de Basay ya a los 5 minutos lo iba perdiendo con un penal inexistente. Error arbitral de marca mayor, que condicionó de ahí en más todo el desarrollo del encuentro. (Puga le muestra tarjeta amarilla a Castillo) ...Con el 0 a 1 rápidamente Colo Colo entró en desesperación y las amarillas empezaron a sucederse una tras otra. Con la sorpresiva ventaja, el equipo de mentira hizo rotar el balón y aquello descontroló a varios de los nuestros.

Las reiteradas faltas, sumado a un árbitro incapaz de llevar las riendas de un partido de esta connotación y de esta trascendencia, hacía que Colo Colo en escasos minutos ya fuera perdiendo. Se llenara de amarillas y de fútbol poco y nada.

Con el transcurso de los minutos, los jugadores del Cacique se vieron temerosos de salir del fondo del campo con pelota dominada. Boris Rieloff totalmente nervioso, demostró que no está a la altura de las exigencias de Colo Colo. El lateral totalmente contenido y sin confianza, evidenciaba que la camiseta le pesaba un quintal. Recién cuando se produjeron las dos expulsiones de las madres, el defensor entre otros, se soltó y se atrevió a avanzar a campo rival.

Cuando las ideas eran escasas y confusas, y cuando la única gran llegada nuestra era por medio de un estupendo tiro libre de Medel, viene la primera tarjeta roja del encuentro. Totalmente ajustada a reglamento por una sucia falta en contra  de Medel. La ausencia de un jugador en la vocal fue aprovechada por Colo Colo, que recién ahí se atrevió a cruzar al campo contrario. A pesar de aquello, los contragolpes nos mantuvieron timoratos e inseguros.

Cuando Lucas Wilchez emergía como uno de los destacados, el argentino saca una jugada propia de un partido de este tipo. El Veneno -desempeñando el rol de Jerez- llega como marcador de punta en área propia (presionado por Vargas) y entrega el balón con un suave cabezazo a su portero Castillo. Controlado el peligro, rápidamente se desmarca. Conduciendo el balón, el volante avanza por la orilla, llega a media cancha y se conecta con Gutiérrez. El pájaro devuelve (es bajado criminalmente por un defensor azul) y Lucas continúa en demanda del arco rival, se saca a otro con un caño y se mete hasta el fondo. Mete centro y penal del mismo que segundos antes había asesinado al pájaro. Doble amarilla y roja para el defensor madre y penal para el Albo… Tremenda jugada del argentino que como lo he dicho en todos los tonos, es absolutamente necesario en la oncena Colocolina, ya que como volante por izquierda ofrece mucha colaboración en defensa e ideas  claras en el ataque.

Tras el cobro y parado en el punto penal se posicionó el capitán Paredes, que sin dudarlo fusila al portero de las plumíferas. Golazo del 7… Colo Colo sin muchos merecimientos logró el empate que nos llevó al descanso.

Con el inicio del segundo tiempo Basay mantuvo la misma oncena. El excesivo respeto al rival me disgustó en demasía. Con dos jugadores menos, la señal del técnico debio ser la de buscar la ventaja e imponerse a la escuadra de la lechuza desde el primer segundo de la segunda etapa. Sin perjuicio de aquello, los jugadores salieron con la disposición.

A los minutos, el chapa Fuenzalida de bastante entrega en la cancha tuvo la oportunidad para marcar la ventaja pero se lo perdió. El ex cruzado, que corre y mete bastante, es un jugador que desperdicia todo el esfuerzo físico que hace, en pésimas decisiones técnica-futbolísticas. Siempre el volante hace un enganche demás, saca un mal centro o se queda con el balón en exceso y en partidos como éste, esa leve diferencia podría (y pudo) marcar la deseada supremacía.

Cuando a las claras sobraban defensores en el Albo, por fin a los 52 minutos el entrenador se decide por una sustitución. Pero cuando observo que es Medel el escogido para abandonar la cancha y no uno de la zona defensiva, la decisión de Basay me pareció aun más errada. El volante, que para algunos no fue tan trascendental, para mi sí mostró presencia y disposición… Con el ingreso de Mauro Olivi, el deseo de Basay y de la hinchada era que el pampa le diera más profundidad y mayor claridad en el último pase.

A los 59 minutos el desequilibrio se produjo. El lateral izquierdo Patricio Jerez de correcto cometido, saca un centro al área azul y el mejor del torneo, Esteban Paredes, se anticipa al boquita suelta de Herrera y es golazo de Colo Colo. Con la ventaja del Popular, el cuadro azul estaba practicamente knock out… faltaba el golpe letal.

Con el 2 a 1 y el rival con dos hombres menos, yo solo quería que el partido terminara YA... Pero los imbéciles de siempre, que se cuelgan en las rejas, hicieron que el partido se interrumpiera en al menos dos oportunidades, en momentos en que solo era necesario que el reloj corriera. ¿Hasta cuándo estos monos que dicen amar a Colo Colo, terminan por perjudicarlo?

Entre la espera y el reinicio del partido, viene el peor error de todos. Juan Castillo, que debiese enseñar a otros con su experiencia -luego de una falta a favor nuestra- sale a putear a Olivi y el árbitro le muestra doble amarilla, y con ello se va a la duchas el portero Albo (correcta decisión arbitral). En ese momento mi rabia con el uruguayo era absoluta. Yo que lo he defendido constantemente, en ese momento sentí que todas las puteadas eran merecidas y con todo el enojo no me cansé de recriminarle su error. Con este episodio sentí que el partido se nos podía ir al carajo.

Colo Colo sin mucho fútbol, pero con bastante actitud y amor propio de algunos jugadores, hasta ahí se imponía al rival de siempre… Las cochinas hasta ese momento estaban resignadas a que los minutos avanzaran y el partido terminara. En la galería sur, unas tres mil quinientas mitómanas observaban como sus jugadores eran sobrepasados –una vez más- por El Más Grande.

Con la salida del arquero, Basay junto con putearlo merecidamente, sacó a Gutiérrez para permitir el ingreso de Olivares... La pérdida de un jugador hizo ver temeroso nuevamente al Albo. Si bien los contrarios no tuvieron tantas llegadas a nuestro pórtico, las oportunidades que tuvieron si nos causaron más de algún susto. En una de esas se produjo un hecho horrible para la integridad de uno de los nuestros.

El recién ingresado Olivares es crudamente agredido por un defensor rival y con el hecho se produce una nueva equivocación arbitral. Pero esta vez de marca mayor. Tras un centro que obligó al arquero salir de los palos, Acevedo criminalmente infracciona a la Araña  en su rostro, lo que obliga a interrumpir por largos minutos el partido. Sin posibilidad de cambio, se tuvo que esperar que el canterano pudiera estar en condiciones de jugar. Pero a pesar de ponerse de pie, el jugador nunca estuvo bien.

Pese a todo, Olivares tuvo luego una reacción notable. Tras un remate de media distancia del llorón de Rivawea, el arquero saca al corner y nuevamente se resiente. Minutos de espera y el término del partido se postergaba aun más.

Basay dispone de la tercera sustitución. Sale un tremendamente ovacionado Esteban Paredes, que demostró el compromiso y la jerarquía que se debe tener para jugar en Colo Colo. El capitán es el jugador clave de este equipo y su trabajo es lo que marca la diferencia a favor nuestro. El que ingresó fue el porteño Muñoz.

Mi pensamiento en ese momento fue de desaprobación. Soy de la idea que los referentes nunca se sacan en partidos de este tipo y menos cuando todo estaba como estaba. Y Colo Colo justamente carece de referentes, por tanto, sacar a Paredes era sacar al corazón de este plantel…  Recordé en ese minuto el partido del apertura 2011, cuando Gallego saca al mismo capitán para hacer ingresar a un defensor… (luego mientras me iba en el auto, en la radio Bio Bio escuché que estaba resentido).

Yo que durante el desarrollo del encuentro tuve la radio encendida, escuché que el reportero en cancha informó que eran 12 minutos los agregados. Sin embargo no vi ni escuché la información oficial emanada del referee. Al rato el cuarto árbitro muestra que son 9 minutos los agregados. Alrededor mío, el tema era comentado por los hinchas. Muchos no entendían la situación y aquello causaba molestia. Yo solo pensaba y me importaba que los jugadores se concentraran en sentenciar el encuentro.

Pero eso nunca ocurrió. Con Olivi y Muñoz en ofensiva, sumado a Fuenzalida, la farra se empezó a poderar del cuadro Albo. Los de azul que solo esperaban que terminara el partido, al igual que todos nosotros, quemaban sus últimos cartuchos con un contragolpe en velocidad de un inexistente Vargas o un pelotazo a lo que saliera. Era la espera del final que nunca llegaba.

Basay y miembros de la banca hacían gestos al árbitro para que lo terminara. La gente empezó a impacientarse y la farra continuaba. Aquí me quiero detener un poco, porque Colo Colo en partidos como éste o en futuros internacionales (si es que clasificamos), necesita de jugadores con  verdadera jerarquía. El ejemplo lo tenemos más que claro. El mismo Paredes en la actualidad o Barrios hace un par de años, se ganaron el aprecio de la hinchada, porque fueron profesionales con un amor propio que trasunta todo obstáculo, momento o complejidad existente. Son hombres con entrega desbordante y con calidad futbolistica. Sin embargo, el plantel de hoy (y desde hace buenos años) carece de aquello. Muchos son correctos deportistas, pero sin pasión ni voluntad.

En ese sentido quedó claro que Olivi, siendo un buen futbolista, no aprovechó la oportunidad de trascender. Porque los jugadores grandes son los que trascienden en este tipo de duelos. El argentino podrá brillar contra equipos en encuentros menores, pero ante la UC en San Carlos y antes las madres en la Ruca su nivel fue bajísimo. Teniendo todo para habilitar a un compañero y poder aniquilar a las lechuzas, el pampa prefirió hacer una demás o anotar su propio gol bonito y claramente eso hizo farrearnos el triunfo.

Muñoz en cierta manera también muestra lo mismo. Son jugadores que valen más de lo que juegan y hasta ahora no han justificado el precio pagado.

Hasta ahí el equipo temerosamente respondía. Con un hombre más, varios de los nuestros prefirieron reventarla. Clara muestra de la falta de jerarquía de casi muchos de los jugadores del plantel. En ese sentido, un Esteban Paredes se habría metido en el corner para aguantarla y que la desesperación y el nerviosismo siga siendo de los rivales y no de los nuestros. Pero nadie lo hizo. Olivi que buscaba -con un cruce de balón- habilitar a uno blanco, termina dejando la pelota en los pie de un azul y una nueva contra del rival ... Tremenda torpeza, la que se produjo al menos en dos ocasiones.

Pasaban lentamente los minutos. Basay seguía haciendo señas y el estadio expectante esperaba que sonara el pitazo final. Se percibía un cierto temor. Como que algo podía pasar… Y pasó! … pelotazo sin sentido de una madre a nuestra área grande, Osmar Molinas cabecea instintivamente. El balón se va hacia atrás y un adelantado (pero casi inconciente) Olivares no es capaz de responder y la pelota golpea en el poste derecho e ingresa lentamente al pórtico…

El silencio fue horrible. La sensación de los oídos tapados se volvía a sentir en el Monumental. En ese minuto se me vinieron todas las reflexiones que tuve durante el desarrollo del partido… La rabia acumulada por la tontería de Castillo. Las desaprovechadas oportunidades de Olivi, Fuenzalida y Muñoz. Los simios que retrasaron la continuidad del partido.

Y ciertamente los errores arbitrales… Pero como dije al inicio, la derrota fue responsabilidad de los nuestros. Colo Colo no supo ganar. Por inexperiencia, falta de nivel, por torpeza o por escasa fortuna. O seguramente por todas juntas. Pero el partido lo perdimos nosotros y eso no tiene ni debe tener cuestionamiento.

En cuanto a la contra. Una vergüenza…

Aquellos que prometieron pasar por sobre Colo Colo terminaron gozando de un empate que salió de la suerte que vienen teniendo las lechuzas… porque quedó demostrado que el equipo chico –a pesar de su presente futbolístico- siempre será posible de superar. Con actitud, convicción y algo de fútbol, hasta un Colo Colo con todas las dudas existentes, lo tuvo en las cuerdas y a un segundo de verlo llorar.

Rabia. Decepción. Malestar. Impotencia… sentimientos que tuve (y que seguramente todos tuvimos) a la salida del Estadio, en sus casas o en local de costumbre. Algunos salieron pateando basureros, otros como yo en silencio, pero incrédulos del desperdicio.

En  cuanto a nuestros jugadores y más allá de los ya destacados Paredes y Wilchez, quiero hacer un reconocimiento a Molinas, que le tocó complicado. De pasar a ser un jugador que metió y guapeó como corresponde, a ser el “villano” de la tarde, sin duda que fue sumamente contradictorio. En ningún caso responsabilizo al paraguayo. Al contrario, creo que hizo un más que correcto trabajo y pienso que la gente así lo entendió. En el globlal bien por Molinas. Como siempre lo dije, había que darle los minutos necesarios para que se ganara una camiseta y en ese sentido su rendimiento ha ido paulatinamente en ascenso.

Destaco a Medel porque tuvo sangre y entrega. No fue el volante de salida que todos hubiésemos deseado, básicamente porque no es un 10 según mi criterio. Ya muchos nos hemos convencido que su posición es la de doble seis, pero a pesar de aquello, el ex audino tuvo buenos pasajes y no debió salir. El cambio debió ser Olivi por un defensor (tal vez Jerez), dejando a Medel más retrasado junto a Molinas para contener a un rival sin respuestas. Mal Basay a mi juicio.

Vilches sin ser un valuarte, mostró simpleza y junto a Cabrera no se complicaron. A ratos se agradecía que la reventaran… Jerez tuvo un par de cosas, pero lo mejor fue marcar por su sector a Vargas y Aranguiz. (con la expulsión del segundo, la labor se le alivió). La colaboración de Wilchez fue esencial.

Y Gutiérrez poco. Pensé que en este partido iba a aparecer… Al principio lo vi nervioso y muy impreciso. Luego se metió en el partido, pero no fue lo que se esperaba.

En conclusión, la presentación futbolística de Colo Colo fue irregular. Nunca desentonó, pero tampoco nunca pareció totalmente convincente. En partidos de esta índole, una mala tarde se puede salvar con mucha actitud… algo que a ratos pareció ser nuestra arma de triunfo…

Gallego en su momento lo dijo y tenía razón. Al Cacique le faltan jugadores que cierren un partido. Con Paredes no es suficiente. Uno confiaría en que Castillo, Millar, Scotti y alguno otro por ahí lo hicieran, pero ya hemos visto que con ellos no podemos contar… 

El saldo que arroja este 2011, en cuanto a los enfrentamientos contra las de blusa azul, es absolutamente negativo. Ambos partidos los tuvimos en el bolsillo, pero en los últimos minutos y por errores nuestros (incluidos los de la banca), se nos desvanecieron de las manos…

En cuanto al equipo chico, más de lo mismo. Como ha sido la tónica de este club de fútbol lleno de fracasos, vergüenzas y amarguras. Hoy festejan un empate que les cayó del cielo… y de paso, siguen rompiendo records... El de cumplir 11 años sin vencernos en el Monumental… 




PD: Como no todo puede ser malo, tuve el gustazo de saludar y compartir con mi colaboradora y amiga @Javi_1711, que junto a los chicos y chicas de Socios de Arellano, estuvieron pintando la cara a los hinchas en el ingreso de sector Océano... un abrazo y un beso grande para ti Javita. Saludos para tu hermana y papá. =)

Una imagen para el recuerdo.